Corriente Independiente de La Laguna

Entradas etiquetadas como ‘oracion’

Oración de San Francisco


Señor: hazme un instrumento de Tu paz – que donde haya odio, siembre amor – donde haya injuria, perdón – donde haya duda, fe – donde haya desesperación, esperanza – donde haya sombras, luz – donde haya tristeza, alegría. ¡Oh! ¡Divino Maestro! concédeme que no busque ser consolado, sino consolar – que no busque ser comprendido, sino comprender – que no busque ser amado, sino amar – porque para encontrarse, hay que olvidarse de sí mismo – perdonando, es como Tú nos perdonas – y muriendo en Ti, nazco para la vida eterna. Amén.

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 106

No importa en qué parte de mi desarrollo espiritual me encuentre, la oración de San Francisco me ayuda a mejorar mi contacto consciente con el Dios de mi entendimiento. Creo que una de las grandes ventajas de mi fe en dios está en que yo no lo comprenda a El o a Ella o a Ello. Puede ser que mi relación con mi Poder superior sea tan fructífera que yo no tengo que comprenderlo. Sólo estoy seguro de que si practico el Undécimo Paso regularmente, lo mejor que pueda, continuaré mejorando mi contacto consciente, que conoceré su voluntad para conmigo y que tendré la fortaleza para cumplirla.

Anuncios

Septiembre 11


Comida para el pensamiento.

Tan sólo orar.

En el Paso Once pedimos que “nos deje conocer Su voluntad y nos dé la fortaleza para cumplirla.

¡Cómo simplifica eso nuestra plegaria! No tenemos que preocuparnos por pedirle las cosas correctas de la manera correcta. Simplemente rezamos pidiendo conocer la voluntad de Dios y que nos dé fortaleza para cumplirla.

Este Paso se relaciona estrechamente con el Paso Tres, ya que le estamos dejando a Dios las decisiones. Él sabe mejor que nosotros lo que nos conviene hacer y tener. Nos ponemos a disposición de Su dirección sin añadir condiciones y cláusulas acerca de lo que haremos o no.

Este tipo de oración nos libera de mucha preocupación y ansiedad. Aceptamos la abstinencia como la voluntad de Dios para nosotros, ya que sin la abstinencia somos impotentes para hacer muchas cosas. Y aún más, nos preparamos para vivir cada día tal como nuestro Poder Superior nos lo manda, confiando en que Él nos mostrará Su voluntad y nos dará la fortaleza que necesitemos.

Señor, esta es mi plegaria.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Otras de las contestaciones a la pregunta de cómo se puede vivir sin tragar y ser feliz son: Le decimos que estará unido a otros TA por lazos nuevos y maravillosos, ya que él y ellos se han salvado juntos del desastre y que hombro con hombro emprenderán una jornada común hacia una vida mejor y más satisfactoria.

Sabrá lo que significa dar de sí mismo para que otros puedan sobrevivir y volver a descubrir la vida. Será feliz, respetado y útil nuevamente. Como estas cosas nos han sucedido a nosotros, también le pueden suceder a él.

¿Me han sucedido estas cosas?

Meditación del Día.

Dios se manifiesta en las vidas humanas como la fuerza para vencer el mal y el poder para resistir la tentación. La gracia de Dios es ese poder que hace posible que un ser humano se transforme, de una persona inútil e incorregible, en una útil y normal. También se manifiesta Dios como el amor “amor al prójimo”, compasión por sus problemas y un deseo genuino de ayudarlo. La gracia de Dios también se manifiesta en la paz de espíritu y la de serenidad de carácter. Podemos tener bastante fuerza, amor y serenidad en nuestras vidas si estamos dispuestos a pedirle a Dios estas cosas cada día.

Oración del Día.

Ruego poder ver la gracia de Dios en la fuerza que recibo, el amor que conozco y la paz que tengo. Pido poder ser agradecido por las cosas que he recibido mediante la gracia de Dios.

Reflexión diaria A.A.

Hacer Enmiendas

“Sobre todo, debemos estar absolutamente seguros de que no nos estamos demorando por causa del miedo.”

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 92

El tener valor, el no tener miedo, son regalos de mi recuperación. Me hace posible pedir ayuda y seguir haciendo mis enmiendas con un sentido de dignidad y humildad. Para hacer enmiendas se requiere cierta cantidad de honestidad que creo que me falta; sin embargo, con la ayuda de Dios y la sabiduría de otros puedo buscar adentro y encontrar la fortaleza para actuar. Mis enmiendas pueden ser o no ser aceptadas, pero después de que están hechas puedo caminar con un sentimiento de libertad y saber que, por hoy, yo soy responsable

El lenguaje del adiós.

Conflicto y desapego.

En una relación hay esas épocas maravillosas en que las cosas transcurren suavemente para ambas personas, y ninguna de las dos necesita concentrarse demasiado en el concepto del desapego. Pero hay esas épocas desafiantes en que una persona está en crisis o está cambiando, y necesitamos desapegarnos.

Luego están también esos ciclos estresantes donde ambas personas están lidiando con cuestiones muy intensas.

Ambos están necesitados y ninguno tiene nada que dar.

Hay épocas en que desapegarnos y cuidar de nosotros mismos es difícil.

Es útil, en esos momentos, identificar el problema. Ambas personas están lidiando y curándose. Ninguna tienen mucho que dar, por lo menos por el momento. Y ambas se sienten particularmente necesitadas. ¡Ese es el problema! ¿Cuál es la solución?

Puede no haber una solución perfecta. El desapego sigue siendo la clave, pero puede resultar difícil cuando nosotros mismos necesitamos apoyo. De hecho, la otra persona puede estar pidiendo apoyo más que ofreciéndolo.

Aun así podemos trabajar con el desapego. Aun así podemos manejar nuestros sentimientos. Podemos aceptarlo como un ciclo temporal en la relación y dejar de estar buscando que la otra persona nos dé algo que él o ella no pueden dar por el momento.

Podemos también dejar de esperar que nosotros demos por el momento.

La comunicación ayuda. Identificar el problema y hablar acerca de él sin culpa ni avergonzar es un principio. Ingeniar sistemas de apoyo alternativos, o formas de satisfacer nuestras necesidades, ayuda.

Seguimos siendo responsables de cuidar de nosotros mismos, aunque estemos en la mejor de las relaciones. Podemos esperar razonablemente que los conflictos de necesidades y el choque de asuntos por resolver se den en las relaciones más amorosas, más sanas.

Es uno de los ciclos del amor, de la amistad y de la familia. Si es una relación sana, la crisis no continuará indefinidamente.

Recuperemos nuestro equilibrio. La otra persona lo recuperará también. Podemos dejar de estar volviéndonos locos esperando que la otra persona esté equilibrada cuando no lo está.

Hablemos las cosas. Resolvamos las cosas. Mantengamos nuestras expectativas acerca de nosotros mismos, de los demás y de nuestras relaciones sanas y razonables.

Una buena relación será capaz de mantenerse y de sobrevivir a los malos tiempos. A veces, los necesitamos para que ambos podamos crecer y aprender por separado.

A veces, la gente que por lo general está ahí para apoyarnos no puede hacerlo. Podemos encontrar otra manera de cuidar de nosotros mismos.

Hoy recordaré que mis mejores relaciones tienen tiempos malos.

Si el mal es la norma, consideraré cuánto de deseable es la relación. Si el mal tiempo es un ciclo temporal, practicaré el comprenderme a mímismo y a la otra persona.

Dios mío , ayúdame a recordar que la ayuda y el apoyo que quiero y necesito no viene nada más en forma de una sola persona. Ayúdame a estar abierto a opciones sanas para cuidar de mí mismo si no dispongo de mi sistema normal de apoyo.

Marzo 2


Comida para el pensamiento.

El cambio

A medida que vamos perdiendo peso, nos vamos adaptando a un nuevo yo. Podemos percatarnos cómo va desapareciendo una parte del cuerpo que teníamos, lo cual puede causarnos temor. También es posible que a medida que cambia nuestra apariencia física, los demás reaccionen hacia nosotros en forma distinta. Los cambios físicos vienen acompañados por nuevas actitudes y expectativas. Aunque durante años hayamos intentado infructuosamente deshacernos de la grasa, es posible que ahora que lo estamos logrando sintamos miedo al cambio.

A menudo resulta atemorizante lo nuevo y desconocido. Tal vez hayamos usado la comida y el exceso de peso para escondernos de situaciones incómodas. Quizá hayamos pasado tanto tiempo comiendo que nos quedó muy poco para dedicarlo a cualquier otra cosa. Quizá esperábamos que nuestros problemas se desvanecieran junto con el exceso de peso. Ahora es imposible ocultarnos bajo la grasa y matar el tiempo comiendo, aunque es muy probable que nuestros problemas sigan ahí. ¿Qué hacemos?

Se necesita valor para cambiar, para convertirse en una persona nueva. Tal vez decidamos a los cuarenta años aprender a jugar tenis. Pero para eso también se necesita mucho valor. La realización de nuevas actividades, nuevas actitudes, los cambios en las relaciones con los demás, todo requiere de valor.

El cambio es atemorizante, pero es también una aventura. No estamos solos. Tenemos a TA. Otros tragones que han pasado por los mismos cambios aseguran que es cierto aquello de ir paso a paso.

Que no tenga miedo a cambiar.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Durante el período de nuestros años de tragones nos hemos demostrado a nosotros mismos y a todos los demás que no podemos dejar de tragar mediante nuestra propia fuerza de voluntad. Hemos demostrado ser impotentes ante la fuerza de la comida. Así, la única forma en que podíamos dejar de tragar era acudiendo a un Poder Superior a nosotros. A ese poder lo llamamos Dios. En el momento en que una persona realmente acepta este programa es cuando cae de rodillas y se entrega a Dios, tal como lo conciba. Entregarse significa poner nuestra vida en manos de Dios.

¿He hecho yo la promesa a Dios de que trataré de vivir en la forma que Él desea que viva?

Meditación del Día.

La fuerza espiritual viene de la comunicación con Dios en la oración y en los momentos de callada meditación. Tengo que esforzarme continuamente en buscar la comunicación espiritual con Dios. Esta es una cuestión directamente entre Dios y yo. Aquellos que tratan de hallarlo por medio de la iglesia no siempre obtienen la satisfacción y el milagro de la comunicación espiritual con Dios. De esta comunicación nos viene la vida, la alegría, la paz y la curación. Muchas personas no se dan cuenta de la fuerza que puede llegarles de la comunicación directa.

Oración del Día.

Ruego poder sentir que el poder de Dios es mío. Pido poder ser capaz de hacer frente a todo mediante esa fuerza.

Reflexión diaria A.A.

La esperanza

“No te desanimes.”

ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 56

Hay pocas experiencias que tengan para mí menos valor que la sobriedad lograda con rapidez. Con demasiada frecuencia las esperanzas poco realistas han acarreado el desaliento, sin mencionar la lástima de mí mismo y el cansancio por haber querido cambiar el mundo antes del sábado que viene. El desaliento es una señal que me advierte la posibilidad de haber pisado el terreno de Dios. La clave de realizar mis posibilidades está en reconocer mis limitaciones y en creer que el tiempo no es una amenaza sino un regalo.

La esperanza es la llave que abre la puerta por la que salimos del desconsuelo. El programa me promete que, si no me echo el primer trago hoy, siempre tendré esperanza. Habiendo llegado a creer que guardo lo que comparto, cada vez que le doy ánimo a otro se me da ánimo. Unido con otros, por la gracia de Dios y la Comunidad de A.A., voy caminando por el camino del destino feliz. Que yo siempre tenga presente que el poder que está dentro de mí es muy superior a cualquier temor que se me presente. Que yo siempre tenga paciencia, porque estoy en el buen camino.

El lenguaje del adiós.

Sentimientos acerca del trabajo.

“Estoy furioso en mi trabajo. Otro hombre obtuvo la promoción que yo creo que merezco, y estoy tan enojado, que tengo ganas de renunciar. Ahora mi esposa dice que debo lidiar con mis sentimientos. ¿Qué bien me haría hacerlo? Él fue quien obtuvo la promoción”

Anónimo.

Nuestros sentimientos acerca del trabajo son tan importantes como nuestros sentimientos en cualquier otra área de nuestra vida. Los sentimientos son sentimientos y cuando incurrimos en ellos, manejarlos es lo que nos ayuda a avanzar y a crecer.

No reconocer nuestros sentimientos es lo que nos hace quedar atorados y nos provoca dolores de estómago, de cabeza y de corazón.

Sí, manejar los sentimientos en el trabajo puede ser un reto. Tal vez sea apropiado llevar nuestros intensos sentimientos ante alguien que no tenga conexión con nuestro trabajo y los analicemos de una manera segura.

Una vez que hemos experimentado la intensidad de estos sentimientos, podemos averiguar qué necesitamos hacer para cuidar de nosotros mismos en el trabajo.

En ocasiones, tal como ocurre con cualquier otro aspecto de nuestra vida, debemos sentir y aceptar los sentimientos.

A veces, éstos están señalando un problema en nosotros, o un problema que necesitamos resolver con alguien más.

A veces, nuestros sentimientos nos están ayudando a señalar un rumbo. A veces están en conexión con un mensaje, o un miedo: nunca tendré éxito… Nunca tendré lo que quiero…. No soy tan bueno.

A veces, la solución es una postura o remedio espirituales. Recuerda, cada vez que adoptamos una postura espiritual en cualquier aspecto de nuestra vida, nosotros somos los beneficiados.

No sabremos cuál es la lección hasta que reunamos valor para levantarnos y lidiar con nuestros sentimientos.

Hoy consideraré que mis sentimientos en el trabajo son tan importantes como mis sentimientos en cualquier otra parte. Encontraré una manera adecuada de lidiar con ellos.

Oración de la Serenidad


Reinhold Niebuhr

“Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las cosas que si puedo cambiar y la sabiduría para distinguir la diferencia; viviendo un día a la vez, disfrutando un momento a la vez; aceptando las adversidades como un camino hacia la paz; aceptando, como lo hizo Dios, este mundo pecador tal y como es, y no como me gustaría que fuera; creyendo que Tú harás que todas las cosas estén bien si yo me entrego a Tu voluntad; de modo que pueda ser razonablemente feliz en esta vida e increíblemente feliz Contigo en la siguiente. Amen.”

 

En este año


En este año nuevo viviré un día cada vez. Haré que cada día sea de preparación para mejorar. No me ocuparé del pasado ni del futuro, tan solo del presente. Enterraré todo temor del futuro, todos los pensamientos de resentimiento y amargura, todos mis malestares, todos mis rencores, mi sensación de fracaso, mis desengaños con los demás y conmigo mismo, mi tristeza y mi desesperanza. Enterraré todas esas cosas y en este nuevo año seguiré adelante hacia una nueva vida.

Pido a mi ser superior, como yo lo concibo, en el año nuevo, me guíe un día cada vez. Ruego que cada día me proporcione la fuerza y sabiduría que necesito.

Como lo ve Bill, pg 10


Algunas veces pienso que no tengo tiempo para la oración y la meditación, olvidando que siempre tenía tiempo para beber. Es posible que encuentre tiempo para cualquier cosa que quiera hacer con suficiente fervor. Cuando empiezo con la rutina de la oración y la meditación, es una buena idea planear dedicar una pequeña porción de tiempo para ello. Por la mañana leo una página de uno de los libros de la Comunidad, y cuando me acuesto por la noche digo “Gracias a Dios”. Según la oración se convierte en un hábito, iré aumentando el tiempo que dedique a ella, sin siquiera darme cuenta del tiempo que ocupe en mi atareado día. Si me resulta difícil orar, simplemente repito el Padre Nuestro porque en realidad lo abarca todo. Luego pienso en los motivos que tengo para estar agradecido y digo unas palabras de gratitud.

No tengo que encerrarme en un armario para rezar. Sólo me retiro mentalmente por un instante. Según continúe mi práctica de la oración, veré que no necesito palabras, porque Dios puede escuchar y escucha mis pensamientos en el silencio.

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: