Corriente Independiente de La Laguna

Mayo 23


Comida para el pensamiento.

Piensa como flaco

Nuestra actitud mental tiene mucho que ver con nuestra realidad física. “Como el hombre piensa en su corazón, así es él”. Si pensamos como personas delgadas, es más fácil adaptar nuestro apetito a esa cantidad menor de alimento que requiere. En el pasado, tal vez comíamos por dos. Somos muchos los miembros de TA que hemos bajado el equivalente al peso de por lo menos una persona.

Al usar la imaginación para visualizarnos delgados, activos y sanos, ayudamos a nuestro cuerpo a adaptarse a la nueva imagen corporal. Nuestro viejo y gordo yo tal vez quisiera comer más, pero la persona delgada en la que nos estamos convirtiendo no necesita ya más. El yo gordo quizá refunfuñe al dejar su cómodo sillón para salir a caminar o para subir las escaleras en vez de usar el elevador. La imagen mental de un nuevo yo, delgado, nos da la motivación necesaria para levantarnos e ir.

Dios no quiere que nos veamos distorsionados ni que llevemos una sobrecarga emocional por el exceso de peso. Él nos ayudará a visualizar a la persona que Él quiere que seamos.

Que me convierta en la persona que Tú quieres.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

El Doceavo Paso de TA, trabajar con otros tragones, puede subdividirse en cinco escalones, cinco palabras que comienzan con la letra C: Confianza, Confesión, Convencimiento, Conversión y Continuidad. Lo primero, al tratar de ayudar a otro tragón, es lograr su confianza. Lo hacemos hablándole de nuestras propias experiencias con la comida, de manera que vea que sabemos de lo que estamos hablando. Si compartimos sinceramente nuestras experiencias, sabrá que estamos tratando sinceramente de ayudarlo. Se dará cuenta de que no está solo y de que los demás han tenido experiencias tan amargas o más aún que las suyas. Esto le da confianza.

 –  ¿Me preocupo lo suficiente acerca de otro tragón para lograr su confianza?

Meditación del Día.

Cuando acaece la tragedia, no me agobio tanto como anteriormente lo hacía, por todas las pequeñas cosas que podría haber hecho y no hice. Tengo que prepararme para el futuro, haciendo lo debido en el momento justo: ahora. Si debe hacerse una cosa, debo tratar de hacerla hoy y conformarla a los deseos de Dios, antes de permitirme contraer cualquier obligación nueva. Tengo que considerarme como un mensajero de los deseos de Dios y regresar después a Él, en callada comunión, para decirle que el mensaje ha sido entregado y realizada la tarea.

Oración del Día.

Ruego poder no buscar crédito por lo resultados de lo que haya realizado. Pido poder dejar a Dios el mérito del éxito de mis acciones.

Reflexión diaria A.A.

Salud espiritual

Cuando es superado el mal espiritual, nos componemos mental y físicamente.

ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, . p. 60

Es muy difícil para mí aceptar mi enfermedad espiritual debido a mi gran orgullo disfrazado de mi éxito material y de mi poder intelectual. La inteligencia no es incompatible con la humildad, siempre y cuando yo coloque la humildad en primer término. Buscar el prestigio y la fortuna es la meta primordial par muchos en este mundo moderno. Estar a la moda y parecer mejor de lo que realmente soy es una enfermedad espiritual.

El reconocer y admitir mi debilidad es el principio de una buena salud espiritual. Pedirle a Dios todos los días que me ilumine, que reconozca Su voluntad y que tenga la fortaleza para cumplirla, es una señal de salud espiritual. Un síntoma de excelente salud espiritual es saber que cuanto más mejoro, más me doy cuenta de lo mucho que necesito la ayuda de los demás.

El lenguaje del adiós.

Disfrute.

La vida no es para soportarla, es para disfrutarla y abrazarla.

La creencia de que debemos encogernos de hombros y vivir una existencia de escasez y privaciones para tener nuestra “recompensa en el Cielo” es una creencia codependiente.

Y sin embargo, la mayoría de nosotros todavía tenemos temporadas en que la vida es estresante y reta a nuestra habilidad para soportarla.

Pero en la recuperación estamos aprendiendo a vivir nuestra vida, a disfrutarla y a manejar las situaciones como vienen.

Nuestras habilidades de supervivencia nos han servido bien. Nos han acarreado en tiempos difíciles, de niños y de adultos. Nuestra capacidad para congelar sentimientos, negar problemas, privarnos a nosotros mismos y lidiar con el estrés nos han ayudado a llegar adonde estamos hoy.

Pero ahora estamos a salvo. Estamos aprendiendo a hacer algo más que sobrevivir. Podemos dejar ir conductas de supervivencia enfermizas.

Estamos aprendiendo maneras nuevas, mejores, de protegernos y cuidar de nosotros mismos. Estamos libres para sentir nuestros sentimientos, identificar problemas y resolverlos, y darnos a nosotros mismos lo mejor. Estamos libres para abrirnos y sentirnos vivos.

Hoy dejaré ir mis habilidades para soportar y sobrevivir. Escogeré un nuevo modo de vivir, uno que me permita estar vivo y disfrutar de la aventura.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: