Corriente Independiente de La Laguna

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Diciembre 5


El lenguaje del Adiós.

Gente difícil.

Pocas cosas nos pueden volver tan locos como esperar algo de alguien que no tiene nada que dar. Pocas cosas nos pueden frustrar más que tratar de hacer de una persona algo que no es; nos volvemos locos cuando tratamos de pretender que esa persona es alguien que no es.

Podemos habernos pasado años negociando con la realidad en relación con gente en particular de nuestro pasado y de nuestro presente.

Podemos habernos pasado años tratando de que alguien nos ame de cierta manera, cuando esa persona no puede o no quiere hacerlo.

Es tiempo de dejarlo ir. Es tiempo de dejarla ir a ella o de dejarlo ir a él. Eso no significa que ya no podamos amar a esa persona.

Significa que sentimos el inmenso alivio que nos viene cuando dejamos de negar la realidad y empezamos a aceptarla. Ponemos a esa persona en libertad para ser lo que realmente es él o ella. Dejemos de tratar que esa persona sea lo que no es. Lidiamos con nuestros sentimientos y nos alejamos del sistema destructivo.

Aprendemos a amar y a interesarnos de manera diferente, de una manera que toma en cuenta la realidad.

Entramos en relación con esa persona bajo nuevos términos, tomándonos en cuenta a nosotros mismos y nuestras necesidades. Si una persona es adicta al alcohol, a otras drogas, a la comida, a la desgracia o a otra gente, podemos dejar ir su adicción; le quitamos las manos de encima a la adicción. Le devolvemos su vida a esa persona. Y, en el proceso, a nosotros también se nos devuelve nuestra vida y nuestra libertad

Dejamos de permitir que nos controle lo que no estamos obteniendo de esa persona. Asumimos la responsabilidad de nuestra vida. Seguimos adelante con el proceso de amarnos y de cuidarnos a nosotros mismos.

Nosotros decidimos cómo queremos interactuar con esa persona, tomando en cuenta la realidad y nuestros mejores intereses. Nos enojamos, nos sentimos heridos, pero aterrizamos en un lugar de perdón. Lo liberamos a él o a ella, y nosotros nos liberamos de la esclavitud.

Esa es la única médula de desapegarse con amor.

Hoy trabajaré para desapegarme con amor de personas conflictivas cercanas a mí. Lucharé por aceptar la realidad de mis relaciones.

Me permitiré cuidarme en mis relaciones con la meta de lograr la libertad emocional, física, mental y espiritual para ambas partes.

 

Reflexión diaria A.A.

Un nuevo estado de conciencia.

“Se le ha concedido un don que consiste en un nuevo estado de la conciencia y del ser.”

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 113

Para muchos de nosotros en A.A. el despertar espiritual puede ser algo enigmático. Yo tenía la tendencia a esperar un milagro, algo dramático y espectacular. Pero lo que generalmente sucede es que una sensación de bienestar, un sentimiento de paz nos traslada a un nuevo nivel de conciencia. Eso es lo que me sucedió a mí. Mi locura y mi inquietud interior desaparecieron y entré en una nueva dimensión de esperanza, amor y paz. Creo que el grado en que sigo experimentando esta nueva dimensión está en proporción directa con la sinceridad, profundidad y devoción con las que practique los Doce Pasos de A.A.

Comida para el pensamiento.

Retos

Cuando comíamos en forma compulsiva, aceptábamos pocos retos aparte de la cantidad de comida que podíamos retacar en nuestro estómago sin llegar a enfermarnos. A medida que nuestra enfermedad progresó, los intereses externos se hicieron cada vez menos y menos la pensábamos con un mínimo de logros en vez de estar inspirados para rendir al máximo.

La vida es un reto. Para ninguno de nosotros la vida es fácil. Son los problemas y dificultades que superamos los que nos aseguran un crecimiento emocional continuado. Sin obstáculos y sin tensiones, nos estancaríamos. Al comer en exceso, nos manteníamos demasiado drogados y aletargados para responder a muchos de los retos que la vida nos presentaba.

La abstinencia es un reto. Requiere de nuestra devoción, determinación y dedicación. Hay algunos días en que guardar la abstinencia es el único reto que podemos manejar. A medida que progresamos en el programa, vamos siendo más capaces de responder a los retos que nos vienen a través de nuestra familia, de nuestro trabajo, de nuestras actividades recreativas y de nuestros compromisos con la comunidad.

Hoy, mi reto será convertirme en lo que Tú quieres que sea.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

A pesar de todo lo que hemos aprendido en T.A., nuestra antigua manera de pensar vuelve a nosotros, a veces con fuerza avasalladora y ocasionalmente algunos de nosotros tenemos recaídas. Olvidamos o nos rehusamos a recurrir a un Poder Superior para que nos dé su ayuda. Parece como si deliberadamente pusiéramos nuestras mentes en blanco en lo que respecta a los principios de T.A., y tomamos un “bocado compulsivo”. Eventualmente nos “tragamos”. Temporalmente volvemos a donde empezamos. Quienes han tenido recaídas unánimemente dicen que no fueron divertidas. Dicen que T.A. le quitó todo el placer al hecho de tragar. Sabían que estaban haciendo mal. El antiguo conflicto mental volvía con toda su fuerza. Estaban disgustados consigo mismos.

–  ¿Estoy convencido de que nunca más puedo sacar algo tragando?.

Meditación del Día.

Hay que darle algo a los que estén atravesando por dificultades, a los que tengan pensamientos confusos; algo de nuestra comprensión, de nuestras oraciones, de nuestro tiempo, de nuestro amor y de nuestros pensamientos “en beneficio, de nosotros mismos”. Entonces, hay que brindar nuestra confianza, tal como nos la dieron por la gracia de Dios. Hay que dar lo mejor de nosotros a aquellos que lo necesiten y que lo pueden aceptar. Hay que dar de acuerdo con las necesidades, y no de acuerdo con los méritos. Hay que recordar que dar consejos nunca puede sustituir al hecho de dar de uno mismo.

Oración del Día.

Ruego que dé en la misma medida en que he recibido.

Pido que tenga la contestación apropiada para aquellos que estén confundidos.

19 de julio


 

Reflexión diaria A.A.

Falso orgullo

“Muchos de nosotros que nos habíamos considerado religiosos despertamos a la limitación de esta actitud. Al no aceptar poner a Dios en primer lugar, nosotros mismos nos habíamos privado de Su ayuda.”

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 80

 

Muchas falsas concepciones operan en el falso orgullo. La necesidad de dirección para vivir una vida decente se satisface con la esperanza experimentada en la Comunidad de A.A. Aquellos que han seguido el camino por años – un día a la vez – dicen que la vida centrada en Dios tiene posibilidades ilimitadas para el desarrollo personal. Al ser esto así, los veteranos en A.A. transmiten mucha esperanza.

Doy gracias a mi Poder Superior por hacerme saber que El obra por medio de otra gente, y la agradezco por nuestros servidores de confianza en la Comunidad quienes ayudan a los nuevos miembros a rechazar sus falsos ideales y adoptar aquellos que los guían hacia una vida de compasión y de confianza. Los veteranos de A.A. animan a los recién llegados a “despertarse” – para que puedan “llegar a creer”. Le pido a mi Poder Superior que me ayude a vencer mi falta de creencia.

 

Comida para el pensamiento.

Lo correcto da poder

Cuando seguimos correctamente nuestro programa, tenemos una sensación interna de estar haciendo lo correcto, que nos hace fuertes y nos da confianza a nosotros mismos.  Estamos controlando la comida, en vez de que ésta nos controle a nosotros.  Estamos dispuestos a que nuestro Poder Superior enderece nuestras confusas vidas.

La acción es necesaria.  Necesitamos “caminar el camino”.  Ninguna cantidad de autoconocimiento nos brindará un progreso concreto a menos que estemos dispuestos a seguir los pasos correctos que señala el programa de TA.  Necesitamos seguirlo de cerca con la ayuda de padrinos que nos pueden guiar en nuestra abstinencia  y en nuestro programa.

La manera compulsiva de comer nos debilitó física, emocional y espiritualmente.  A medida que guardamos abstinencia, ganamos fuerza en esos tres niveles.

 

–      Gracias por la fortaleza que resulta de hacer lo correcto.

 

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

La murmuración o la crítica acerca de las personas no tienen lugar en un salón de T.A. Todo hombre en T.A. es un hermano y toda mujer es una hermana, en tanto que él o ella sean miembros de T.A. No debemos murmurar acerca de las relaciones de cualquier hombre o mujer del grupo. Y si decimos de un miembro compañero: “Creo que el está tragándose a escondidas”, es lo peor que podemos hacerle a esa persona. Si un hombre o mujer no está viviendo los principios de T.A. o tiene una recaída, es cosa de él o de ella el levantarse en una reunión y decirlo. Si no lo hacen, solamente se están dañando a sí mismos.

 

–      ¿Hablo acerca de otros miembros a sus espaldas?

 

Meditación del Día.

Para Dios, el milagro de un cambio en la vida de una persona es solamente un acontecimiento natural operado por fuerzas espirituales. No existe milagro demasiado maravilloso en las personas para ser un suceso diario. Pero los milagros acontecen solamente a aquellos que son totalmente dirigidos y fortalecidos por Dios. Los cambios maravillosos en las naturalezas de las personas suceden muy sencillamente, y, sin embargo, no dependen de ninguna otra cosa que no sea la gracia de Dios. Pero estos milagros han sido preparados durante días y meses de una aspiración a algo mejor. Están siendo acompañados por un deseo real de vencerse a sí mismo y entregar a Dios la propia vida.

 

Oración del Día.

 

–      Ruego poder esperar milagros en las vidas de las personas. Pido poder ser utilizado para ayudar a cambiar a la gente.

 

El lenguaje del adiós.

Probémoslo a nosotros mismos.

“Me pasé un año tratando de probarle a mi esposo cuánto me estaba lastimando que él bebiera. Cuando empecé a recuperarme, me di cuenta que era yo la que debía darme cuanta de cuánto me estaba lastimando que él bebiera.”

Anónimo.

 

“Me pasé meses tratando de probarle a un hombre cuán responsable y sana era yo. Luego me di cuenta de lo que estaba haciendo. El no tenía que darse cuenta de cuán responsable y sana era yo. Yo era laque tenía que darme cuenta.”

Anónimo.

 

Tratar de probar lo buenos que somos, tratar de probar que somos suficientemente buenos, tratar de demostrarle a alguien cuánto nos ha herido, tratar de demostrarle a alguien que somos comprensivos, son signos de advertencia de que podemos estar dentro de nuestras conductas autoderrotistas.

Pueden ser una indicación de que estamos tratando de controlar a alguien. Pueden ser una indicación de que no estamos creyendo lo buenos que somos, que somos suficientemente buenos, o de que alguien nos está lastimando.

Pueden ser una advertencia de que hemos permitido quedarnos enganchados en un sistema disfuncional.

Pueden indicar que estamos atorados en esa densa niebla de la negación, que estamos haciendo algo que no nos conviene.

Tratar excesivamente de demostrarle algo a alguien puede significar que aún no nos hemos demostrado ese algo a nosotros mismos. Una vez que nos lo hayamos demostrado a nosotros mismos, una vez que lo hayamos comprendido, sabremos qué hacer.

La cuestión no es que otros nos entiendan y nos tomen en serio. La cuestión no es que los demás crean que somos buenos o que somos suficientemente buenos. La cuestión no es que otros vean y crean lo responsables o adorables o competentes que somos. La cuestión no es que los demás se den cuenta o no cuán hondamente estamos sintiendo un sentimiento en particular. Somos nosotros los que necesitamos verla luz.

 

Hoy, Dios mío, ayúdame a dejar ir mi necesidad de controlar los resultados de los eventos influyendo sobre las creencias de los demás.

Me concentraré en aceptarme a mí mismo, en vez de en tratar de probar algo acerca de mí mismo. Si me sorprendo en la trampa codependiente de tratar de enfatizar algo cerca de mí ante otra persona, me preguntaré si necesito convencerme a mí mismo acerca de ese punto.

 

18 de julio


 

Reflexión diaria A.A.

Agradecido por lo que tengo.

 

“Durante el proceso de aprender más acerca de la humildad, el más profundo resultado de todos fue el cambio de nuestra actitud ante Dios.”

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 80

 

Hoy en día mis oraciones consisten mayormente en decirle gracias a mi Poder Superior por mi sobriedad y por la maravilla de la generosidad de Dios, pero también tengo que pedir ayuda y fortaleza para cumplir con Su voluntad para conmigo. Ya no tengo que pedir a Dios que a cada momento me rescate de situaciones en las que caigo por no hacer Su voluntad. Ahora parece que mi gratitud está directamente ligada a la humildad. Mientras yo tenga la humildad para sentirme agradecido por lo que tengo, Dios continúa dándome lo que necesito.

Comida para el pensamiento.

No brinques

Cuando hemos logrado mantener la abstinencia de tragar durante un período significativo,  es como si hubiéramos subido lentamente muchos pisos de escaleras hasta llegar a la punta de un rascacielos. Decirnos a nosotros mismos que haremos una excepción y romperemos la abstinencia una sola vez es como decir que saltaremos de la ventana del último piso del rascacielos y que únicamente caeremos al piso siguiente.

La naturaleza de nuestra enfermedad es tal, que un pequeño bocado compulsivo inevitablemente nos llevará al desastre.  Quizá podemos posponer el atracón un día, una semana o aún más tiempo, pero una vez que hayamos perdido el control, nos colocaremos en un patrón que es una espiral descendente.

Lo único que necesitamos para permanecer en el último piso del rascacielos es guardar nuestra abstinencia.  Es un pequeño precio a pagar por tan magnífica vista.

 

–      Protégeme de un brinco fatal.

 

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Dos cosas pueden arruinar la unidad del grupo: el chismorreo y la crítica. Para evitar estas cosas decisivas, tenemos que darnos cuenta que todos estamos embarcados en la misma lancha.

Somos como un grupo de personas en una lancha salvavidas después de haberse hundido el barco. Si hemos de ser salvados, tenemos que marchar de acuerdo. Es cuestión de vida o muerte para nosotros. El chismorreo y la crítica son formas seguras para la destrucción de cualquier grupo de T.A. Todos estamos en T.A. para mantenernos sobrios y para ayudar a cada uno de los demás a conservarse sobrio. Y ni el chismorreo ni la crítica ayuda a nadie a permanecer sobrio.

 

–      ¿Soy con frecuencia culpable de la murmuración y la crítica?

 

Meditación del Día.

Debemos tratar de estar agradecidos por todas las bendiciones que hemos recibido y que no merecemos. La gratitud a Dios por todas sus bendiciones nos hacen humildes. Hay que recordar qué poco podemos hacer por nosotros mismos y ahora confiamos en la gracia de Dios para ayudarnos a nosotros mismos y a los demás. La gente no se preocupa mucho por aquellos que son vanidosos y sienten ser mejores que los demás, ni por aquellos que murmuran y critican. Pero la gente se impresiona ante la verdadera humildad. Por eso debemos tratar de practicar la humildad en todo momento. La gratitud a Dios y la verdadera humildad son lo que nos hace eficaces.

 

Oración del Día.

 

–      Ruego porque que pueda marchar humildemente con Dios. Pido poder confiar en su gracia para sostenerme.

 

El lenguaje del adiós.

Tiempo para enojarse.

Ya es tiempo de que te enojes, sí, de que te enojes mucho.

La ira puede ser una emoción tan potente, atemorizante.

También puede ser un sentimiento que nos guíe hacia importantes decisiones, a veces decisiones difíciles de tomar. Puede ser señal de los problemas de otras personas, de nuestros problemas, o simplemente de problemas que debemos enfrentar.

Negamos nuestra ira por una serie de razones. No nos damos permiso para permitir que aflore en nuestra conciencia, al principio.

Entiende que la ira no desaparece; se asienta en capas bajo la superficie, esperando a que estemos listos, a que nos sintamos seguros y que estemos lo suficientemente fuertes para lidiar con ella.

Lo que solemos hacer en vez de encarar nuestra ira y lo que ésta nos está diciendo acerca del cuidado de uno mismo, es sentirnos dolidos, victimados, atrapados, culpables e inseguros acerca de cómo cuidar de nosotros mismos. Podemos aislarnos, negar, dar pretextos y esconder la cabeza en la arena, por un tiempo.

Podemos castigar, desquitarnos, levantarnos y preguntarnos.

Podemos perdonar repetidamente a la otra persona por conductas que nos lastiman. Podemos temer que alguien se aleje si enfrentamos la ira que sentimos hacia él o ella. Podemos temer que tengamos que alejarnos nosotros si nos enfrentamos a nuestra ira.

Podemos simplemente tener miedo de nuestra ira y de la potencia de ésta. Podemos no saber que tenemos derecho, una responsabilidad incluso –para con nosotros mismos- de permitirnos sentir nuestra ira y aprender de ella.

Dios mío, ayuda a que afloren mis sentimientos de ira ocultos o reprimidos. Ayúdame a tener el valor para encararlos. Ayúdame a comprender cómo debo cuidar de mí mismo con la gente hacia la cual siento ira.

Ayúdame a dejar de decirme a mí mismo que algo anda mal conmigo cuando la gente me victima y me siento enojado por la victimización.

Puedo confiar en que mis sentimientos son señal de que existen problemas que necesitan mi atención.

 

17 de julio


 

Reflexión diaria A.A.

Entrega y autoexamen.

“Mi estabilidad me llegó por tratar de dar, no por exigir que se me diera.

Es así como yo creo que puede resultar la sobriedad emocional. Si examinamos cualquier disturbio que tengamos, grande o pequeño, encontraremos que en la raíz de éste hay alguna dependencia malsana y su consecuente exigencia también malsana. Renunciemos, con la ayuda de Dios, a estas exigencias paralizantes. Entonces quedaremos libres para vivir y amar; podremos, consecuentemente, ser capaces de dar un Paso Doce hacia nuestra propia sobriedad emocional y la de otros.”

EL LENGUAJE DEL CORAZÓN, p. 238

 

Años de dependencia del alcohol para alterar mis humores me privaron de la capacidad de relacionarme emocionalmente con mis compañeros. Creía que tenía que ser autosuficiente, tener confianza sólo en mí mismo, motivarme a mí mismo y todo en un mundo de gente en quienes no se podía confiar. Finalmente, perdí mi dignidad y me quedé con mi dependencia, falto de cualquier habilidad para confiar en mí mismo o creer en nada. La entrega y el autoexamen mientras compartía con los recién llegados me ayudaban a pedir ayuda humildemente.

 

Comida para el pensamiento.

El sendero estrecho

La abstinencia es el sendero estrecho que nos saca del pantano que en este caso es la manera compulsiva de comer.

Si nos permitimos apartarnos del sendero, inmediatamente nos colocaremos en terreno resbaladizo y correremos el riesgo de caer en una ciénaga de arenas movedizas.

Entre más tiempo guardemos una firme abstinencia, más seguros se volverán nuestros pasos a medida que nos vamos alejando de los efectos invalidantes de nuestra enfermedad.  Es mucho más fácil permanecer dentro del estrecho sendero que resbalar y tener que encontrarlo de nuevo.  Sin la abstinencia, los tragones estamos perdidos.

Si la abstinencia no es la parte más importante de nuestra vida, entonces la comida se convierte en la prioridad número uno, y gradualmente nos destruimos a nosotros mismos.

 

–      Señor, guía mis pasos en el estrecho sendero de la abstinencia.

 

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

La nueva vida de sobriedad que estamos aprendiendo a vivir en T.A. va progresando lentamente en nosotros y estamos comenzando a obtener algo de esa profunda paz de pensamiento y serenidad que jamás habíamos pensado que fuera posible lograr. Al principio pudimos haber dudado de que esto podría sucedernos, pero tras de cualquier período considerable de tiempo en T.A., mirando a los rostros felices en torno nuestro, sabemos que algo nos está ocurriendo. En realidad, no puede menos de suceder a todo el que sigue el programa de T.A. seriamente día a día.

 

–      ¿Puedo ver mi propia felicidad reflejada en los rostros de los demás?

 

Meditación del Día.

Dios no habrá de retirar su presencia de nosotros. El no se rehúsa a revelaros su verdad. El no aleja su espíritu de nosotros. No retiene la fortaleza que necesitamos. Su presencia, su verdad, su espíritu, su fortaleza, siempre están inmediatamente disponibles para nosotros, siempre que estemos totalmente dispuestos a recibirlo todo. Pero esto puede verse rechazado por el egoísmo, el orgullo intelectual, el temor, la codicia y el materialismo. Tenemos que tratar de librarnos de estos obstáculos y dejar que nos llegue el espíritu de Dios.

 

Oración del Día.

 

–      Ruego poder remover todos los obstáculos que me están separando de Dios. Pido poder dejar que Dios, con su poder, entre en mi vida.

 

El lenguaje del adiós.

Amor, con palabras y acciones.

Muchos de nosotros tenemos nociones confusas acerca de qué significa que nos amen y se preocupen por nosotros.

A muchos de nosotros nos cuidaron y nos amaron personas que tenían discrepancias entre lo que decían y lo que hacían.

Podemos haber tenido una madre o un padre que nos decía “te amo”, y que luego nos abandonó o nos descuidó, dejándonos con ideas confusas acerca del amor. Y por tanto, ese patrón de conducta lo sentimos como amor, el único amor que conocimos.

Algunos de nosotros hemos estado al cuidado de personas que nos proveían en nuestras necesidades y decían amarnos, pero simultáneamente abusaban de nosotros o nos maltrataban. Esa, entonces, se convierte en nuestra idea del amor.

Algunos de nosotros podemos haber vivido en ambientes emocionales estériles, donde la gente decía amarnos, pero no demostraba sus sentimientos ni su solicitud. Esa puede haberse convertido en nuestra idea del amor.

Podemos aprender a amar a los demás o a nosotros mismos de la manera como hemos sido amados, o podemos dejar que otros nos amen de la manera como hemos sido amados, nos sintamos bien con ello o no. Ya es tiempo de dejar que se satisfagan nuestras necesidades de maneras que realmente funcionen. El amor enfermizo podrá satisfacer algunas necesidades superficiales, pero no nuestra necesidad de ser amados.

Podemos llegar a esperar congruencia en la conducta de los demás.

Podemos disminuir el impacto de las puras palabras e insistir en que estén de acuerdo las acciones con las palabras.

Podemos encontrar valor, cuando sea apropiado, para confrontar las discrepancias entre palabras y acciones, no para avergonzar, para culpar o para encontrar culpables, sino para ayudarnos a permanecer en contacto con la realidad y con nuestras necesidades.

Podemos dar y recibir amor cuando la conducta está de acuerdo con las palabras de uno. Merecemos recibir y dar lo mejor que el amor puede ofrecer.

 

Hoy estaré abierto a dar y recibir el amor más sano posible.

Vigilaré las discrepancias entre las palabras y las conductas que me confunden y me vuelven loco. Cuando eso suceda, entenderé que no estoy loco; que estoy en medio de una discrepancia.

 

16 de Julio


Reflexión diaria A.A.

Un grado de humildad.

“En cada caso, el dolor había sido el precio de admisión a una nueva vida. Pero este precio de admisión había comprado más de lo que nosotros esperábamos. Esto trajo un grado de humildad que pronto descubrimos que cura el dolor.”

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 80

 

Fue doloroso renunciar a tratar de controlar mi vida, aunque el éxito me había eludido, y cuando la vida se me hacía muy dura yo bebía para escapar. Lograré aceptar la vida como es por medio de la humildad que experimento cuando entrego mi voluntad y mi vida al cuidado de Dios como yo lo concibo.

Con mi vida bajo el cuidado de Dios, el temor, la incertidumbre y la ira, ya no serán las respuestas a aquellas partes de mi vida que preferiría que no me sucedieran. El dolor de vivir esos momentos será aliviado por el conocimiento de que he recibido la fortaleza espiritual para sobrevivir.

 

Comida para el pensamiento.

¿Es difícil lo correcto y fácil lo incorrecto?

Constantemente nos enfrentamos a diferentes alternativas y nos sentimos tentados a escoger el camino de menor resistencia.  En nuestro trato con nosotros mismos y con los demás, por lo general resulta más fácil decir “si” que decir “no” , pero el “si” no es siempre la mejor respuesta.  Si somos demasiado permisivos, nos volveremos flojos e ineficaces.

El problema de optar por el camino más fácil es que a la larga resulta más difícil.  Si no controlamos nuestra manera de comer, tendremos todos los problemas propios de la obesidad. Si no limitamos nuestros gastos, eventualmente careceremos de fondo para cubrir nuestras necesidades.

Si no seguimos principios éticos y morales, nuestras vidas se tornaran caóticas y viviremos con un miedo y tensión constantes.

Aunque es difícil elegir el camino correcto que cuesta más, cuando así lo hacemos ejercitamos nuestros principios éticos que nos hacen más fuertes y respetables.

 

 

–      Que por Tu gracia tome las alternativas correctas.

 

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Podemos creer que Dios está en su cielo y que tiene un propósito para nuestras vidas que, con el tiempo, operará en la medida en que tratemos de vivir en la forma en que creamos que Él desea que vivamos. Una señora dijo una vez que ella “soportaba el mundo  como un traje cómodo”. Esto quería decir que nada podía trastornarla gravemente, porque tenía fe profunda y perseverante en que Dios se ocuparía siempre de ella. Para nosotros quiere decir no trastornarnos demasiado por la maldad superficial de las cosas, sino sentirnos profundamente seguros que la bondad fundamental y el propósito del universo.

 

–      ¿Me siento seguro en el fondo?

 

Meditación del Día.

Como la sombra de una gran roca en una tierra desierta, Dios es nuestro refugio contra los males de la vida.

El antiguo himno dice: “Dios puede ser tu refugio ante la tormenta. El poder de Dios puede protegerte contra toda tentación y derrota”.

Trata de sentir su divino poder; solicítalo, acéptalo y utilízalo. Armado con esa fuerza, puedes hacer frente a todo. Cada día, busca seguridad en el lugar secreto de Dios, en comunión con Él. Allí no puedes ser gravemente tocado ni dañado. Dios puede ser tu refugio.

 

Oración del Día.

–      Ruego porque pueda hallar un cielo en el pensamiento de Dios. Pido poder morar en esa Fuerte Torre, poderosamente guarnecida.

El lenguaje del adiós.

Insiste en lo mejor.

Nos merecemos lo mejor que pueden ofrecer la vida y el amor, pero cada uno de nosotros enfrenta el desafío de aprender a identificar qué significa eso en su vida. Cada uno de nosotros debe llegar a comprender lo que creemos merecer, lo que queremos y si lo estamos recibiendo o no.

Se puede empezar desde un solo lugar, y ése es justamente en el que estamos, en nuestras circunstancias actuales. El lugar desde el cual comenzamos es con nosotros.

¿Qué nos duele? ¿Qué nos enoja? ¿De qué nos estamos quejando y lamentando? ¿Estamos menos preciando cuánto nos está doliendo una conducta en particular? ¿Estamos disculpando a la otra persona, diciéndonos a nosotros mismos que somos “demasiado exigentes”? ¿Estamos renuentes, por una serie de razones, especialmente el miedo, a atacar los asuntos en nuestras relaciones que pueden estarnos lastimando? ¿Sabemos lo que nos está lastimando y sabemos que tenemos el derecho de detener nuestro dolor si queremos hacerlo? Podemos comenzar la jornada de la privación al merecimiento. Podemos empezar hoy. También podemos ser pacientes y gentiles con nosotros mismos, a medida que viajamos, cuando cada vez vamos sintiendo menos que nos merecemos lo segundo mejor, y vamos sabiendo en nuestro corazón que nos merecemos lo mejor, y asumimos la responsabilidad de ello.

 

Hoy prestaré atención a cómo permito que me trate la gente y cómo me siento acerca de ello. También me fijaré en cómo trato a los demás.

 

No reaccionaré excesivamente tomándome sus asuntos en forma demasiado personal o demasiado en serio; no reaccionaré de menos negando que ciertas conductas son inapropiadas e inaceptables para mí.

 

15 de julio


Reflexión diaria A.A.

Orgullo

“Durante miles de años hemos estado exigiendo más de lo que nos corresponde de seguridad, prestigio y amoríos. Cuando parecía que estábamos teniendo éxito, bebíamos para buscar sueños mayores aún. Cuando estábamos frustrados, aunque fuera en parte, bebíamos para olvidar. Nunca había suficiente de lo que pensamos que queríamos.

En todos esos esfuerzos . . . el obstáculo paralizador había sido nuestra falta de humildad. Habíamos carecido de la perspectiva para ver que la formación del carácter y los valores espirituales tenían que estar en primer lugar, y que las satisfacciones materiales no eran el objetivo de la vida.”

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 76

Una y otra vez me acercaba al Paso Siete, sólo para retroceder y reconsiderar. Algo me faltaba y se me escapaba el impacto del Paso. ¿Qué había pasado por alto? Una simple palabra: la había leído pero la había ignorado, la base de todos los Pasos, en verdad de todo el programa de Alcohólicos Anónimos – esa palabra es “humildemente”.

Sabía cuáles eran mis defectos: constantemente posponía mis tareas; me enojaba fácilmente; sentía mucha autoconmiseración; y me preguntaba, ¿por qué yo? Entonces recordé, “el orgullo va antes de la caída”, y eliminé el orgullo de mi vida.

Comida para el pensamiento.

Abstinencia pura

Es fácil volvernos descuidados en nuestra abstinencia y en nuestro programa.  Aquí es donde el inventario diario se convierte en una ayuda invaluable.  Cuando nos sorprendemos haciendo un poquito de trampa en las cantidades de comida, poniendo pretextos para no asistir a las reuniones, no siguiendo los dictados de nuestro Poder Superior, es tiempo de hacer limpieza en casa.

Si hemos dejado de seguir nuestro plan de alimentación y estamos teniendo problemas con la abstinencia, quizá necesitemos ponernos en contacto con un padrino.  ¡A muchos nos cuesta trabajo admitir que no podemos hacer todo solos! El falso orgullo puede ser nuestra perdición

Si nos estamos obsesionando otra vez con la comida, o si empezamos a racionalizar las desviaciones de nuestro plan de alimentación, necesitamos examinar cuidadosamente nuestra vida emocional y espiritual.  Algo no embona.  Concentrarse en los Pasos Diez y Once es particularmente importante cuando los pensamientos y la conducta compulsivos nos indican que algo anda mal.

–      Hazme sensible al estado de mi salud emocional y espiritual, te lo ruego.

 

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Después de que dejamos de beber mediante el programa de T.A., gradualmente comenzamos a disfrutar de una paz de pensamiento y de una serenidad que jamás pensamos fuera posible lograr.

Esta paz de pensamiento está basada en el sentimiento de que fundamentalmente, todo está bien. Esto no significa que todo esté bien aparentemente. Hay pequeñas cosas que pueden seguir marchando mal, y las grandes cosas pueden continuar trastornándonos. Pero en lo profundo de nuestras almas sabemos que, con el tiempo todo marchará perfectamente ahora que estamos viviendo sobrios.

–      ¿He logrado una profunda calma interior?

Meditación del Día.

Se va ascendiendo por la escalera de la vida que llega hasta la eternidad. ¿Colocaría Dios nuestros pies sobre una escalera insegura? Su apoyo puede estar oculto, escondido en lugares secretos, pero Dios nos ha pedido que ascendamos por ella firmemente y confiados porque Él ha asegurado la escalera. La fe ofrece la fortaleza para subir firmemente por esta escalera de la vida. Hay que dejar toda seguridad a Dios, y confiar en que Él no habrá de dejarnos caer. Él está aquí para darnos toda la fuerza que se necesita para continuar ascendiendo.

 

Oración del Día.

 

–      Ruego porque pueda ascender por la escalera de la vida sin temor. Pido poder adelantar firmemente durante el resto de mi vida con fe y confianza.

El lenguaje del adiós.

Botones familiares.

“Tenía treinta y cinco años la primera vez que le contesté a mi madre y me rehusé a caer en sus juegos y en su manipulación. Estaba terriblemente asustada y casi no podía creer que yo estuviera haciendo esto. Encontré que no tenía que ser malvada. No tenía que empezar una discusión, pero podía decir lo que quería y necesitaba decir para cuidar de mí misma. Aprendí que podía amarme y honrarme a mí misma, y seguir preocupándome de mi madre – en la forma como yo quería- no en la forma como ella quería que lo hiciera.”

Anónimo.

¿Quién sabe mejor cómo presionar nuestros botones que los miembros de la familia? ¿A quién, aparte de los familiares, le damos tal poder? No importa por cuanto tiempo hayan estado en recuperación, nuestros familiares, las relaciones con miembros de la familia pueden ser provocadoras.

Una conversación telefónica nos puede arrojar a un torbellino emocional y psicológico que dure horas o días.

A veces, las cosas se ponen peor cuando empezamos la recuperación porque nos hacemos aún más conscientes de nuestras reacciones y de nuestro malestar. Eso es incómodo, pero bueno. Al comenzar este proceso de concienciación y de aceptación cambiamos, crecemos y nos curamos.

Este proceso de desapegarnos con amor de nuestros familiares puede llevar años. Lo mismo el proceso de aprender a reaccionar de una manera más efectiva. No podemos controlar lo que hacen o tratan de hacer ellos, pero nosotros podemos ganar cierto sentido de control acerca de cómo elegimos reaccionar.

Dejar de tratar de hacerlos actuar o tratarnos diferente.

Desengancharnos de su sistema rehusándonos a tratar de cambiarlos o de influir sobre ellos.

Sus patrones, especialmente sus patrones con nosotros, son asuntos suyos. Cómo reaccionemos, o cómo permitamos que estos patrones influyan sobre nosotros, es asunto nuestro. Cómo cuidemos de nosotros mismos es asunto nuestro.

Podemos amar a nuestra familia y aún así, rehusarnos a meternos en sus asuntos. Podemos amar a nuestra familia pero rechazar sus esfuerzos por manipularnos, controlarnos o producir en nosotros sentimientos de culpa.

Podemos cuidar de nosotros mismos con nuestros familiares sin sentirnos culpables. Podemos aprender a ser asertivos con miembros de la familia sin ser agresivos. Podemos fijar los límites que necesitemos y queremos establecer con nuestros familiares sin ser desleales a la familia.

Podemos aprender a amar a nuestra familia sin perder el amor y el respeto hacia nosotros mismos.

–      Hoy, ayúdame a empezar a practicar el cuidado de mí mismo con mis familiares. Ayúdame a saber que no tengo por qué permitir que sus asuntos controlen mi vida, mi día o mis sentimientos.

–      Ayúdame a saber que está bien que tenga determinados sentimientos hacia los miembros de la familia, sin culpa o vergüenza.

14 de julio


 

Reflexión diaria A.A.

Un ingrediente nutritivo.

“En donde antiguamente la humildad había significado el amargo alimento para reconocer los errores, empieza ahora a significar el ingrediente nutritivo que puede darnos la serenidad.”

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 79

 

¿Con cuánta frecuencia me concentro en mis problemas y frustraciones? Cuando estoy pasando un “buen día”, estos mismos problemas disminuyen de importancia y mi preocupación por ellos mengua. ¿No sería mejor si pudiera encontrar una fórmula para dar rienda suelta a la “magia” de mis “días buenos” y aplicarla a los pesares de mis “días malos?”

¡Ya tengo la solución! En vez de tratar de huir de mis dolores y desear que se vayan mis problemas, puedo rezar por obtener la humildad.

La humildad curará el dolor. La humildad me sacará de mí mismo. La humildad, esa fortaleza concedida para mí por ese “Poder Superior a mí mismo” es mía sólo con pedirla. La humildad devolverá el equilibrio a mi vida. La humildad me hace posible aceptar alegremente mi condición humana.

 

Comida para el pensamiento.

Para darte energía, no para tranquilizarte

La comida es alimento para el cuerpo, no una droga.  Cuando comemos en exceso, socavamos nuestra energía y embotamos nuestras respuestas.  La comida en exceso nos vuelve flojos y aletargados.  Debemos comer para tener energía, no para olvidar.

Si hemos estado utilizando la comida como narcótico para mitigar temporalmente el dolor de vivir, entonces necesitamos aprender otras maneras de encarar la vida.  Gran parte de nuestro dolor es innecesario; surge de miedos y demandas egocéntricos.  Si aceptamos el hecho de que no podemos cambiar la conducta de otra persona, entonces no nos lastimaremos con la ira que nos provoca lo que esa persona hace.

Al mismo tiempo, aprenderemos a apartarnos de la gente y de las situaciones que nos causan dolor innecesario.  ¡No tenemos que ser mártires! La abstinencia nos da la energía para intentar cambios positivos.

Cierta dosis de dolor, tanto físico como emocional, es inevitable.  A menudo, este dolor acompaña al crecimiento interior.  Tranquilizarnos con la comida es impedir el crecimiento.

 

–      Que me acuerde de comer para tener energía, no para olvidar.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Una de las mejores cosas del programa de T.A. es la paz de pensamiento y la serenidad interior que puede traernos. Cuando tragábamos, no teníamos paz de pensamiento ni serenidad. Teníamos exactamente lo contrario, una especia de confusión y aquella “callada desesperación” que conocíamos tan bien.

La confusión de aquellos días era causada parcialmente por nuestro sufrimiento físico, las terribles crudas, los sudores, los temblores y los estremecimientos. Pero en mayor grado era causada por nuestro sufrimiento moral; la soledad, el sentimiento de inferioridad, la mentira y el remordimiento que todo tragón conoce.

 

–      ¿He logrado más paz de pensamiento?

 

Meditación del Día.

Hay que tratar de buscar la dirección de Dios en todas las relaciones personales, en todos los tratos con otras personas. Dios habrá de ayudar a tener cuidado en todas las relaciones con la gente si se está dispuesto a dejar que Dios sea quien guíe. Hay que alegrarse de que Dios puede protegernos y defendernos de la tentación y del fracaso. Dios puede protegernos de todas las situaciones durante el día, si se confía en su fortaleza y se sigue adelante. Se debe pensar que se está entrando en la etapa del éxito, en la forma adecuada de vivir. No hay que dudar, de que adelante hay mejores cosas para cada cual. Hay que seguir adelante sin temor, porque existe la profunda seguridad de la protección de Dios.

 

Oración del Día.

 

–      Ruego porque Dios pueda protegerme y sostenerme en la medida que trate de servirle a Él. Pido poder seguir hoy adelante sin temor.

 

 

El lenguaje del adiós.

Somos amorosos.

“Aunque la persona más importante en tu mundo te rechace, sigues siendo real, y sigues estando bien.”

Ya no seas codependiente.

 

Alguna vez te descubriste pensando: ¿Cómo es posible que alguien me ame? Para muchos de nosotros, ésta es una creencia profundamente imbuida que se puede convertir en una profecía que nosotros mismos hemos provocado.

Pensar que no somos dignos de ser amados puede sabotear nuestras relaciones con compañeros de trabajo, con amigos, familiares y otros seres amados.

Esta creencia nos puede llevar a elegir o a permanecer en relaciones que son menos de lo que merecemos porque no creemos merecer lo mejor. Podemos volvernos desesperados y aferrarnos como si una persona en particular fuera nuestra última oportunidad de amar. Podemos ponernos a la defensiva y alejar a la gente. Podemos asilarnos o reaccionar en exceso constantemente.

Mientras crecíamos, muchos de nosotros no recibimos el amor incondicional que merecíamos. Muchos de nosotros fuimos abandonados o descuidados por gente importante en nuestra vida. Podremos haber llegado a la conclusión de que la razón por la cual no éramos amados era porque no éramos dignos de amor. Culparnos a nosotros mismos es una reacción comprensible, pero inadecuada. Si los demás no nos pudieron amar, o amarnos de maneras que funcionaran, no es culpa nuestra. En la recuperación estamos aprendiendo a separarnos de la conducta de los demás. Y estamos aprendiendo a asumir la responsabilidad de nuestra curación, a pesar de la gente que nos rodee.

Al igual de que podremos haber creído que no éramos dignos de amor, podemos volvernos diestros en la práctica de la creencia de que somos dignos de ser amados. Esta nueva creencia mejorará la calidad de nuestras relaciones.

Mejorará nuestra relación más importante: la relación con nuestro yo. Seremos capaces de dejar que los otros nos amen y de abrirnos al amor y a la amistad que merecemos.

 

–      Hoy, Dios mío ayúdame a estar consciente de cualquier creencia autoderrotista que tenga acerca de no ser digno de amor y a liberarme de ella. Ayúdame a comenzar, hoy, a decirme a mí mismo que soy digno de ser amado. Ayúdame a practicar esta creencia hasta que la tenga metida hasta la médula y se manifieste en mis relaciones.

 

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