Corriente Independiente de La Laguna

Entradas etiquetadas como ‘experiencia’

Soy Irma L. y soy una enferma de tragonismo


Llegué al grupo en el año de 1988, en ese tiempo la difusión del mensaje no se hacia como hoy . . . El mensaje me llegó por medio de una amiga que me comentó que una amistad en común había bajado mucho de peso en TA. El mensaje me llegó en un momento de crisis depresiva y de tragonismo, tres meses antes de llegar subí 16 kilos, aunado al exceso que ya traía.

El grupo donde yo inicié mi militancia se llamaba “VOLVER A VIVIR“, muy significativo para mi vida. En 5 meses llegué a mi peso meta, gracias a DIOS, por necesidad cambie de grupo donde milité 3 meses. Dios me permitió participar en la apertura del grupo donde actualmente lo hago: “FUENTE DE VIDA” y eso es el grupo para mi. Desde el inicio del grupo, se me regaló el servicio de nutrición y siento que eso me ha ayudado a conservar el peso, solo por hoy, aunado al plan de alimentación.

Anuncios

El descubrimiento del café frío


25 05 2011

Acabo de ver una compañera vertiendo una taza de café debidamente en el resumidero, se enfrió. Me recuerda que mi vida está llena de paradigmas muchos de ellos basados en nada.

No rechaces lo que no conoces, el que no creas en él no te librará del mal, el desconocimiento de las leyes no nos eximen de su aplicación.

Ahora soy capaz de consumir el café que me he servido aunque se haya enfriado, no sabe ni mejor ni peor, simplemente diferente. Gracias a este intento he descubierto que es tan disfrutable como el café a punto de hervor.

Tomo un sorbo de café caliente y paladeo su sabor, siento que está ralo, al mismo tiempo siento ganas de orinar y me da pereza ir a descargar, apenas hace menos de una hora que lo hice, esto me hace cuestionarme acerca de que me tomo un litro de agua al amanecer, dicen que algo purifica, lo entiendo, pero me incomoda interrumpir este escrito para ir a orinar… pausa… iba a poner la hora pero voy a esperar que pase el minuto que corresponde a las 9:41 porque no quiero que se quede ese dato en este escrito, son las 9:42… pausa… dos minutos después estoy de regreso, la velocidad de mi mente: opiniones acerca de los compañeros que vi en el camino y en el baño, K, F, I, M. L, pensé en los que no ví, E, J, M, R, en los proyectos en las actividades en el viaje, en la utilidad del lavado de manos, la resequedad después de la lavada.

Siento ansiedad, culpa, porque ayer me salí del plan de alimentación y unos minutos después me llegó la sugerencia con la palabra “moderado”. Demasiado tarde.

Eso me hace sentir inflado mi abdomen, disminuyen mi capacidad de tolerancia y me promueven la pereza.

El título ya nada tiene que ver con el escrito, esto me dice que mi mente es dispersa en sus pensamientos, le cuesta trabajo organizarse.

Ahora mi café está… lo prueba… más caliente de lo que esperaba… ahora con un toque amargo, jabonoso.

El siguiente sorbo me parece más frío de lo que esperaba.

El grado de ansiedad que siento en mi pecho fluctúa, disminuye un poco, quizá porque escribo, mas bien porque estoy ocupando mi mente en algo, hago una pausa, a la expectativa la ansiedad no aumenta, pienso en una rebanada de pastel y siento una leve sensación de empalago, la sensación de mi abdomen me dice claramente que debo evitarla.

Atiendo una llamada, me solicitan una opinión acerca de los sistemas de información, durante la llamada mantengo ocupada mi mente y no percibo ansiedad alguna hasta que cuelgo, mi mente me dice que mi opinión fue mala, me siento que dije algo que no es cierto, no fui objetivo.

Otro sorbo de café… tibio… el sabor suave.

Apuro el último sorbo de la taza.

Cierro este escrito con ansiedad, pero no de comer, ansiedad de esperar que mi compañera se sienta bien mañana, de los pendientes no resueltos, ansiedad de incertidumbre, ansiedad de no entender los enredos de mi mente.

Tocar fondo


A veces es importante tocar fondo para darnos cuenta que hay cosas importantes en la vida y no las valoramos.No hay mejor satisfaccion que ser felices pero a cada instante porque los defectos de carácter se manifiestan en automático, el ser humano tiene que esatar alerta solo por hoy, paso a paso, compartir generosamente experiencia, fortaleza y esperanza. Si me aplico solo por hoy, lo mejor está por venir.

Hundirse o Nadar


Últimamente he estado pensando en los delfines.

Los delfines no pueden  respirar bajo el agua, deben nadar en la superficie a intervalos, cuando un delfín está muy enfermo para subir a la superficie, sus compañeros se reúnen a su alrededor y lo empujan a la superficie para que el delfín enfermo pueda respirar.

Esto es muy parecido a nuestro grupo de TA, muchos de ustedes me han empujado para subir a la superficie durante el tiempo que he estado en el grupo. Me han escuchado, como nadie más lo haría, aplicando amor y paciencia. Me han regalado su dolorosa experiencia, y gracias a ustedes sé que todos los días se producen milagros. Tengo el privilegio de averiguar las cosas por mí mismo, sin dogmas ni fanatismos, solo a través de compartir esperanza, experiencia y fortaleza. Me han ayudad a estar bien por estas 24 horas.

¿Los delfines se apoyan entre sí por instinto? Creo que no, al igual que en mi grupo, cada uno de ellos es instrumento de un poder superior, tal como lo son cada uno de los compañeros de mi grupo.

Por estas 24 horas tengo mucho que agradecer, ¿Y mañana? Le pido a mi Poder Superior que pueda recordar las importantes lecciones que he aprendido el día de hoy.

Juntos hacemos lo que solos no pudimos.

 

Soy Rogelio, un enfermo de tragonismo


Hola, soy Rogelio M. un joven de 18 anos, llegué al grupo hace 4 meses y pesando 126.6 kg., sufriendo mucho, pues además de mis complejos por mi aspecto físico estaba muy angustiado pues me diagnosticaron un quiste, razón por la cual. necesitaba una intervención quirúrgica, pero debido a mi gran sobrepeso no la podían realizar en aquellos mementos, por lo que el médico me indicó que era urgente que bajara de peso, fue por eso que me presenté al grupo de Tragones Anónimos “FUENTE DE VIDA”, pidiendo un anexo (eso significa que me quede a vivir ahí) por 4 meses, donde mis compañeros además de hospedarme, me dieron un plan de alimentación: y una terapia constante que me ayuda a que el día de hoy, 4 y medio meses después estoy pesando 90.4 Kg. Y lo mas especial de todo es que al acudir nuevamente con el medico me dijo que era tanta la mejoría de mi padecimiento por la bajada de peso, que ya no me iba a operar porque ya no era necesario, pero que debía continuar bajando de peso El día de hoy ya no estoy anexado, pero continué asistiendo a la terapia que el grupo me ofrece, y con el plan de alimentación que me hace sentir cada día mejor, tanto física como emocionalmente. Por eso quiero decirles a todos los chavos que, como yo, son obesos, que hay un lugar en el que yo poco a poco estoy adquiriendo un cuerpo y una figura nueva.

Que es para mí la abstinencia


Hay dos palabras muy importantes, a ninguna le puedo asignar una mayor importancia: cordura y valor.

Para los recién llegados a TA les puede parecer muy extraño que se hable de lo que significa la cordura, pueden pensar: “Pero si yo no estoy demente como ellos, solo tengo sobrepeso”. Ese fue mi pensamiento cuando leí en uno de los doce pasos que “devolvernos el sano juicio”. Quizá alguien de ustedes se pueda identificar con esto: Jamás comer en exceso delante de comedores normales (nos dicen, y lo creemos: Con lo que comes no es para que tenga tal sobrepeso) y confirmamos: Si, es que tengo tendencia a engordar. Pero algunos de nosotros, lo aceptemos o no, devoramos todo lo que estaba a nuestra vista, muchos pequeños bocados, ocultándonos de miradas indiscretas, en forma cuidadosa y furtiva para no hacer ruido y deshacernos de las evidencias de nuestros atracones.

¿Y que hay sobre los ingeniosos métodos usados a todas las horas del día y la noche en busca de un motor y de comida que consumir? Por ejemplo, encontrar diferentes tiendas a las que ir para que no nos reconozcan; luego inventándonos historias en el mostrador para explicar, sin que nadie nos lo solicite, las enormes cantidades de comida basura a unas horas tan extrañas.

Es muy probable que todos tenemos nuestros pequeños juegos que agregar a los citados. Ningunos son racionales o cuerdos; ellos son locura. Estaré eternamente agradecida por no tener que vivir tales tormentos como los que experimentaba ante el pensamiento de que me sorprendieran en ellos. Con cordura yo puedo, con la mente clara, elegir entre comer en exceso o no.

La locura del comer a escondidas – la culpabilidad, la ansiedad y el miedo –destruyeron mi valor, mi auto estima. Me sentía peor que cualquier persona que hubiera vivido nunca; Mis hábitos eran los peores, Llegué a ser la persona más obesa y si daba la casualidad que había en ese momento alguna persona masa gorda que yo, o bien mi grasa era más desagradable o esa persona era superior a mí mental y emocionalmente. Era una forma sutil de egocentrismo; todo se refería a mi, solo que estaba distorsionado y limitando mi pensamiento solo a los aspectos negativos.

Aunque siempre he tenido fuerza de voluntad, y he sido extrovertido y feliz funcionalmente (la risa y la comedia son métodos agudos de autodefensa), al final siempre salía por el camino más corto. Mis opiniones parecían válidas, pero eran diferentes a las de “ellos” así que naturalmente yo estaba en un error, y no solo me había equivocado sino que era un persona extraña. Esto me llevaba fijarme en los detalles más mínimos: ”esta persona hace la limpieza de una forma distinta y con más frecuencia de lo que yo lo hago. Esta persona debe estar haciéndolo bien y yo debo estar haciéndolo mal”.

Yo me desesperaba acerca de estas diferencias, escondiendo mi dolor de los demás y sobre todo de mi, no solo atiborrándome de basura casi continuamente sino también buscando y encontrando, con una voluntad asombrosa, los pros y los contras de aquellos que estaban a mi alrededor. Así podía decir: ”Bueno, por lo menos yo no hago eso”.

La abstinencia significa pues que he recibido salud y valor propio. Digo Recibido” cuidadosamente; la abstinencia simplemente representa la oportunidad de encontrar y trabajar por ambas cosas, cordura y, especialmente, el propio valor, porque los viejos hábitos son difíciles de romper.

Mientras que la abstinencia me ha dado una nueva vida – ese “algo” que estaba fuera de mi alcance y que he pasado buena parte de mi vida buscándolo o tratando de comprarlo a charlatanes o profesionales – no es un “ellos vivieron felizmente por siempre jamás después de la pastilla”. Es, sin embargo, la llave. Sin abstinencia, no puedo siquiera empezar a cavar mi camino desde la oscuridad de una carrera de toda la vida de la progresiva y destructiva enfermedad de la compulsión por la comida.

Soy libre por fin para continuar el sendero que dejé hace algunas 24 horas – el sendero a una vida llena de aprendizaje, crecimiento y cambio. Soy libre para elegir abstinencia o muerte. Se ha reducido a eso para mí. Abstinencia es la forma más suave, más fácil

Debo recordar siempre que mi enfermedad es incurable y que se defiende de la abstinencia, siempre tengo presente que hay una línea muy delgada entre mi libertad y mi anarquía entre mi sano juicio y mi locura.

Mi nombre es Lety M. soy una enferma de tragonismo


Llegué al grupo por un mensaje que me pasó mi mamá, ella no tenía grupo pero me decía que una sobrina de ella había bajado muchos kilos en un anexo de Durango.

Antes de llegar al grupo yo pesaba hasta 105 kg. y en el intento de bajar de peso probé de todas las dietas que me decían, la de la luna, el plátano, agujas, pastillas, tés y la de Angélica María, que era la que estaba de moda en ese tiempo. Me sentía muy mal al hacerla, el no poder dormir en noches completas, temblor, resequedad en la boca, taquicardia y mal humor. Hacia todo para bajar de peso menos dejar de comer porque aún con todo lo que tomaba yo comía y bajaba de peso pero dejaba todo eso y volvía a subir. Sentir el sufrimiento que la ropa no te queda, las rozaduras en las piernas, el calzón que me aprieta y se revienta y que casi te destroza la piel al igual que el brassier; esas marcas que me dejaban. Hasta que llegué al grupo de Tragones Anónimos y empecé a hacer el plan de alimentación, la primera semana baje 2.800 Kg. y empecé a hacer cuentas en cuanto tiempo cuanto bajaría de peso. Al llegar al grupo contaba con 89 Kg. y en 3 meses baje 20 Kg. Así dure como unos 8 años. Yo creí que jamás iba a recuperar los kilos pues no sabia que la obesidad es una enfermedad incurable, progresiva y mortal y tardé mucho tiempo en hacer conciencia de que si yo sigo tragando, los kilos me van a seguir acompañando, pero si yo hago un plan de alimentación puedo volver a llegar a un peso, muchas veces me he querido ir del grupo, pero pienso que Tragones Anónimos ya forma parte de mi vida, que ya no podría vivir sin un grupo. He visto como a través de estar aquí, esta enfermedad es cruel, muchos compañeros que se han ido, y otros, ya no viven; todo por no estar en un grupo y esta experiencia es lo que a mi me ha servido para quedarme. Por la gracia de Dios mi vida ha cambiado, he tratado de enfrentar la vida con sus buenos y malos momentos; me dijeron que los tiempos buenos estaban por llegar y lo mas hermoso que he recibido a través de estar en el grupo es ver las manifestaciones de Dios. El estar bien de mi columna que en un tiempo estuve en cama paralizada por 3 meses sin poder caminar y no depender de medicamentos para el dolor y tantas cosas que Dios me ha dado, entre ellas el estar dentro de un grupo. Como servidora de Tesorería me fui conociendo mi defecto de avaricia y me di cuenta que si yo doy, Dios me regresa mas y el defecto se fue limando. Como servidora de anexo me dejó mucha enseñanza y orden, pero sobre todo ver mi enfermedad de obesidad a través de mis compañeros y ver como se van yendo los kilos y me voy poniendo diferente.   Y como servidora de publicidad siempre vi como mis compañeros se iban a pasar el mensaje y desde que llegué yo, quería ir con mucho miedo porque yo creía que era para lucirme porque había bajado 20 Kg. Pero al pasar el tiempo de este servicio en dos ocasiones me he dado cuenta del compromiso que tengo conmigo al invitar a alguien para que vaya al grupo y ver como mi enfermedad de defiende. Cuando llegue al grupo me dijeron que nunca se te olvide como llegaste porque el servir a otro te da vida y el compartir mis experiencias es para seguir reviviendo y este servicio me recuerda mi obesidad. Si tienes un familiar, un amigo o vecino con problemas, hazle saber que hay un lugar que es

“Tragones Anónimos”,

Grupo FUENTE DE VIDA

Av. Ocampo y González Ortega,

Tels. (871) 718-87-46 y (871) 718-16-99

Torreon, Coah.

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: