Corriente Independiente de La Laguna

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Febrero 27


Comida para el pensamiento.

No me estoy quieto

La vida es movimiento, y estar vivo es cambiar. No es quedarse quieto. O estamos progresando en el control de nuestra enfermedad, o estamos empeorando.

El progreso es un camino cuesta arriba. Voltear a ver con añoranza una época que en retrospectiva nos parece más fácil, o pensar en el así llamado placer que antes obteníamos de la comida es invitar al desastre. Hace mucho que rebasamos el punto en que nos satisfacía una pequeña cantidad de comida en forma descontrolada. Ahora, esa pequeña cantidad inevitablemente se convertirá en una gran cantidad y, en vez de placer, sentiremos un gran dolor físico y emocional.

Si estamos progresando, mantengamos dicho avance y no nos engañemos con la idea de volver atrás. Si estamos perdiendo el control y resbalando, reconozcamos que estamos yendo cuesta abajo y que nuestra enfermedad está empeorando. Dejemos de racionalizar y de inventar pretextos. Ahora mismo podemos darnos media vuelta y empezar a subir de nuevo.

Que siga subiendo.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Cuando llegamos a T.A., la primera cosa que hicimos fue admitir que nada podíamos hacer respecto a nuestra manera de tragar. Admitimos que la comida nos había aporreado, y que éramos impotentes contra ella. Jamás podíamos decidir si tomaríamos o no ese bocado. Siempre lo tomábamos. Y puesto que nada podíamos hacer nosotros acerca de ello, pusimos en manos de Dios todo nuestro problema de la comida. Se lo pasamos entero a ese Poder Superior a nosotros mismos. Y nada más nos queda por hacer, sino confiar en que Dios se haga cargo del problema en nuestro bien.

-¿He hecho yo esto honrada y totalmente?

Meditación del Día.

Ha llegado el momento para que el espíritu roce el espíritu de Dios. Sé que el sentimiento del roce espiritual es más importante que todas las sensaciones de las cosas materiales. Tengo que esforzarme por buscar un silencioso contacto espiritual con Dios. Tan sólo el contacto de un instante, se abandona toda la fiebre de la vida. Entonces me siento bien, libre de todo daño, sosegado y capaz de levantarme y socorrer a los demás. El roce de Dios es un potente remedio. Tengo que sentir ese roce y percibir la presencia de Dios.

Oración del Día.

Ruego porque la fiebre del resentimiento, de la preocupación y del temor pueda fundirse en la nada. Pido porque la salud, la satisfacción, la paz y la serenidad puedan ocupar su lugar.

Reflexión diaria A.A.

Una estabilidad única

“. . . la única autoridad fundamental que gobierna a A.A. es un Dios amoroso tal como se exprese en la conciencia del grupo . . . El estadista anciano es el que comprende lo sabia que ha sido la decisión del grupo, que no abriga rencor al verse reducido a una posición menos importante y cuyo juicio madurado por considerable experiencia es justo: es el individuo dispuesto a esperar el desarrollo de los acontecimientos”.

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 139-142

En la tela de la recuperación del alcoholismo están tejidos los Doce Pasos y las Doce Tradiciones. Conforme progresaba mi recuperación, me daba cuenta de que este nuevo manto estaba hecho a mi medida. Los veteranos del grupo, amablemente, me ofrecían sugerencias cuando me parecía imposible cambiar. Las experiencias compartidas de todos se convertían en la sustancia misma de amistades valoradas. Yo sé que la Comunidad está lista y preparada para ayudar a todo alcohólico en todas las encrucijadas de la vida. En este mundo rodeado de multitud de problemas, esta seguridad me parece una estabilidad única. Aprecio mucho la dádiva de la sobriedad. Le doy gracias a Dios por la fortaleza que recibo en una Comunidad que verdaderamente existe para el bien de todos sus miembros.

El lenguaje del adiós.

“Queda bien…”

¿Alguna vez has estado cerca de los “queda bien”? Tienden a ser disgustantes. Estar cerca de alguien que se voltea al revés para complacer a otro a menudo es irritante y produce ansiedad.

Ser “queda bien” es una conducta que podemos haber adoptado para sobrevivir dentro de nuestra familia. Tal vez no fuimos capaces de obtener el amor y la atención que merecíamos.

Quizá no se nos dio permiso para complacernos a nosotros mismos, para confiar en nosotros mismos y para elegir un curso de acción que demostrara autoconfianza.

Podemos ser complacedores de gente, abierta o encubiertamente.

Podemos ir por ahí haciendo alharacas, parloteando a mil por hora cuando lo que en realidad estamos diciendo es: ” Espero estarte dando gusto”. O bien, podemos actuar en forma encubierta, yendo calladamente por la vida, tomando importantes decisiones basadas en el hecho de complacer a los demás.

Tomar en cuenta las necesidades y los deseos de otras personas es parte importante de nuestras relaciones. Tenemos responsabilidades para con los amigos, los familiares y los jefes. Tenemos una gran responsabilidad interna de ser amorosos y cariñosos. Pero la conducta complaciente es contraproducente. No sólo se enojan los demás con nosotros, sino que nosotros nos enojamos a menudo cuando nuestros esfuerzos por complacer no funcionan como habíamos planeado.

La gente con quien nos sentimos más a gusto es aquella que es considerada con los demás, pero que en último término se complace a sí misma.

Ayúdame , Dios mío, a superar mis miedos y a empezar a complacerme a mí mismo..

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Octubre 10


Comida para el pensamiento

Impotencia.

“Soy impotente ante la comida“  

Por mí mismo, soy incapaz de controlar lo que como y de gobernar mi vida. Gracias a T.A., he encontrado un Poder Superior por medio del cual estoy aprendiendo a vivir una vida nueva.

Para que este Poder Superior pueda vivir en mí, me someto a Él. Ya no trato de vivir por mi propio esfuerzo; ya no trato de controlar yo solo lo que como. Como soy impotente ante la comida y no puedo gobernar mi vida, me entrego a Dios tal como yo lo concibo y le pido que viva Él a través de mí.

Cuando me someto, mi Poder Superior asume el control. Luego, en vez de ser débil e impotente, me vuelvo fuerte a través de Su fuerza.

Es muy simple.  Y me pregunto, ¿por qué se tarda uno tanto en aprender?

El único requisito es, en palabras de T.S. Eliot, “un estado de total simplicidad, que cuesta nada menos que todo”.

Que recuerde que sin Ti, soy impotente.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Cuando llega un miembro nuevo a mi grupo, ¿hago un esfuerzo para que se sienta en casa? ¿Lo escucho con atención aun cuando sus ideas sobre T.A. sean vagas? ¿Hago que sea para mí un hábito hablar con cada miembro nuevo, o le dejo esa tarea a otra persona? Tal vez no pueda ayudarlo, pero por otro lado, quizás hay algo que yo diga que logre encauzarlo. Cuando veo a cualquier miembro solo, ¿hago lo posible por ser agradable con él, o me quedo con mi grupito especial de amigos y lo dejo solo?.

¿Todos los nuevos miembros de T.A. son mi responsabilidad?

Meditación del Día.

Somos los servidores de Dios. Hay que servirlo con alegría. A nadie le gusta un servidor que evite trabajar más, que se queje de que lo cambien de una tarea para hacer otra menos agradable. Quien tuviere a tal servidor, se sentiría mal atendido con un servicio así. Sin embargo, ¿no es de ese modo como con frecuencia servimos a Dios? Hay que analizar nuestra tarea del día desde este punto de vista. Hay que realizar la labor del día en la forma en que se crea que Dios desea que se efectúe, sin eludir ninguna responsabilidad, y haciendo lo más que se pueda para ser servicial.

Oración del Día.

Ruego que pueda ser un buen servidor. Pido hacer lo más que pueda para ser servicial.

Reflexión diaria A.A.

Componerme a mí, No a ti!

“Si alguien nos lastima y nos enfadamos, también estamos equivocados.”

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p 97

¡Qué liberación sentí yo cuando se me llamó la atención sobre esta cita!  De pronto vi que yo podía hacer algo por mi ira, podía componerme a mí mismo, en lugar de tratar de componerlos a ellos. Creo que no hay excepciones a este axioma. Cuando estoy enojado, mi ira está siempre centrada en mí mismo. Tengo que seguir recordándome a mí mismo que soy humano, que estoy haciendo lo mejor que puedo, aun cuando lo mejor sea algunas veces muy poco. Así es que le pido a Dios que haga desaparecer mi ira y verdaderamente me ponga en libertad.

El lenguaje del adiós.

Los beneficios de las relaciones destructivas.

A veces nos ayuda entender que podemos estar recibiendo algún beneficio de las relaciones que nos causan dolor.

La relación puede estar alimentando nuestra impotencia o nuestro papel de mártires.

Tal vez, la relación alimente nuestra necesidad de que nos necesiten, que aumente nuestra autoestima al permitirnos sentir en control o moralmente superiores a la otra persona.

Algunos de nosotros nos sentimos aliviados de la responsabilidad económica o de otro tipo de responsabilidades permaneciendo en una relación en particular.

“Mi padre abusó sexualmente de mí cuando era niña”, dijo una mujer.

“Me pasé los siguientes veinte años chantajeándolo emocionalmente y económicamente por ello. Podía obtener dinero de él cada vez que quería y nunca tuve que asumir la responsabilidad económica de mímisma”.

Darnos cuenta de que podemos haber obtenido alguna forma de pago codependiente de una relación no es motivo de vergüenza. Significa que estamos buscando en nuestro interior los obstáculos que pueden estar deteniendo nuestro crecimiento.

Podemos asumir la responsabilidad por la parte que podemos haber jugado para mantenernos victimados. Cuando estemos dispuestos a ver honestamente y sin miedo ese pago y a dejarlo ir, encontraremos la curación que hemos estado buscando.

También estaremos listos, entonces, para recibir el pago positivo, sano, que nos pueden dar las relaciones, los beneficios que realmente queremos y necesitamos.

Hoy estaré abierto a ver los beneficios que pueda haber recibido por permanecer en relaciones enfermizas o por haber mantenido en funcionamiento sistemas destructivos. Me dispondré a dejar ir mi necesidad de permanecer en sistemas enfermizos; estoy listo para enfrentarme a mí mismo.

Marzo 2


Comida para el pensamiento.

El cambio

A medida que vamos perdiendo peso, nos vamos adaptando a un nuevo yo. Podemos percatarnos cómo va desapareciendo una parte del cuerpo que teníamos, lo cual puede causarnos temor. También es posible que a medida que cambia nuestra apariencia física, los demás reaccionen hacia nosotros en forma distinta. Los cambios físicos vienen acompañados por nuevas actitudes y expectativas. Aunque durante años hayamos intentado infructuosamente deshacernos de la grasa, es posible que ahora que lo estamos logrando sintamos miedo al cambio.

A menudo resulta atemorizante lo nuevo y desconocido. Tal vez hayamos usado la comida y el exceso de peso para escondernos de situaciones incómodas. Quizá hayamos pasado tanto tiempo comiendo que nos quedó muy poco para dedicarlo a cualquier otra cosa. Quizá esperábamos que nuestros problemas se desvanecieran junto con el exceso de peso. Ahora es imposible ocultarnos bajo la grasa y matar el tiempo comiendo, aunque es muy probable que nuestros problemas sigan ahí. ¿Qué hacemos?

Se necesita valor para cambiar, para convertirse en una persona nueva. Tal vez decidamos a los cuarenta años aprender a jugar tenis. Pero para eso también se necesita mucho valor. La realización de nuevas actividades, nuevas actitudes, los cambios en las relaciones con los demás, todo requiere de valor.

El cambio es atemorizante, pero es también una aventura. No estamos solos. Tenemos a TA. Otros tragones que han pasado por los mismos cambios aseguran que es cierto aquello de ir paso a paso.

Que no tenga miedo a cambiar.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Durante el período de nuestros años de tragones nos hemos demostrado a nosotros mismos y a todos los demás que no podemos dejar de tragar mediante nuestra propia fuerza de voluntad. Hemos demostrado ser impotentes ante la fuerza de la comida. Así, la única forma en que podíamos dejar de tragar era acudiendo a un Poder Superior a nosotros. A ese poder lo llamamos Dios. En el momento en que una persona realmente acepta este programa es cuando cae de rodillas y se entrega a Dios, tal como lo conciba. Entregarse significa poner nuestra vida en manos de Dios.

¿He hecho yo la promesa a Dios de que trataré de vivir en la forma que Él desea que viva?

Meditación del Día.

La fuerza espiritual viene de la comunicación con Dios en la oración y en los momentos de callada meditación. Tengo que esforzarme continuamente en buscar la comunicación espiritual con Dios. Esta es una cuestión directamente entre Dios y yo. Aquellos que tratan de hallarlo por medio de la iglesia no siempre obtienen la satisfacción y el milagro de la comunicación espiritual con Dios. De esta comunicación nos viene la vida, la alegría, la paz y la curación. Muchas personas no se dan cuenta de la fuerza que puede llegarles de la comunicación directa.

Oración del Día.

Ruego poder sentir que el poder de Dios es mío. Pido poder ser capaz de hacer frente a todo mediante esa fuerza.

Reflexión diaria A.A.

La esperanza

“No te desanimes.”

ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 56

Hay pocas experiencias que tengan para mí menos valor que la sobriedad lograda con rapidez. Con demasiada frecuencia las esperanzas poco realistas han acarreado el desaliento, sin mencionar la lástima de mí mismo y el cansancio por haber querido cambiar el mundo antes del sábado que viene. El desaliento es una señal que me advierte la posibilidad de haber pisado el terreno de Dios. La clave de realizar mis posibilidades está en reconocer mis limitaciones y en creer que el tiempo no es una amenaza sino un regalo.

La esperanza es la llave que abre la puerta por la que salimos del desconsuelo. El programa me promete que, si no me echo el primer trago hoy, siempre tendré esperanza. Habiendo llegado a creer que guardo lo que comparto, cada vez que le doy ánimo a otro se me da ánimo. Unido con otros, por la gracia de Dios y la Comunidad de A.A., voy caminando por el camino del destino feliz. Que yo siempre tenga presente que el poder que está dentro de mí es muy superior a cualquier temor que se me presente. Que yo siempre tenga paciencia, porque estoy en el buen camino.

El lenguaje del adiós.

Sentimientos acerca del trabajo.

“Estoy furioso en mi trabajo. Otro hombre obtuvo la promoción que yo creo que merezco, y estoy tan enojado, que tengo ganas de renunciar. Ahora mi esposa dice que debo lidiar con mis sentimientos. ¿Qué bien me haría hacerlo? Él fue quien obtuvo la promoción”

Anónimo.

Nuestros sentimientos acerca del trabajo son tan importantes como nuestros sentimientos en cualquier otra área de nuestra vida. Los sentimientos son sentimientos y cuando incurrimos en ellos, manejarlos es lo que nos ayuda a avanzar y a crecer.

No reconocer nuestros sentimientos es lo que nos hace quedar atorados y nos provoca dolores de estómago, de cabeza y de corazón.

Sí, manejar los sentimientos en el trabajo puede ser un reto. Tal vez sea apropiado llevar nuestros intensos sentimientos ante alguien que no tenga conexión con nuestro trabajo y los analicemos de una manera segura.

Una vez que hemos experimentado la intensidad de estos sentimientos, podemos averiguar qué necesitamos hacer para cuidar de nosotros mismos en el trabajo.

En ocasiones, tal como ocurre con cualquier otro aspecto de nuestra vida, debemos sentir y aceptar los sentimientos.

A veces, éstos están señalando un problema en nosotros, o un problema que necesitamos resolver con alguien más.

A veces, nuestros sentimientos nos están ayudando a señalar un rumbo. A veces están en conexión con un mensaje, o un miedo: nunca tendré éxito… Nunca tendré lo que quiero…. No soy tan bueno.

A veces, la solución es una postura o remedio espirituales. Recuerda, cada vez que adoptamos una postura espiritual en cualquier aspecto de nuestra vida, nosotros somos los beneficiados.

No sabremos cuál es la lección hasta que reunamos valor para levantarnos y lidiar con nuestros sentimientos.

Hoy consideraré que mis sentimientos en el trabajo son tan importantes como mis sentimientos en cualquier otra parte. Encontraré una manera adecuada de lidiar con ellos.

Enero 10


Comida para el pensamiento.

Decisión

Alguien ha dicho que la parte más dura del programa de T.A. es tomar la decisión de seguirlo. Una vez que te has propuesto hacerlo, ¡puedes lograr casi cualquier cosa! Sin embargo, la decisión debe ser firme y el compromiso, profundo.

Muchos de nosotros que somos tragones nos hemos pasado la vida buscando una manera más fácil de perder peso. Sentimos que debe haber una solución mágica en algún lado que nos permita tragar y estar flacos al mismo tiempo. A menudo, nuestra primera reacción hacia el programa de TA es de desaliento. Nos parece muy drástico, y protestamos diciendo que debe haber una forma más sencilla de hacerlo.

El programa de T.A. no es fácil; tampoco la vida lo es. En vez de solucionar los problemas y dificultades que enfrentamos en nuestras vidas, el comer en exceso los multiplica. En T.A. se nos ha ofrecido una vida nueva. Cada uno decidimos día a día “y muchas veces al  día”,  si optaremos o no por esa vida nueva.

Que hoy decida seguir el programa.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Cuando tragabamos, la mayoría de nosotros estábamos dominados por el orgullo y el egoísmo. Creíamos que podíamos manejar nuestros propios asuntos, aun cuando estuviéramos haciendo un desbarajuste de nuestras vidas. Éramos tercos y no nos agradaba recibir consejos. Nos resentíamos si se nos decía lo que debíamos hacer. Para nosotros la humildad equivalía a la debilidad. Pero cuando llegamos a T.A. empezamos a ser humildes. Y descubrimos que la humildad nos daba la fuerza que necesitábamos para vencer a la comida.

-¿He aprendido que existe fuerza en la humildad?

Meditación del Día.

Me acercaré con fe a Dios y Él me ofrecerá un nuevo modo de vivir. Y este nuevo modo de vivir cambiará toda mi existencia. Las palabras que pronuncio, la influencia que tengo, brotarán de la vida interior que hay en mí. Veo lo importante que es la labor de una persona que sigue este nuevo modo de vivir. Las palabras y el ejemplo de una persona así pueden tener una amplia influencia para el bien del mundo.

Oración del Día.

Ruego que pueda aprender los principios de la vida sana. Pido que pueda meditar sobre ellos y ponerlos en práctica porque son eternos.

Reflexión Diaria A.A.

Unidos nos mantenemos

“Llegamos a comprender que teníamos que admitir plenamente, en lo más profundo de nuestro ser, que éramos alcohólicos. Este es el primer paso hacia la recuperación. Hay que acabar con la ilusión de que somos como la demás gente, o de que pronto lo seremos.”

ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 28

Vine a Alcohólicos Anónimos porque ya no podía controlarme bebiendo. Puede que fuese por las quejas de mi esposa por mi costumbre de beber, o quizá porque la policía me obligaba a asistir a las reuniones de A.A. o tal vez, porque en lo más íntimo de mi propio ser, me daba cuenta de que no podía beber como las demás gentes y no estaba dispuesto a admitirlo porque la alternativa me aterraba. Alcohólicos Anónimos es una comunidad de hombres y mujeres unidos contra una enfermedad común y mortal. Nuestras vidas están vinculadas unas con otras y somos como un grupo de náufragos en una balsa salvavidas en alta mar. Si trabajamos unidos, podemos llegar, sanos y salvos, a tierra firme.

El lenguaje del Adiós

Miedo

“No seas demasiado tímido y escrupuloso acerca de tus actos. La vida entera es un experimento. Cuantos más experimentos hagas, mejor. ¿Qué importa si éstos son un tanto burdos y te empapas o te rasgas la ropa, o si fracasas y te revuelcas en la tierra una o dos veces? Te levantas de nuevo; nunca debes tenerle tanto miedo a una caída.”

Ralph Waldo Emerson.

El miedo puede ser un gran obstáculo para muchos de nosotros: miedo a la fragilidad, miedo al fracaso, miedo a cometer un error, miedo al qué dirán, miedo al éxito. Quizá dudemos tanto de nuestra siguiente acción o palabra que acabemos convenciéndonos de no participar en la vida.

“¡Pero ya fracasé antes!” “¡No puedo hacerlo bien!” “¡Mira lo que me pasó la última vez!” “¿Qué pasaría si…?” Estas afirmaciones pueden ser un disfraz del miedo. A veces, el miedo es el disfraz de la vergüenza.

Después de que terminé los primeros dos capítulos de un libro que estaba escribiendo, los leí e hice una mueca. “No están bien”, pensé. “No puedo hacerlo”. Estaba lista para tirar los capítulos por la ventana y tirar también mi carrera como autora.

Una amiga escritora me llamó y le conté mi problema. Ella me escuchó y me dijo: “Esos capítulos están  bien. Deja ese miedo. Deja de criticarte a ti misma y sigue escribiendo”.

Seguí su consejo. El libro que estuve a punto de tirar a la basura se convirtió en un éxito de ventas del New York Times.

Relájate. Nuestro mejor esfuerzo es suficientemente bueno. Puede ser mejor de lo que pensamos. Incluso nuestros fracasos pueden convertirse en importantes experiencias de aprendizaje que nos lleven directamente al éxito, y que sean necesarias para él.

Siente el miedo y luego déjalo ir. Decídete y hazlo, sea lo que sea. Si nuestros instintos y nuestro sendero nos han traído hasta aquí, aquí es donde debemos estar.

Hoy participare en la vida al máximo de mi capacidad, sin importarme el resultado. Eso me hace ser un ganador.

Enero 6


Comida para el pensamiento.

La abstención

Al principio, eliminar todo tipo de azúcar y harina refinadas podrá parecer difícil y hasta imposible. Sin embargo tomar la decisión de evitar este tipo de comida que dispara el antojo por comer más y más es lo que abre la puerta a la libertad: a liberarnos de los antojos y de la grasa.

No nos liberamos inmediatamente. Algunos experimentamos los síntomas de la privación, que a veces causa molestias físicas; otras emocionales, y algunas más de ambos tipos.. Es importante recordar que esta molestia desaparecerá, y que si seguimos absteniéndonos de consumir azúcar y harina refinadas, pronto nos sentiremos mucho mejor, tanto que nuestros cuerpos y nuestras vidas parecerán nuevos.

Para poder entrar en el mundo de la libertad debemos pasar por la puerta de la abstinencia. No tenemos por qué temer a las molestias de la privación. A menudo, crecer es doloroso. Muchos que han estado ahí antes que nosotros opinan que la libertad que se alcanza bien vale el sufrimiento pasajero. Nuestro Poder Superior nos dará la fuerza para soportarlo y nunca nos presionará a ir más allá de nuestras posibilidades. Cuando estemos tentamos a rendirnos, una plegaria y una llamada telefónica pueden ser nuestra salvación.

Condúcenos a la libertad, te rogamos

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

El conservarme sobrio es lo más importante en mi vida. La decisión más importante que he adoptado ha sido la de renunciar a tragar. Estoy convencido de que mi vida entera depende de no dar ese primer bocado. Nada en el mundo es tan importante para mí como mi propia sobriedad. Todo lo que tengo, toda mi vida, depende de ese único hecho.

-¿Puedo olvidarlo aunque sea por un minuto?

Meditación del Día.

Me educaré a mí mismo. Empezaré con esta educación ahora. Abandonaré todos los pensamientos inútiles. Sé que la bondad en mi vida es el fundamente necesario para su utilidad. Recibiré este aprendizaje de buen grado, porque sin él, Dios no puede transmitirme su fortaleza. Creo que esta fortaleza es una poderosa fuerza cuando es utilizada en la forma adecuada.

Oración del Día.

Ruego que pueda enfrentar y aceptar cualquier educación que sea necesaria. Pido que pueda ser apto para recibir en mi vida la fortaleza de Dios.

Reflexión Diaria A.A.

La victoria de la rendición.

“Nos damos cuenta de que únicamente por medio de la derrota total, podremos dar los primeros pasos hacia la liberación y la fortaleza. Nuestra admisión de la impotencia personal se convierte en el sólido cimiento sobre el cual podremos construir una existencia feliz y útil.”

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 23

Cuando el alcohol influenciaba en todas las facetas de mi vida, cuando las botellas se convirtieron en símbolos de mi libertinaje y de la satisfacción inmoderada de mis deseos, cuando me di cuenta de que, por mí mismo, no podía hacer nada para sobreponerme al poder del alcohol, me di cuenta que no tenía otro recurso que la rendición. En la rendición encontré la victoria – victoria sobre mi egoísta inmoderación, victoria sobre mi necia resistencia a la vida tal como se me había dado. Cuando dejé de pelear con todos y con todo, empecé en el sendero de la sobriedad, de la serenidad y de la paz.

El lenguaje del Adiós

Relaciones

Si estamos descontentos sin una relación, probablemente lo estaremos también teniéndola. Una relación no hace que comience nuestra vida, una relación no se convierte en nuestra vida. Una relación es la continuación de la vida. Más allá de la codependencia.

Las relaciones son la bendición y la ruina de la recuperación. En ellas mostramos dónde estamos en el camino de la recuperación. A diario nos enfrentamos a la tarea de funcionar dentro de varias relaciones. A veces, elegimos esas relaciones; otras, no. La única opción que generalmente tenemos en nuestras relaciones es la que concierne, nuestra conducta.

En la recuperación de la codependencia, nuestra meta es comportarnos de manera que demostremos responsabilidad para con nosotros mismos. Estamos aprendiendo a reconocer nuestro poder para cuidar de nosotros mismos en nuestras relaciones y a tener intimidad con la gente cuando esto sea posible.

¿Necesitamos apartarnos de alguien a quien hemos estado tratando de controlar? ¿Hay alguien con quien necesitamos hablar, aunque lo que tengamos que decirle resulte incómodo? ¿Hay alguien a quien hayamos estado evitando porque nos da miedo cuidar de nosotros mismos con esa persona? ¿Necesitamos reparar un daño? ¿Hay alguien con quien necesitemos ponernos en contacto, o a quien demostrarle nuestro amor?

La recuperación no se lleva a cabo fuera de nuestras relaciones, si no aprendemos a manejar nuestro propio poder y a cuidar de nosotros mismos dentro de nuestras relaciones.

Hoy participaré en mis relaciones al máximo de mi capacidad. Estaré dispuesto a tener intimidad y a compartir con la gente en la que confío. Pediré lo que necesito y daré lo que me parezca adecuado.

Enero 2


Comida para el pensamiento.

¡Auxilio!

Cuando hayamos tocado fondo y estemos listos para tragarnos nuestro orgullo, podremos obtener ayuda. Cuando admitimos que solos somos impotentes, entonces se hace cargo de nosotros un Poder Superior. Durante años, la mayoría de nosotros hemos intentado solos controlar lo que comemos. A menudo nos parece que, entre más nos empeñamos, más miserablemente fracasamos. Entonces nos desesperamos. Sin embargo, cuando estamos al borde de la desesperación y pedimos ayuda, T.A. está dispuesto a brindárnosla.

Hemos comprobado que no podemos resolver nuestro problema solos. Una dieta no basta. Necesitamos de un programa que satisfaga nuestras necesidades emocionales y espirituales, al igual que las físicas.

Paso a paso y día con día podremos aprender a vivir sin comer en exceso. Gradualmente nos convenceremos de que nunca ninguna cantidad de comida física saciará nuestra hambre emocional y espiritual. El Poder Superior que se derrama sobre cada uno de los grupos de T.A. se vuelve nuestro sustento y nuestro salvavidas.

Dios, sálvame de mí mismo

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

¿Cómo es que T.A. opera? Lo primero es experimentar una reacción contra uno mismo y mi manera de vivir. Después tengo que admitir que era impotente, que la comida en exceso me había devorado y que nada podía hacer respecto a ello. En seguida desear sinceramente alejarme de mi antigua vida. Luego tengo que entregar mi vida a un Poder Superior, ponerla en sus manos y confiarle mi problema de la “tragada”. Después debo asistir regularmente a las juntas en busca de compañerismo y para participar mis experiencias. También debo tratar de ayudar a otros tragones.

– ¿Estoy haciendo estas cosas?

Meditación del Día.

El hombre ha sido creado en tal forma que únicamente puede soportar el peso de veinticuatro horas “ no más”. Inmediatamente se abruma con el peso de los años pasados y de los días por venir y su espalda se quiebra. Dios ha prometido ayudarlo con la carga del día solamente. Si es lo bastante insensato para volver a recoger la carga del pasado y llevarla a cuestas, no se puede en verdad esperar que Dios ayude a sobrellevarla. Por tanto, hay que olvidar lo que yace detrás y adelantar en la bendición de cada nuevo día.

Oración del Día.

Ruego que pueda darme cuenta de que, para bien o para mal, los días del pasado ha terminado. Pido que pueda enfrentarme a cada nuevo día las veinticuatro horas inmediatas, con esperanza y valor.

Reflexión Diaria A.A.

Primero los cimientos.

“¿Es la sobriedad lo único que habremos de esperar de un despertar espiritual? No, la sobriedad es apenas un principio.”

TAL COMO LO VE BILL, p. 8

Practicar el programa de A.A. es como construir una casa. Primero tuve que poner una capa grande y gruesa de concreto sobre la cual erigir la casa; para mí, eso correspondió a dejar de beber. Pero es muy incómodo vivir desprotegido en una capa de concreto, expuesto al calor, al frío, al viento y a la lluvia. Así que construí un cuarto sobre la base empezando a practicar el programa. El primer cuarto era un poco tambaleante porque yo no estaba acostumbrado al trabajo. Pero con el paso del tiempo, según iba practicando el programa, aprendí a construir mejores cuartos. Mientras más practicaba y más construía, más confortable y feliz era la casa que tenía, la casa en que vivo ahora.

El lenguaje del Adiós

Límites sanos

Los límites son vitales para la recuperación. Tener y fijar límites sanos es importante en todas las fases de la recuperación: en el aumento de la autoestima, en el manejo de sentimientos y en el aprender a amarnos y valorarnos realmente.

Los límites surgen desde lo profundo de nuestro ser. Tienen relación con el cese de los sentimientos de culpa y de vergüenza, y con el cambio de nuestra creencia respecto de lo que merecemos. A medida que se clarifican nuestros pensamientos acerca de todo esto, sucede lo mismo con nuestros límites.

Los límites también están conectados a un Tiempo Superior al nuestro. Fijaremos un límite sólo cuando estemos listos para hacerlo, ni un momento antes. Lo mismo harán los demás. Hay algo mágico acerca de alcanzar el punto en que uno está listo para fijar un límite. Sabemos que hablamos en serio; los demás también nos toman en serio. Las cosas cambian, no porque estemos controlando a los demás, sino porque nosotros hemos cambiado.

Hoy confiaré en que aprenderé, en que creceré interiormente y en que fijaré a mi propio ritmo los límites que necesito en mi vida. Este ritmo debe ser el adecuado sólo para mí. 

Un don inapreciable


Para esta etapa, según toda probabilidad, hemos alcanzado hasta cierto punto la liberación de nuestras desventajas más arrolladoras. Disfrutamos de momentos en los cuales hay algo parecido a la verdadera tranquilidad de espíritu. Para aquellos de nosotros que hasta ahora sólo hemos conocido la excitación, depresión o ansiedad (en otras palabras, todos nosotros), esta paz recién encontrada resulta un don inapreciable.

Estoy aprendiendo a “desprenderme” y “dejarlo en manos de Dios”, a tener una mente abierta y un corazón dispuesto a recibir la gracia de Dios en todos mis asuntos; de esta manera puedo experimentar la paz y libertad que vienen como resultado de la entrega. Se ha demostrado que un acto de entrega, que se origina en la desesperación y en la derrota, puede convertirse en un continuo acto de fe, y que la fe significa libertad y victoria.

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