Corriente Independiente de La Laguna

Agosto 7


Comida para el pensamiento.

Que sea sencillo

En este programa actúan en contra nuestra los programas de alimentación y las vidas complicadas. A los comedores compulsivos nos cuesta trabajo tomar decisiones acerca de la comida, así que entre más sencillos sean los menús, mejor. También tendemos a excedernos en otras áreas, disipando la energía que necesitamos para seguir nuestro programa.

Nuestras tres comidas al día pueden ser nutritivas y atractivas sin ser elaboradas. Si gastamos demasiado tiempo y energía planeando y preparando nuestros alimentos, corremos el riesgo de reactivar nuestra obsesión. Por lo general, pensar demasiado en la comida conduce a comer en exceso, con la consiguiente agitación mental.

Para tener paz interior y serenidad emocional necesitamos mantener la mecánica de nuestra vida lo más sencilla posible. Si el espíritu ha de estar libre, no puede ser perturbado con una preocupación excesiva por las cosas materiales.

Que pueda tener hoy una vida sencilla y utilizar mis energías para seguir el programa.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

En TA ofrecemos algo intangible: un programa psicológico y espiritual. Es un programa maravilloso. Cuando aprendemos a acudir a un Poder Superior, con fe en que este poder puede darnos la fortaleza que necesitamos, hallamos sosiego de pensamiento. Cuando reeducamos nuestras mentes aprendiendo a pensar en forma diferente, hallamos nuevos intereses que hacen la vida digna de vivirse. Los que hemos logrado la sobriedad a través de la fe en Dios y la reeducación mental, somos milagros modernos. Producir modernos milagros es la función de nuestro programa de TA.

– ¿Considero el cambio en mi vida un milagro moderno?

Meditación del Día.

Jamás debe dudar que el espíritu de Dios está siempre con usted, en el lugar donde se encuentre, para mantenerlo en la senda recta. El poder de custodia de Dios jamás falla. Lo que se necesita es que usted se dé cuenta de él. Tiene usted que tratar de creer en la proximidad de Dios y en que puede alcanzar su gracia. No se trata de si Dios puede proporcionar un abrigo contra la tormenta, sino de si usted busca o no la seguridad de ese abrigo. Todo temor, preocupación o duda es deslealtad hacia Dios. Usted tiene que esforzarse en confiar plenamente en Dios. Practique diciendo: ”Todo va a marchar bien”. Dígasela usted mismo hasta que lo sienta profundamente.

Oración del Día.

Ruego porque pueda sentir profundamente que toda va bien. Pido que nada sea capaz de apartarme de esa profunda convicción.

Reflexión diaria A.A.

“Un designio para vivir”

Por nuestra parte, nosotros hemos buscado la misma salida con toda la desesperación del hombre que se está ahogando. Lo que al principio parecía un endeble junquillo ha resultado ser la amante y poderosa mano de Dios. Se nos ha dado una vida nueva o si se prefiere “un designio para vivir” que resulta verdaderamente efectivo.

ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 26

Cada día trato de levantar mi corazón y mis manos en gratitud a Dios por enseñarme un “designio para vivir” que realmente funciona por medio de nuestra hermosa Comunidad. Pero, ¿qué es exactamente ese “designio para vivir” que “realmente funciona”? Para mí, es la práctica de los Doce Pasos lo mejor que pueda, la continua conciencia de un Dios que me ama incondicionalmente y la esperanza de que, cada día, hay un propósito para mi ser. Yo soy verdaderamente bendecido en la Comunidad.

El lenguaje del adiós.

Aprende a decir no.

Para muchos de nosotros, la palabra más difícil de decir es una de las más cortas y fáciles del vocabulario: No. Anda, dilo en voz alta: No.

No, fácil de pronunciar, difícil de decir. Nos da miedo caerle mal a la gente, o nos sentimos culpables. Podemos creer que un “buen” empelado, hijo, padre, cónyuge o cristiano nunca dice no.

El problema es que si no aprendemos a decir no, dejamos de caernos bien a nosotros mismos y a la gente a la que siempre tratamos de complacer. Quizá incluso lleguemos a castigar a los demás a causa del resentimiento.

¿Cuándo decimos no? Cuando realmente queremos decir no.

Cuando aprendemos a decir no, dejamos de mentir. La gente puede confiar en nosotros, y nosotros podemos confiar en nosotros mismos.

Pasan todo tipo de cosas buenas cuando empezamos a decir lo que queremos.

Si nos asusta decir no, podemos darnos algo de tiempo. Podemos tomarnos un descanso, ensayar la palabra y volver para decir no. No tenemos que brindar largas explicaciones por nuestras decisiones.

Cuando podemos decir no, también podemos decir sí a lo bueno.

Nuestros no es y nuestros síes empiezan a ser tomados en serio. Ganamos control sobre nosotros mismos. Y es entonces cuando aprendemos un secreto: que en realidad no es tan difícil decir: “no”.

Hoy diré no si eso es lo que quiero.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: