Corriente Independiente de La Laguna

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Febrero 25


Comida para el pensamiento.

Un nuevo lugar

Después de una recaída, no volvemos a empezar desde el mismo lugar donde estábamos antes. A través de la experiencia de haber cometido un error ganamos un nuevo conocimiento y una nueva percepción.

A menudo descubrimos que una manera errónea de pensar fue la causa de muchos problemas. Quizá volvimos a caer en la vieja percepción que teníamos de nosotros mismos de que éramos el centro del universo. Tal vez nos olvidamos de entregarle a Dios aquello que nos estaba perturbando en vez de empezar a comer en exceso. Indudablemente, nos olvidamos de que la abstinencia es, sin excepción, lo más importante en nuestra vida.

Sea cual sea el error, podemos sacar provecho de él, ya que nos hace aprender y comprender más. Podemos prevenir una trampa y evitarla en el futuro. Empezamos unos cuantos pasos más adelante, en nuevo lugar.

Que los errores no me desalienten.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Algunas personas encuentran difícil creer en un poder superior a ellos. Más no creer en ese poder nos empuja al ateísmo. Se ha dicho que el ateísmo es la fe insensata en el extraño argumento de que este universo se origina de la nada y marcha a la ventura hacia ninguna parte. Esto es prácticamente imposible de creer. Creo que todos nosotros podemos convenir en que la comida es un poder superior a nosotros. Así era indudablemente en mi caso. Yo era impotente ante el poder de la comida.

– ¿Recuerdo las cosas que me sucedieron a causa del poder de la comida?

Meditación del Día.

Lo espiritual y lo moral con el tiempo triunfarán sobre lo material y lo amoral. Este es el fin y el destino de la raza humana. Gradualmente, lo espiritual está superando a lo material en la mente de los hombres. La fe, el compañerismo y la ayuda son el remedio para la mayoría de los males del mundo y no hay nada en el campo de las relaciones personales que no puedan realizar.

Oración del Día.

Ruego poder hacer mi parte para formar un mundo mejor. Pido poder ser una parte del remedio para los males del mundo.

Reflexión diaria A.A.

El desafío del fracaso

“En la economía de Dios, no se desperdicia nada. Mediante el fracaso, aprendemos una lección de humildad que, por dolorosa que sea, es probablemente necesaria”.

COMO LO VE BILL, p. 31

¡Qué agradecido me siento hoy por saber que todos los fracasos del pasado eran necesarios para que yo estuviera donde estoy! Por muchas penas me vino la experiencia y en el sufrimiento llegué a ser obediente. Cuando buscaba a Dios, como yo Lo concibo. El compartió conmigo sus dádivas preciosas. Por la experiencia y la obediencia, empezaba el desarrollo seguido de la gratitud. Sí, y luego me vino la paz del espíritu, viviendo y compartiendo la sobriedad.

El lenguaje del adiós.

Acepta la imperfección

“¿Por qué me hago esto a mí misma?, preguntaba una mujer que quería bajar de peso. Fui a mi grupo de apoyo sintiéndome culpable y avergonzada porque me comí media galleta que no estaba incluida en mi dieta. Descubrí que todo mundo hace un poco de trampa, y algunos hacen muchas trampas. Me sentía tan avergonzada antes de llegar al grupo, como si fuera la única que no estuviera haciendo la dieta al dedillo. Ahora sé que estoy llevando la dieta tan bien como la mayoría, y mejor que algunos”.

¿Por qué nos hacemos esto a nosotros mismos? No estoy hablando estrictamente de dietas; estoy hablando acerca de la vida ¿Por qué nos castigamos a nosotros mismos pensando que somos inferiores mientras que otros son perfectos, ya sea en cuanto a nuestras relaciones, recuperación, o una tarea específica?

Ya sea que nos estemos juzgando a nosotros mismos o a los demás, son las dos caras de una misma moneda: la perfección. Ninguna de las dos expectativas es válida.

Es mucho más apropiado y beneficioso decirnos a nosotros mismos que está bien ser lo que somos y que lo que estamos haciendo está bien.

Eso no significa que no cometamos errores que necesitemos corregir; no significa que no nos desviemos del camino de vez en cuando, no significa que no podamos mejorar. Significa que, con todos nuestros errores y divagaciones, básicamente estamos sobre la ruta. La manera como nos ayudamos a nosotros mismos a permanecer en el camino es alentándonos y aprobándonos.

Hoy me amaré a mi mismo y me daré ánimos. Me diré a mí mismo que lo que estoy haciendo está bien, y me permitiré disfrutar ese sentimiento.

Diciembre 6


El lenguaje del adiós.

Dejemos ir la vergüenza.

Muchos de nosotros fuimos victimados, a veces más de una vez.

Podemos haber sufrido abuso físico, abuso sexual o haber sido explotados por las adicciones de otro.

Entendemos que si otra persona ha abusado de nosotros, eso no es motivo para que sintamos vergüenza. El sentimiento de culpa por el acto de abuso le pertenece al perpetrador, no a la víctima.

Aunque en recuperación caigamos presas de la victimización, eso no es causa de vergüenza.

La meta de la recuperación es aprender a cuidar de uno mismo, aprender a liberarnos de la victimización y a no culparnos por las experiencias pasadas. La meta es equiparnos para que no sigamos siendo victimados debido a la vergüenza y a sentimientos no resueltos a causa de la victimización original.

Cada uno de nosotros tiene su propio trabajo que hacer, sus propios asuntos, sus tareas de recuperación. Una de esas tareas es dejar de señalar al perpetrador con el dedo, porque eso nos perturba. Aunque hacemos a cada persona responsable de su propia conducta y ésta deba dar cuenta de ella, aprendemos a tener compasión por el perpetrador. Comprendemos que han estado en juego muchas cosas en la vida de esa persona. Al mismo tiempo, nosotros no nos aferramos a la vergüenza. Aprendemos a entender el papel que nosotros jugamos en nuestra victimización, cómo caímos en ese papel y nos rescatamos a nosotros mismos. Pero ésa es una información con la que debemos equiparnos para que no necesite suceder esto otra vez.

Dejar ir la vergüenza de la víctima. Tenemos asuntos por resolver y tareas por hacer, pero uno de nuestros asuntos es no sentirnos culpables y equivocados porque hemos sido victimados.

Hoy me libraré de toda vergüenza de víctima que pueda haber estado albergando o a la que pudiera haber estado aferrándome.

 

Reflexión diaria A.A.

Cuando pierdo las esperanzas

“Cuando progresamos todavía más, nos dimos cuenta de que la mejor fuente posible de estabilidad emocional es el mismo Dios. Vimos que la dependencia de Su perfecta justicia, perdón y amor era saludable, y funcionaria donde nada más podría hacerlo. Si realmente dependíamos de Dios, no podíamos hacer muy bien el papel de Dios ante nuestros semejantes ni sentiríamos el vivo deseo de depender completamente de la protección y del cuidado humano.”

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 123

Mi experiencia ha sido que, cuando todos los recursos humanos parecen haber fallado, siempre hay Uno que nunca me desampara. Aun más, El siempre está ahí para compartir mi alegría, para enseñarme el buen camino y para confiarme a El cuando no hay nadie más. Mientras que los esfuerzos humanos pueden aumentar o disminuir mi bienestar y felicidad, sólo Dios puede proveerme el amoroso alimento del cual depende mi salud espiritual diaria.

 

Comida para el pensamiento.

Un estirón

Si solamente hacemos lo que nos gusta y nos parece cómodo, no creceremos. Si no ejercitamos nuestras mentes, vegetaremos en el plano intelectual. Si no disciplinamos nuestros cuerpos, nos pondremos bofos y debiluchos. Si no ejercitamos nuestra buena voluntad, seguiremos siendo emocionalmente inmaduros.

Conformarse con un logro mínimo es perderse la satisfacción de lograr más de lo que alguna vez creímos posible. Es algo trillado, pero nunca sabremos hasta dónde podremos llegar, si no lo intentamos. Abstenernos de comer azúcares refinados y carbohidratos quizá nos parecía imposible en una época. Habiéndolo logrado por medio de la ayuda de nuestro Poder Superior y de TA, podremos alcanzar otros logros que antes considerábamos fuera de nuestro alcance.

En este programa, la única manera de fracasar es dejando de intentar. Al abstenernos de comer en forma compulsiva y siguiendo los Doce Pasos, podremos alcanzar un grado más pleno de nuestro potencial físico, mental, emocional y espiritual.

Que no sea tan flojo que no pueda esforzarme tanto como pueda hacerlo.

 

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Alguna persona ha tenido una recaída. Está avergonzada de sí misma. A veces está tan avergonzada que teme regresar a T.A. Desarrolla el antiguo complejo de inferioridad y se hace a la idea de que no sirve, que ha defraudado a sus amigos en T.A., que no tiene remedio y que nunca podrá salir adelante. Este estado de ánimo es tal vez peor que el original.  Quizá la recaída lo haya debilitado; pero su entrenamiento de T.A. nunca puede perderse por completo. Siempre sabe que puede volver si así lo desea. Sabe que todavía tiene la ayuda de Dios si se la vuelve a pedir.

– ¿Creo que nunca podré perder por completo lo que he aprendido en T.A.?.

Meditación del Día.

Nadie escapa por completo de la tentación. Hay que esperarla y estar preparado para cuando llegue. Ninguno de nosotros está totalmente a salvo. Hay que tratar de tener listas las defensas por medio de la oración diaria. Por eso tenemos estas meditaciones diarias. Hay que saber reconocer la tentación cuando llegue. El primer paso para conquistar la tentación es verla claramente como una tentación y no conservarla en el pensamiento. Hay que desligarse de ella, sacudirla de la mente tan pronto como aparezca. No hay que pensar en pretextos para caer en ella. Hay que acudir de inmediato al Poder Superior pidiendo ayuda.

Oración del Día.

Ruego que esté preparado para cualquier tentación que me llegue. Pido que la vea claramente y la evite con la ayuda de Dios.

Diciembre 5


El lenguaje del Adiós.

Gente difícil.

Pocas cosas nos pueden volver tan locos como esperar algo de alguien que no tiene nada que dar. Pocas cosas nos pueden frustrar más que tratar de hacer de una persona algo que no es; nos volvemos locos cuando tratamos de pretender que esa persona es alguien que no es.

Podemos habernos pasado años negociando con la realidad en relación con gente en particular de nuestro pasado y de nuestro presente.

Podemos habernos pasado años tratando de que alguien nos ame de cierta manera, cuando esa persona no puede o no quiere hacerlo.

Es tiempo de dejarlo ir. Es tiempo de dejarla ir a ella o de dejarlo ir a él. Eso no significa que ya no podamos amar a esa persona.

Significa que sentimos el inmenso alivio que nos viene cuando dejamos de negar la realidad y empezamos a aceptarla. Ponemos a esa persona en libertad para ser lo que realmente es él o ella. Dejemos de tratar que esa persona sea lo que no es. Lidiamos con nuestros sentimientos y nos alejamos del sistema destructivo.

Aprendemos a amar y a interesarnos de manera diferente, de una manera que toma en cuenta la realidad.

Entramos en relación con esa persona bajo nuevos términos, tomándonos en cuenta a nosotros mismos y nuestras necesidades. Si una persona es adicta al alcohol, a otras drogas, a la comida, a la desgracia o a otra gente, podemos dejar ir su adicción; le quitamos las manos de encima a la adicción. Le devolvemos su vida a esa persona. Y, en el proceso, a nosotros también se nos devuelve nuestra vida y nuestra libertad

Dejamos de permitir que nos controle lo que no estamos obteniendo de esa persona. Asumimos la responsabilidad de nuestra vida. Seguimos adelante con el proceso de amarnos y de cuidarnos a nosotros mismos.

Nosotros decidimos cómo queremos interactuar con esa persona, tomando en cuenta la realidad y nuestros mejores intereses. Nos enojamos, nos sentimos heridos, pero aterrizamos en un lugar de perdón. Lo liberamos a él o a ella, y nosotros nos liberamos de la esclavitud.

Esa es la única médula de desapegarse con amor.

Hoy trabajaré para desapegarme con amor de personas conflictivas cercanas a mí. Lucharé por aceptar la realidad de mis relaciones.

Me permitiré cuidarme en mis relaciones con la meta de lograr la libertad emocional, física, mental y espiritual para ambas partes.

 

Reflexión diaria A.A.

Un nuevo estado de conciencia.

“Se le ha concedido un don que consiste en un nuevo estado de la conciencia y del ser.”

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 113

Para muchos de nosotros en A.A. el despertar espiritual puede ser algo enigmático. Yo tenía la tendencia a esperar un milagro, algo dramático y espectacular. Pero lo que generalmente sucede es que una sensación de bienestar, un sentimiento de paz nos traslada a un nuevo nivel de conciencia. Eso es lo que me sucedió a mí. Mi locura y mi inquietud interior desaparecieron y entré en una nueva dimensión de esperanza, amor y paz. Creo que el grado en que sigo experimentando esta nueva dimensión está en proporción directa con la sinceridad, profundidad y devoción con las que practique los Doce Pasos de A.A.

Comida para el pensamiento.

Retos

Cuando comíamos en forma compulsiva, aceptábamos pocos retos aparte de la cantidad de comida que podíamos retacar en nuestro estómago sin llegar a enfermarnos. A medida que nuestra enfermedad progresó, los intereses externos se hicieron cada vez menos y menos la pensábamos con un mínimo de logros en vez de estar inspirados para rendir al máximo.

La vida es un reto. Para ninguno de nosotros la vida es fácil. Son los problemas y dificultades que superamos los que nos aseguran un crecimiento emocional continuado. Sin obstáculos y sin tensiones, nos estancaríamos. Al comer en exceso, nos manteníamos demasiado drogados y aletargados para responder a muchos de los retos que la vida nos presentaba.

La abstinencia es un reto. Requiere de nuestra devoción, determinación y dedicación. Hay algunos días en que guardar la abstinencia es el único reto que podemos manejar. A medida que progresamos en el programa, vamos siendo más capaces de responder a los retos que nos vienen a través de nuestra familia, de nuestro trabajo, de nuestras actividades recreativas y de nuestros compromisos con la comunidad.

Hoy, mi reto será convertirme en lo que Tú quieres que sea.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

A pesar de todo lo que hemos aprendido en T.A., nuestra antigua manera de pensar vuelve a nosotros, a veces con fuerza avasalladora y ocasionalmente algunos de nosotros tenemos recaídas. Olvidamos o nos rehusamos a recurrir a un Poder Superior para que nos dé su ayuda. Parece como si deliberadamente pusiéramos nuestras mentes en blanco en lo que respecta a los principios de T.A., y tomamos un “bocado compulsivo”. Eventualmente nos “tragamos”. Temporalmente volvemos a donde empezamos. Quienes han tenido recaídas unánimemente dicen que no fueron divertidas. Dicen que T.A. le quitó todo el placer al hecho de tragar. Sabían que estaban haciendo mal. El antiguo conflicto mental volvía con toda su fuerza. Estaban disgustados consigo mismos.

–  ¿Estoy convencido de que nunca más puedo sacar algo tragando?.

Meditación del Día.

Hay que darle algo a los que estén atravesando por dificultades, a los que tengan pensamientos confusos; algo de nuestra comprensión, de nuestras oraciones, de nuestro tiempo, de nuestro amor y de nuestros pensamientos “en beneficio, de nosotros mismos”. Entonces, hay que brindar nuestra confianza, tal como nos la dieron por la gracia de Dios. Hay que dar lo mejor de nosotros a aquellos que lo necesiten y que lo pueden aceptar. Hay que dar de acuerdo con las necesidades, y no de acuerdo con los méritos. Hay que recordar que dar consejos nunca puede sustituir al hecho de dar de uno mismo.

Oración del Día.

Ruego que dé en la misma medida en que he recibido.

Pido que tenga la contestación apropiada para aquellos que estén confundidos.

Reanudar tan pronto como sea posible


Ocasionalmente . . . nos sobrecoge una rebeldía tan deprimente que sencillamente no podemos orar. cuando esto acontece, no debiéramos pensar muy mal de nosotros mismos. Debiéramos simplemente tratar de reanudar la oración tan pronto como sea posible, haciendo lo que sabemos que es lo mejor para nosotros.

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 111

Algunas veces grito, pataleo y le doy la espalda a mi Poder Superior. Entonces mi enfermedad me dice que soy un fracaso y que si me mantengo enojado, con toda seguridad me emborracharé. En esos momentos de terquedad es como si me hubiera resbalado al borde de un precipicio y hubiera quedado agarrándome con una mano. El párrafo arriba citado es mi red de seguridad porque me insta a probar un nuevo comportamiento, tal como ser bondadoso y paciente conmigo mismo. Esto me asegura que mi Poder Superior esperará hasta que nuevamente yo esté dispuesto a correr el riesgo de soltarme para caer en la red y orar.

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