Corriente Independiente de La Laguna

Entradas etiquetadas como ‘enfermedad’

Diciembre 19


El lenguaje del adiós

Nuestro papel en el trabajo.

Qué fácil es encajonarse en un rol en el trabajo. Qué fácil es asignarle roles a otra gente. A veces, esto es necesario, apropiado y conveniente.

Pero también podemos dejar que brille nuestro ser a través de ese rol.

Hay alegría en el hecho de dar en el trabajo  nuestro don o destrezas, en aplicarnos con tanto ahínco a la tarea, que experimentemos una íntima relación con nuestro trabajo. Hay alegría cuando podemos crear o terminar una tarea y podemos decir: “¡Bien hecho!”

También hay alegría cuando podemos ser nosotros mismos en el trabajo, y cuando descubrimos y apreciamos a aquellos que nos rodean.

La tarea más desagradable, más mundana se puede aligerar cuando dejamos de pensar en nosotros mismos como un robot y nos permitimos ser una persona.

Los que nos rodean responderán cálidamente cuando los tratemos como individuos y no en términos del rol que tienen en el trabajo.

Eso no significa que necesitemos involucrarnos con los demás de una manera impropia. Significa que, ya sea que seamos patrón o empleado, cuando a la gente se le permite ser personas que llevan a cabo tareas en vez de ser ejecutores de tareas, somos gente más feliz y contenta.

Hoy brillaré a través de mi tarea en el trabajo. Trataré de ver alos demás y los dejaré brillar también, en vez de fijarme únicamente en las tareas. Dios mío, ayúdame a estar abierto a mi propia belleza y a la belleza de los demás en el trabajo. Ayúdame a mantener relaciones sanas con la gente en el trabajo.

Reflexión diaria A.A.

COMPRENDER LA ENFERMEDAD

Cuando se trata con un alcohólico, puede causarle una molestia natural el pensar que un hombre puede ser tan débil, estúpido e irresponsable. Aun cuando usted comprenda mejor el mal, puede que este sentimiento aumente.

ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 129

Por haber sufrido del alcoholismo, yo debería comprender la enfermedad, pero algunas veces siento molestia y aun desprecio hacia una persona que no pueda lograrlo en A.A. Cuando me siento así, estoy satisfaciendo un falso sentimiento de superioridad y tengo que recordar que, si no fuera por la gracia de Dios, ése podría ser yo mismo.

Comida para el pensamiento.

Escala.

Tragar significaba ir en un despeñadero hacia la desesperación. La recuperación implica escalar todo ese trayecto. No es fácil. La línea de menor resistencia es el patrón de hábito que hemos ido construyendo durante años. Formar nuevos hábitos implica un arduo trabajo.

No nos quedamos parados. O estamos escalando paso a paso la recuperación o nos estamos deslizando más profundamente en la enfermedad. Cada una de las decisiones que impliquen abstenernos del primer bocado compulsivo nos hará subir un peldaño más hacia la salud. Cada vez que nos refrenemos de la ira, de la preocupación o del falso orgullo, creceremos emocionalmente. En cada una de las ocasiones en que hemos sido capaces de someter nuestra voluntad a la de nuestro Poder Superior, hemos ganado fuerza espiritual.

El escalar es lo que hace la vida desafiante y emocionante. Refugiarse en la comida es darse por vencidos y perderse la satisfacción de haber alcanzado un punto cada vez más alto en nuestra jornada. Darnos cuenta de que somos tragones y que siempre lo seremos nos hace conscientes de la necesidad continua que tenemos de escalar desde la enfermedad hasta la recuperación.

Con Tu ayuda, estamos escalando.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

El escéptico y el agnóstico dicen que es imposible que encontremos la respuesta a la vida. Muchos lo han tratado y han fracasado; pero muchos más han hecho a un lado el orgullo intelectual y se han dicho a sí mismos: ¿Quién soy para decir que nos hay Dios?. ¿Quién soy yo para decir que no hay un propósito en la vida?

El ateo afirma: El mundo se originó en una cifra y se apresura sin designio hacia la nada. Otros viven para el momento y ni siquiera piensan por qué están aquí o adónde van. Bien podrían ser como almejas en el fondo del océano, protegidos por la dura concha de su indiferencia. No tienen ninguna meta, ni les interesa tenerla.

¿Me interesa conocer mi meta?.

Meditación del Día.

Podemos considerar al mundo material como la arcilla con la que trabaja el artista, para hacer de ella algo bello o algo feo. No tenemos por qué temerle a las cosas materiales, que no son ni buenas ni malas en un sentido moral. Parece que no existe ninguna fuerza activa del mal – ninguna maldad fuera del hombre. A lo único que debemos temer es al hombre de mala fe. Sólo el hombre puede tener malas intenciones sentimientos, malevolencias, odio y venganza o buenas intenciones;  amor y buena voluntad

Puede hacer algo feo o algo bello de la arcilla de la vida?

Oración del Día.

Ruego que haga algo bueno de mi vida. Pido ser un buen artesano de los materiales que me han sido dados para mi uso.

Diciembre 7


El lenguaje del adiós.

Cuándo es el tiempo correcto.

Podemos superar esas épocas. Podemos apoyarnos en nuestro programa y en las disciplinas de la recuperación. Podemos lidiar con estas épocas usando nuestra fe, recurriendo a otras personas y utilizando nuestros recursos.

Acepta la incertidumbre. No siempre tenemos que saber qué hacer o adónde ir a continuación. No siempre tenemos un rumbo claro.

El rehusarnos a aceptar la inacción y el limbo empeora las cosas.

Está bien estar sin rumbo temporalmente. Di “no sé” y siéntete agusto con ello. No tenemos que tratar de forzar la sabiduría, el conocimiento o la claridad cuando no hay nada de eso.

Mientras esperamos un rumbo, no tenemos por qué poner nuestra vida en suspenso. Deja ir la ansiedad y disfruta la vida. Relájate. Hazalgo divertido. Disfruta del amor y la belleza en tu vida. Termina pequeñas tareas. Puede ser que ellas no tengan nada que ver con la solución del problema, o con encontrar el rumbo, pero eso es lo que podemos hacer mientras tanto.

La claridad vendrá. El siguiente paso se presentará solo. La indecisión, la inactividad y la falta de dirección no durarán para siempre.

Hoy aceptaré mis circunstancias aunque me falte dirección y una comprensión profunda de las cosas.

Me acordaré de hacer cosas que me hagan sentir bien a mí y a los demás durante esas épocas.

Confiaré en que la claridad vendrá espontáneamente.

Reflexión diaria A.A.

Verdadera ambición

“La verdadera ambición es el deseo profundo de vivir últimamente y caminar humildemente bajo la gracia de Dios.”

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 131

Durante mis años de bebedor, mi única preocupación era la de que todos mis prójimos tuvieran un alto concepto de mí. Mi ambición en todo lo que hacía era tener el poder de estar en la cima. Mi ser interior me decía otra cosa, pero yo no podía aceptarlo. Ni siquiera me permitía darme cuenta de que continuamente usaba una máscara. Finalmente, cuando la máscara se cayó y yo grité al único Dios que podía concebir, la Comunidad de A.A., mi grupo y los Doce Pasos de A.A. estaban allí. Aprendí a transformar los resentimientos en aceptación, el temor en esperanza y la ira en amor. Además, me he dado cuenta de que, amando sin indebidas esperanzas, compartiendo mi interés y mi preocupación por mis compañeros, cada día puede ser alegre y fructífero. Yo empiezo y termino cada día gracias a Dios, quien tan generosamente ha vertido Su gracia en mí.

Comida para el pensamiento.

Una incapacidad permanente

La compulsión de comer es una incapacidad permanente. No pretendemos convertirnos en personas que puedan comer normalmente. Hasta que aceptamos el hecho de que nuestra enfermedad es irreversible, no aprenderemos a controlarla.

Todos hemos probado innumerables métodos para recuperar la capacidad de comer normal y espontáneamente. Quizá la ilusión más común consiste en creer que una vez que estemos delgados podremos comer lo que queramos y cuando nos venga en gana. Tal vez hayamos pensado que si podemos enderezar nuestras relaciones interpersonales y arreglar las circunstancias como mejor nos convenga, ya no nos aquejará la compulsión de comer.

Cuando acepto el hecho de que soy un tragon y siempre lo seré, no importa cuánto pese o qué tan ideal sea mi situación, estoy aceptando la realidad. Tendré que vivir con esta enfermedad y controlarla, con la ayuda de mi Poder Superior y de TA, durante el resto de mi vida. La abstinencia no es una cura temporal para mi enfermedad, sino un método permanente de control.

Que comprenda mi incapacidad en su totalidad.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

La persona que ha tenido una recaída vuelve después a A.A. Tiene la fuerte tentación de no decir nada acerca de ella. Ningún otro A.A. debe forzarlo a que lo diga. Ese es un asunto que solamente concierne a esa persona. Si tiene bases firmes en A.A., se dará cuenta que a él le toca levantarse y hablar sobre la recaída. No puede evitar ese deber si es enteramente sincero y desea realmente vivir de nuevo la vida de A.A. Una vez que lo ha hecho, vuelve a recobrar la confianza. Está en casa nuevamente. Su recaída no debe ser mencionada otra vez por los demás. Es de nuevo un buen miembro.

–  ¿Soy tolerante con las faltas de los demás?.

Meditación del Día.

Es en la unión de un alma con Dios donde la fuerza, la nueva vida y el poder espiritual residen. El pan sostiene al cuerpo, pero no sólo de pan podemos vivir. Tratar de hacer la voluntad de Dios es el alimento de la vida verdadera. Nos nutrimos con ese alimento espiritual. La inanición del alma viene de no hacer eso. El mundo habla sobre los cuerpos desnutridos. ¿Qué hay de las almas también desnutridas? La fortaleza y la paz vienen de participar del alimento espiritual.

Oración del Día.

Ruego que no trate de vivir sólo de pan. Pido que mi espíritu viva tratando de hacer la voluntad de Dios, tal como yo la perciba.

La comida es solo un síntoma de mi enfermedad


“Comer compulsivamente”, es una enfermedad mental. Tengo un trastorno de la alimentación, que es una enfermedad mental, una adicción. Al ser una enfermedad mental, el problema esta en mi cabeza. He descubierto que tengo la tendencia a mentirme a mi mismo y tiendo a culpar a otros por la compulsión por la comida. Es mi mente la que está enferma y la que necesita ser curada, con toda la ayuda que pueda conseguir y conseguida la ayuda, ponerle acción. La enfermedad de la compulsión por la comida está en mi manera enferma de pensar. Quizá ha sido provocada porl ambiente disfuncional y enfermo de la familia en la que crecí. De las personas con actitudes enfermas cuyo trato hacia mi me era doloroso, por lo que yo puse inconscientemente la compensación del dolor con la comida.

Ahora sé que es un problema de mis emociones, hace tiempo que aprendí que con las emociones no tengo que hacer nada, sobre todo con las negativas. Vienen, se sienten, y con el tiempo se van. Antes quería mitigarlas comiendo. Quería arreglar eso que me causaba dolor a base de arreglos o decisiones a la desesperada que siempre lo empeoraban todo.

Ahora que se que la enfermedad está en mi cabeza, no me debo dejar llevar por mis disturbios, le tengo que poner freno a mi mente. Solo, no tengo sano juicio. La obsesión con la comida es tal que imagino cosas, creo cosas que no son, y a veces hasta veo cosas que no son.

Creo que esta enfermedad no va de kilos, ni de comida, ni de mi cuerpo. Eso son solo síntomas, la manifestación. Es una consecuencia nefasta de la forma en que percibo el mundo, de cómo siento, de mis emociones. Y de cómo las proceso en mi cabeza. Las personas normales no se van a comer por que cualquier tontería les supone una dificultad o les duele. Afrontan el suceso o lo ignoran asumiendo sus consecuencias.

Un comedor compulsivo como yo, no actua asi. Agacha la cabeza, mete la cabeza debajo del ala, y come para no sufrir. Para compensar el dolor. Y sin embargo por el camino genera otro dolor aun más grande. El de destruirse a uno mismo comiendo de manera dañina.

Empieza con un problema y comiendo compulsivamente se queda con el original y otro, quizá mucho más grave.

La comida afecta nuestra mente. Me dice que con un poco de este u otro alimento mi vida será mejor, y mis problemas se irán. Se asocian emociones y sensaciones de bienestar a la comida. Un enfermo emocional como yo usa eso para tapar o huir de lo que le duele, en vez de enfrentarse a ello.

En el fondo como adicto soy un cobarde que me escondo en la comida en vez de afrontar mi vida. En TA me han mostrado la responsabilidad y la madurez de solucionar las cosas de ponerle acción a mi vida.

La comida es solo un síntoma de mi enfermedad.

¿Cómo van a poder?


Cuando los especialistas me dieron el alta médica con la recomendación de no dejar este grupo que me estaba ayudando,  yo les llevé ya al principio todo tipo de información pero como era un tema que “desconocían” pues ahí estaba su duda, pensando “si nosotros como profesionales no pudimos con ella que casi se muere ¿Cómo van a poder un grupo de gente que esta tan mal como ella? ….pues si ese fue el secreto.. que mis compañeros me entendían y los demás por muy médicos que fueran como no sabían lo que yo sentía cuando comenzaba a comer y no podía parar no entendían porque no podía comer aunque fuera mucho pero a las horas y no tanto pastel ni chocolate ni bocadillos que era de lo que prácticamente me alimentaba.

 


Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: