Corriente Independiente de La Laguna

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Febrero 5


Comida para el pensamiento.

Atracones

La mayoría de nosotros atravesamos por etapas en nuestras vidas en la cuales nada nos parece interesante, donde el entusiasmo y la motivación parecen habernos abandonado. Nos sentimos embotados, aburridos y deprimidos. Ya sea que este atorón dure una tarde, un mes o un año, el comedor compulsivo tiende a recurrir a la comida para escapar de esta situación. Para nosotros, la comida ha sido fascinante, y a menudo el comer ha sido la actividad más placentera que hayamos podido imaginar.

Como la mayoría bien sabemos, comer no es una solución permanente para el aburrimiento. La comida puede levantarnos el ánimo por un momento, pero invariablemente comemos demasiado y acabamos sintiéndonos mucho peor que cuando comenzamos. El aburrimiento es mejor que el atracón. La comida no motiva ni genera entusiasmo. Comer en exceso produce el efecto contrario.

Unirse a TA no nos asegura que nunca más experimentaremos aburrimiento o estaremos “de malas”. Lo que  nos brinda es un programa de acción al cual podemos recurrir cuando estamos en uno de esos atracones. Asistir a reuniones de TA, hacer llamadas telefónicas, estudiar la literatura del grupo y trabajar los Pasos son acciones concretas que podemos tomar.

Hemos probado con la comida y hemos descubierto que eventualmente empeora las cosas. Ahora probemos el programa de TA.

Dame gracia para actuar.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Una de las cosas que aprendemos en TA. es a tener una visión en perspectiva de la comida, en vez de una visión inmediata. Cuando comíamos compulsivamente, pensábamos más en el agrado o alivio que un bocado nos proporcionaba, que en las consecuencias que sobrevendrían por dar ese bocado. La comida parece ser buena desde un punto de vista inmediato. Cuando la contemplamos en el escaparate de una tienda, vemos a la comida revestido de sus mejores ropajes, con etiquetas y adornos de fantasía, y nos parece fascinador. Pero, ¿He aprendido que lo que hay dentro de esas vitrinas no es sino veneno puro para mí?.

Meditación del Día.

Creo que la vida es una escuela en la que tengo que aprender las cosas espirituales. Tengo que confiar en Dios, y Él me enseñará. Tengo que escuchar a Dios y Él me hablará a través de mi pensamiento. Tengo que comulgar con Él, a pesar de toda oposición y todo obstáculo. Habrá días en los que no escucharé su palabra en mi mente, y en que no habrá comunión íntima de corazón a corazón; pero si persevero y hago un hábito de vida el disciplinarme en las cosas espirituales, Dios se me revelará en muchas formas.

Oración del Día.

Ruego poder ir regularmente a la escuela de las cosas del espíritu. Pido poder crecer espiritualmente, practicando estas cosas.

Reflexión diaria A.A.

Gloriosa liberación

“En el mismo instante en que dejé de discutir, empecé a ver y a sentir. En ese punto, el Paso Dos empezó gradual y suavemente a infiltrarse en mi vida. No sabría decirte en qué día o en qué momento empecé a creer en un Poder Superior a mí mismo, pero puedo afirmarte que ahora sí tengo esa creencia. Lo único que tuve que hacer para adquirirla, fue dejar de pelear y tratar de practicar el resto del programa con el mayor entusiasmo que pude.

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 29

Después de haberme entregado durante años a la “desenfrenada obstinación”, el Segundo Paso fue para mí una gloriosa liberación de estar a solas. Ahora no encuentro en mi camino nada demasiado penoso, o que no se pueda superar. Siempre hay alguien aquí para compartir conmigo las cargas de la vida. El Segundo Paso llegó a ser una forma de reforzar mi relación con Dios, y ahora me doy cuenta de que mi locura y mi ego estaban curiosamente vinculados. Para quitarme de aquélla, tengo que entregar éste a uno mucho más ancho de hombros que yo.

El lenguaje del adiós.

Responsabilidad económica

Somos económicamente responsables de nosotros mismos. Qué sentimiento tan atemorizante, tan de adulto, es ése para muchos de nosotros, asumir la responsabilidad del dinero y de nuestros asuntos económicos. Para muchos de nosotros, ceder a otros la responsabilidad de nuestros asuntos de dinero ha sido parte de nuestro “toma y daca” codependiente de nuestras relaciones.

Algo de nuestra dependencia emocional hacia los demás, de esa estrecha liga que nos ata a los otros, no por amor, sino por necesidad y desesperación, se relaciona directamente con la dependencia económica. Nuestros miedos y nuestra renuencia a asumir la responsabilidad por nuestros asuntos económicos puede ser una barrera para la libertad buscada en la recuperación.

La responsabilidad económica es una actitud. El dinero sale para pagar necesidades y lujos. El dinero debe entrar para poder salir. ¿Cuánto necesita entrar para igualar la cantidad que sale?

Impuestos… planes de ahorro…. hábitos de gastar adecuados que demuestren una actitud de responsabilidad económica… Parte de estar vivos significa aprender a manejar el dinero. Incluso aunque tengamos un sano contrato con alguien que nos permita depender de su dinero, seguimos teniendo la necesidad de entender cómo funciona el dinero. Seguimos teniendo la necesidad de adoptar una actitud de responsabilidad económica. Incluso aunque en el contrato esa persona cubra nuestras necesidades económicas, necesitamos entender cómo funciona el dinero que ganamos y que gastamos en nuestra vida.

La autoestima se incrementará cuando incrementamos nuestro sentido de que somos económicamente responsables de nosotros mismos. Podemos empezar en donde estamos, y con lo que tenemos hoy.

Dios mío, ayúdame a estar dispuesto as dejar mis miedos y mi renuencia a enfrentar la parte necesaria del manejo responsable del dinero en mi vida. Enséñame las lecciones que debo aprender acerca del dinero.

Enero 9


Comida para el pensamiento.

Llamadas telefónicas

Cuando nos unimos a T.A., descubrimos que no estamos solos. Nos volvemos parte de una larga cadena de individuos que comparten un problema en común: comer en forma compulsiva, y que unos a otros se dan fuerza y se apoyan. El teléfono es nuestra cuerda salvavidas. Una conversación telefónica es una minijunta en la cual la mayoría de nosotros descubrimos que necesitamos tener viarias de ellas a diario.

Se sugiere que hagamos por lo menos tres llamadas telefónicas al día, además de comunicarnos con nuestro padrino. Llamamos cuando nos asalta la tentación y la dificultad, y también cuando tenemos buenas noticias que contar. Una llamada telefónica puede ser un medio para prevenir problemas durante el día o, simplemente, un gesto de amistad y camaradería que nos mantiene en contacto.

Sea cual sea la razón, la persona que recibe la llamada obtiene ayuda, tanto como quien la inició. La llamada telefónica nos recuerda que ninguno de nosotros estamos solos, que tenemos un programa que nos apoya, y que juntos lograremos el éxito.

Que no sea yo tan orgulloso ni tan tímido, ni que esté tan ocupado que no use el teléfono.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Cuando tragabamos, la mayoría de nosotros no teníamos fe verdadera en nada. Tal vez pudimos haber dicho que creíamos en Dios, pero actuábamos como si no fuera así. Nunca pedimos sinceramente a Dios que nos ayudara y jamás aceptamos realmente su ayuda. Para nosotros, la fe parecía falta de fuerza de carácter. Pero cuando llegamos a TA comenzamos a tener fe en Dios y descubrimos que la fe nos proporcionaba la fortaleza necesaria para triunfar sobre la comida.

-¿He llegado a saber que en la fe hay fortaleza?

Meditación del Día.

Tendré fe a pesar de lo que me sobrevenga. Seré tolerante, aún en medio de las aflicciones. No temeré las presiones de la vida, porque creo que Dios sabe cuánto puedo soportar. Miraré al futuro con confianza. Sé que Dios no me pedirá que soporte nada que pudiera vencerme o destruirme.

Oración del Día.

Ruego que ponga este día mi vida en manos de Dios. Pido que tenga fe para que nada me trastorne o debilite en mi determinación de permanecer sobrio.

Reflexión Diaria A.A.

Un acto de providencia

“Es verdaderamente espantoso tener que admitir que, con la copa en la mano, hemos deformado nuestras mentes hacia una obsesión de beber tan destructiva que sólo un acto de la Providencia puede remover.”

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 23

Para mí, el acto de la Providencia, (una manifestación de cuidado y dirección divina), ocurrió cuando yo experimentaba la quiebra total del alcoholismo activo – todo lo significativo de mi vida había desaparecido. Llamé por teléfono a Alcohólicos Anónimos y, desde ese instante, mi vida nunca ha sido la misma. Al reflexionar sobre ese momento muy especial, sé que Dios estaba trabajando en mi vida mucho antes de que yo reconociera y aceptara conceptos espirituales. Mediante este único acto de Providencia pude quitarme de la bebida y empezar mi viaje hacia la sobriedad. Mi vida continúa desarrollándose con cuidado y dirección divina. El Paso Uno, admitir que yo era impotente ante el alcohol, y que mi vida se había vuelto ingobernable, cobra cada día más sentido para mí – un día a la vez – en la Comunidad salvadora y vivificadora de Tragones Anónimos.

El lenguaje del Adiós

Responsables de nosotros mismos

“Hemos estado haciendo cosas equivocadas por razones correctas.”

Ya no seas codependiente.

Ser cuidador consiste en asumir las responsabilidades de los demás, al tiempo que descuidamos la responsabilidad que tenemos para con nosotros mismos. Cuando de manera instintiva nos sentimos responsables de los sentimientos, de los pensamientos, de las elecciones, de los problemas, de la comodidad y del destino de los demás, somos cuidadores.

Quizá creamos, a nivel inconsciente, que los otros son responsables de nuestra felicidad, tal y como nosotros somos responsables de la suya.

Ser una persona considerada, amorosa y cariñosa es una meta meritoria. Pero ser una persona cuidadora significa descuidarnos a nosotros mismos hasta el punto de sentirnos victimados. Ser cuidador implica cuidar a los demás de tal forma que les impida aprender a ser responsables de si mismos.

Ser cuidador no funciona. Lastima a los demás y también nos hiere. La gente se enoja, se siente lastimada, usada y victimada, y nosotros también. La conducta más amable y generosa que podemos elegir es la de asumir la responsabilidad que tenemos para con nosotros mismos, por lo que pensamos, sentimos, queremos y necesitamos. Lo más beneficioso que podemos hacer es ser fieles a nosotros mismos y dejar que los demás asuman su propia responsabilidad.

Hoy le pondré atención a mis propias responsabilidades. Dejaré que los demás hagan lo mismo. Si tengo dudas acerca de cuáles son mis responsabilidades reales, haré un inventario.

Diciembre 29


Comida para el pensamiento.

Trabajar en forma compulsiva

No queremos cambiar la compulsión por la comida por la compulsión por el trabajo. Éste es, también, un intento de escapar a la realidad. Trabajar en forma compulsiva es algo particularmente peligroso para nosotros, ya que cuando nos permitimos cansarnos en exceso, corremos el riesgo de romper nuestra abstinencia.

Trabajar de manera compulsiva implica que tenemos miedo de que lo que hacemos no es completamente bueno. Cuando no estamos seguros de nuestra propia valía es cuando tenemos que probar continuamente cuánto podemos lograr. El trabajo compulsivo es también una manera de evitar entablar relaciones significativas con familiares y amigos. Si tememos a la intimidad y a exponernos, a veces tratamos de escondernos bajo una fachada de exceso de ocupaciones.

Cuando Dios controla nuestra voluntad y nuestra vida, trabajamos de acuerdo con Su dirección. Tenemos fe en que lo que hagamos será aceptable y suficiente. Al creer que Dios cuida de nosotros, no nos fiamos únicamente de nuestras propias capacidades. Trabajar para un Poder Superior significa trabajar con serenidad y confianza, sabiendo que Él dirige y sostiene nuestros esfuerzos.

Enséñame a trabajar productivamente para Ti.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Al participar de los privilegios del movimiento, compartiré las responsabilidades y me comprometeré a cumplir con la parte que me corresponde de la carga con alegría y no de mala gana. Estoy profundamente agradecido por los privilegios de que gozo al ser miembro de este gran movimiento. Tengo una obligación que no eludiré. Con gusto cumpliré con mi parte de las cargas. Debido al gusto que me dará el hacerlo, dejarán de ser carga para convertirse en oportunidades.

– ¿Aceptaré todas las oportunidades con gusto?

Meditación del Día.

El trabajo y la oración son dos fuerzas que gradualmente están mejorando al mundo. Debemos trabajar para la superación de nosotros mismos y la de nuestros semejantes. La fe sin hechos es letra muerta. Pero todo el trabajo con la gente debe basarse en la oración. Si decimos una pequeña oración antes de hablar o de tratar de ayudar, nos servirá para ser más efectivos. La oración es la fuerza que está detrás del trabajo. La oración está basada en la fe que se tenga de que Dios está trabajando con nosotros y a través de nosotros. Podemos creer que nada es imposible en las relaciones humanas, si dependemos de la ayuda de Dios.

Oración del Día.

Ruego que mi vida esté equilibrada entre el trabajo y la oración. Pido que no trabaje sin la oración ni que ore sin trabajar.

Reflexión diaria A.A.

La alegría de vivir.

“. . . por lo tanto la alegría de vivir es el tema del Paso Doce de A.A.”

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 131

A.A. es un programa alegre. Aun así, de vez en cuando me resisto a dar los pasos necesarios para progresar y me encuentro rehusando tomar las medidas que podrían brindarme la alegría que tanto deseo. No me resistiría si aquellas acciones no tocaran algún aspecto vulnerable de mi vida, una parte que necesita esperanza y satisfacción. Repetidas experiencias de alegría tienen a suavizar las duras aristas exteriores de mi ego. Ahí reside el poder de la alegría para ayudar a todos los miembros de A.A.

El lenguaje del adiós

Vayamos hacia adelante.

“Aprender el arte de la aceptación causa muchísima pena.”

Ya no seas codependiente.

A veces, como parte del cuidar de nosotros mismos, llega el momento de terminar ciertas relaciones. A veces, llega el momento de cambiar los parámetros de una relación en particular. Esto es cierto en el amor, con las amistades, con la familia y en el trabajo

Las rupturas y los cambios en las relaciones no son fáciles. Pero a menudo, son necesarios.

A veces nos aferramos a relaciones que están muertas, por miedo a estar solos o para posponer el inevitable proceso de pena que acompaña a las rupturas. A veces necesitamos aferrarnos un tiempo, para prepararnos, para ponernos suficientemente fuertes y preparados para manejar el cambio.

Si eso es lo que estamos haciendo, podemos ser suaves con nosotros mismos. Es mejor esperar hasta el momento en que actuar nos parezca sólido, claro y consistente. Sabremos cuando hacerlo. Lo sabremos. Podemos confiar en nosotros mismos.

Saber que una relación está cambiando o que está a punto de terminar es una situación incomoda, especialmente cuando aún no es tiempo de actuar pero sabemos que se acerca el momento. Puede ser embarazoso e incómodo, a medida que se cierra la lección. Podemos volvernos impacientes por cerrarla, pero aún no nos sentimos con fuerza para hacerlo. Eso está bien. El momento todavía no es el correcto. Algo importante aún está sucediendo. Cuando sea el momento preciso, podemos confiar en que ocurrirá. Recibiremos la fuerza y la capacidad para hacer lo que necesitamos hacer.

Terminar relaciones o cambiar los límites de una relación en particular no es fácil. Requiere valor y fe. Requiere de una disposición de parte nuestra para cuidar de nosotros mismos, a veces para quedarnos solos una temporada

Deja ir el miedo. Entiende que el cambio es una parte importante de la recuperación. Amate lo suficiente para que hagas lo que necesites hacer para cuidar de ti mismo, y encuentra la suficiente confianza para creer que volverás a amar de nuevo.

Nunca estamos volviendo a empezar. En la recuperación estamos yendo hacia delante en una progresión de lecciones perfectamente planeada. Nos encontramos con cierta gente –en el amor, en la familia, con los amigos, en el trabajo- cuando necesitamos estar con ella. Cuando hayamos dominado la lección, seguiremos adelante. Nos encontraremos en un nuevo lugar, aprendiendo nuevas lecciones, con gente nueva.

No, las lecciones no son dolorosas. Llegaremos a ese lugar donde podremos aprender, no a partir del dolor, sino de la alegría y el amor. Nuestras necesidades serán satisfechas.

Hoy aceptaré el lugar donde me encuentro en mis relaciones, aunque ese lugar sea difícil e incómodo. Si estoy en medio de una ruptura, la enfrentaré y aceptaré mi pena. Dios mío, ayúdame a confiar en que el sendero en que me encuentro ha sido perfecta y amorosamente planeado para mí. Ayúdame a creer que mis relaciones me están enseñando lecciones importantes. Ayúdame a aceptar y a tener gratitud por las relaciones a medias, por las que terminan y por los nuevos comienzos.

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