Corriente Independiente de La Laguna

Mayo 30


Comida para el pensamiento.

Sé bueno contigo mismo

Llenarnos de comida que no necesitaban nuestros cuerpos era no ser buenos con nosotros mismos, y con eso tampoco resolvíamos nuestros problemas. Comer en exceso simplemente añadía un problema más a los que ya teníamos.

En el pasado, cuando pensábamos en las dietas, quizá las considerábamos como el castigo que teníamos que soportar para deshacernos de la grasa que habíamos almacenado. Tomar esa actitud tampoco nos convenía. Ésta es una de las razones por las cuales invariablemente fracasan, ya que pocos están dispuestos a afrontar un castigo por tiempo indefinido.

El programa de TA no es una dieta, sino un estilo de vida. Es un estilo que ha funcionado porque es un plan positivo, no una restricción negativa. Nosotros determinamos lo que nuestro cuerpo necesita para verse y funcionar mejor, y decidimos comer eso y nada más. Somos buenos con nuestro cuerpo. También tenemos en cuenta lo que nuestra mente, corazón y espíritu necesitan para funcionar al máximo, y decidimos que es crucial contar con el amor y cuidados de un Poder Superior. Al trabajar los Doce Pasos, somos buenos con nosotros mismos.

Gracias por la vida que me diste para que la viviera.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Soy una parte de TA, uno entre muchos, pero soy uno de ellos. Necesito los principios de TA para el descubrimiento de la vida interior que tengo. TA puede ser humana en su organización, pero es divina en su propósito. El propósito es encaminarme hacia Dios y hacia una vida mejor. Al participar de los privilegios del movimiento, compartiré las responsabilidades, echando sobre mí la responsabilidad de llevar mi justa parte de la carga alegremente, y no a regañadientes. En el grado en que yo falle en mis responsabilidades, fallará esa pequeña parte de TA. En el grado en que yo triunfe, triunfará en parte TA.

 –  ¿Acepto yo que este es mi credo de TA?

Meditación del Día.

“Alabad al Señor – ¿Qué significa alabar al Señor?.

– Quiere decir estar agradecido por todas las maravillosas cosas del universo y por todas las bendiciones que llegan a nuestra vida. Por eso, alabar al Señor es ser agradecido y humilde. La alabanza de esta clase tiene más poder para vencer al mal que la simple resignación. El hombre verdaderamente agradecido y humilde, que siempre está alabando a Dios, no se siente tentado para hacer el mal. Se tendrá un sentimiento de seguridad porque se sabe que, fundamentalmente, todo está bien. Por eso, hay que elevar la vista a Dios y alabarle.

Oración del Día.

Ruego poder estar agradecido por todas las bendiciones recibidas. Pido poder ser humilde porque sé que no las merezco.

Reflexión diaria A.A.

Nuestro objetivo primordial

Mientras más se aferre A.A. a su objetivo primordial, mayor será la influencia bienhechora en todas partes.

A.A. LLEGA A SU MAYORÍA DE EDAD, p. 106

Reflexiono con gratitud sobre los primeros años de nuestra Comunidad y aquellos sabios y cariñosos “pioneros” que proclamaron la necesidad de no desviarnos de nuestro objetivo primordial, el de llevar el mensaje al alcohólico que aún sufre.

Deseo mostrar mi respeto a aquellos que trabajan en el campo del alcoholismo, teniendo siempre en cuenta que A.A. no apoya causas ajenas. Debo recordar que A.A. no tiene el monopolio de hacer los milagros, y sigo sintiéndome humildemente agradecido al Dios bondadoso que hizo que A.A. fuera posible.

El lenguaje del adiós.

Pensamiento del Día..

Al caminar por la vida, hay muchas cosas y personas que podemos perder, o perdernos, si no estamos dispuestos a comprometernos.

Necesitamos hacer un compromiso para que las relaciones crezcan más allá de la etapa de las primeras citas, para tener la casa o el apartamento que queremos, el empleo que queremos o el coche que deseamos.

Debemos comprometernos, a niveles profundos, con nuestras carreras – con nuestras metas – con la familia, los amigos, la recuperación.

Probar algo no nos capacitará para tener éxito en ello. El compromiso sí.

Y sin embargo, nunca necesitamos comprometernos hasta que no estemos listos para hacerlo.

A veces, nuestro miedo al compromiso nos está diciendo algo. Quizá no queramos comprometernos con una relación, una compra o una carrera en particular. Otras, es porque nuestros miedos están aflorando. Espera, entonces. Espera hasta que el asunto esté claro.

Confía en ti mismo. Pídele a tu Poder Superior que te quite el miedo al compromiso. Pídele a Dios que retire los bloqueos que tienes para el compromiso. Pídele a Dios Su guía.

Pregúntate si estás dispuesto a perder aquello con lo que no te quieres comprometer. Luego, escucha en silencio. Y espera que la decisión parezca firmemente cómoda y correcta.

Necesitamos ser capaces de comprometernos, pero no necesitamos comprometernos nunca hasta que estemos listos.

Confía en que te comprometerás cuando quieras hacerlo.

Dios mío, guíame al hacer compromisos. Dame el valor de cumplir aquellos que me convienen, la sabiduría para no comprometerme con lo que no me parezca bien y la paciencia para esperar hasta que lo sepa.

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