Corriente Independiente de La Laguna

Archivo para agosto, 2014

Agosto 31


Comida para el pensamiento.

Aceptemos los lineamientos

Algunos de nosotros hemos ido por la vida pensando que no necesitábamos seguir ningún lineamiento. De alguna manera nos surgió la idea de que circunstancias especiales nos colocaban por encima de las reglas. Buscamos atajos y nos rebelamos contra el tedio de la disciplina. Considerándonos excepcionales, decidimos fijar nuestros propios lineamientos. Estos, por lo general, se basaban en hacer lo que queríamos y cuando queríamos.

Cuando llegamos a TA, quizá pasamos un periodo corto o largo experimentando con el programa, adaptándolo a nosotros. Tarde o temprano, descubrimos que nuestras adaptaciones no funcionaron. El programa TA funciona si acatamos las reglas y lo seguimos tal cual es, no como quisiéramos que fuera.

Una vez que aceptamos las reglas de corazón, éstas nos conducen de una restricción negativa a una libertad positiva. Al seguir unos cuantos lineamientos sencillos, nos liberamos de la esclavitud de la compulsión de comer y de la confusión del egocentrismo.

 Gracias por tus lineamientos.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Visite a un nuevo candidato mientras se encuentre aún tragado. Puede ser más receptivo cuando se halle deprimido. Véalo a solas si es posible. Háblele bastante acerca de sus hábitos de tragón, de sus síntomas y experiencias para animarlo o hablar de sí mismo. Si desea platicar déjelo hacerlo. Si no es comunicativo, hable sobre los trastornos que el tragonismo le ha causado a usted, teniendo cuidado de no moralizar ni sermonear. Cuando él vea que usted lo sabe todo respecto a la tragadera, comience a describirse usted mismo como un tragón y dígale cómo supo que era un enfermo.

– ¿Estoy dispuesto a hablar sobre mí mismo a un nuevo candidato?

Meditación del Día.

Hay que tratar de no dar cabida a la crítica, a la culpa, el escarnio o al juicio sobre los demás cuando se esté tratando de ayudarles. La efectividad de la ayuda a los demás depende del control de uno mismo. Puede uno ser arrastrado por un impulso natural temporal de criticar o culpar, a menos que se mantenga en control la rienda de las emociones. Hay que tener unos cimientos firmes de vida espiritual que nos hagan verdaderamente humildes, si es que hemos de ayudar realmente a otras personas. Hay que ser amable con ellos y severo con uno mismo. Ésta es la forma en que se puede ser utilizado con más provecho para levantar un espíritu desesperado. Y no hay que buscar agradecimiento personal por aquello para cuya realización se está siendo instrumento de Dios.

Oración del Día.

Ruego que trate de evitar el juicio y la crítica. Pido que siempre trate de elevar a una persona en lugar de humillarla.

Reflexión diaria A.A.

Un programa único

Alcohólicos Anónimos nunca tendrá una clase profesional. Hemos logrado entender el muy antiguo dicho, “Puesto que tan libremente se nos ha dado, libremente debemos dar”. Hemos descubierto que en lo que atañe al profesionalismo, el dinero y la espiritualidad no se mezclan.

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 175

Yo creo que Alcohólicos Anónimos se distingue en el tratamiento del alcoholismo porque está basado solamente en el principio de un alcohólico que comparte con otro alcohólico. Esto es lo que hace único al programa. Cuando yo decidí que quería mantenerme sobria, llamé a una mujer que sabía era miembro de Alcohólicos Anónimos, y ella me trajo el mensaje de A.A. No recibió ninguna compensación monetaria, sino que su recompensa fue mantenerse sobria un día más. Hoy yo no podría pedir ningún pago que no fuera otro día libre del alcohol; así es que, a este respecto, se me paga generosamente por mi trabajo.

El lenguaje del adiós.

Negación.

Yo he estado en recuperación muchos años. He utilizado la negación muchas veces. Ha sido una defensa, una herramienta para sobrevivir, una conducta para hacer frente y, a veces, casi mi ruina. Ha sido una amiga y una enemiga.

Cuando era niña, usaba la negación para protegerme y para proteger a mi familia. Me protegía a mí misma de ver las cosas que eran demasiado dolorosas de ver y de sentimientos que eran demasiado abrumadores para sentir. La negación me hizo atravesar segura muchas situaciones traumáticas cuando no tenía ningún otro recurso para sobrevivir.

La desventaja de aplicar la negación fue que perdí el contacto conmigo misma y con mis sentimientos. Me volví capaz de participar en situaciones perjudiciales sin saber siquiera que estaba sintiendo dolor por dentro. Fui capaz de tolerar una gran cantidad de dolor y de abuso sin tener ni la más nebulosa noción de que esto era anormal.

Aprendí a participar en mi propio abuso.

La negación me protegía del dolor, pero también me hizo ciega a mis sentimientos, a mis necesidades y a mí misma. Era como una gruesa manta que me cubría y me sofocaba.

De pronto, me empecé a recuperar. Tuve un atisbo de conciencia acerca de mi dolor, de mis sentimientos, de mis conductas. Empecé a verme a mí misma y al mundo, como éramos. Había tal cantidad de negación acerca de mi pasado que si me hubieran rasgado totalmente la manta, hubiera muerto del shock que me hubiera provocado quedarme a la intemperie. Necesité ir admitiendo gradualmente y suavemente los conocimientos que fui adquiriendo acerca de mí misma, los recuerdos, la toma de conciencia y la curación.

La vida participó conmigo en este proceso. Es una gentil maestra. A medida que me iba recuperando, trajo hacia mí los incidentes y la gente que necesitaba para poder recordarme lo que aún estaba negando, para decirme adónde necesitaba curarme más de mi pasado, a medida que iba pudiendo manejar este conocimiento acerca de mí misma.

Todavía uso la negación, y me abro paso con ella, según lo necesite.

Cuando soplan los vientos del cambio, trastornando la estructura familiar y preparándome para lo nuevo, cojo mi manta y me escondo, durante un rato. A veces, cuando alguien a quien amo tiene un problema, me escondo debajo de la manta momentáneamente. Surgen recuerdos de cosas que negué, recuerdos que necesitan ser recordados, sentidos y aceptados para que podamos seguir siendo curados, fuertes y sanos.

A veces, me siento avergonzada por lo mucho que tardo en mi batalla para llegar a aceptar la realidad. Me siento abochornada cuando me encuentro de nuevo envuelta en la niebla de la negación.

Luego algo sucede, y veo que estoy yendo hacia delante. La experiencia era necesaria, tenía relación con algo, para nada era un error, sino una parte importante de la curación.

Esta viaje llamado recuperación es un proceso emocionante, pero comprendo que algunas veces puedo usar la negación para ayudarme a superar cuestiones difíciles.

También estoy consciente de que la negación es una amiga y una enemiga. Estoy alerta a las señales de peligro: esos sentimientos nebulosos, confusos… esa energía perezosa…. el sentirse compulsivo… correr demasiado duro o demasiado aprisa…. evitarlos mecanismos de apoyo.

He ganado un sano respeto por nuestra necesidad de usar la negación como cobija para envolvernos cuando hace demasiado frío. No es mi labor andar por ahí desgarrando las cobijas de la gente o avergonzando a los demás por usar la cobija. El avergonzarlos les da más frío, los hace envolverse más apretadamente en la manta.

Arrancarles la manta es peligroso. Podrían morir por quedar a la intemperie, igual que puede haber muerto yo.

He aprendido que lo mejor que puedo hacer con la gente que está envuelta en esta cobija es hacerla sentirse tibia y segura. Cuanto más tibia y segura se sienta, más capaz será de tirar su cobija. No tengo que apoyar o alentar su negación. Puedo ser directa. Si los demás están en negación acerca de una cosa en particular, y su actividad es perjudicial para mí, no tengo por qué estar cerca de ellos. Puedo desearles lo mejor y cuidar de mí misma. Porque si me quedo demasiado tiempo cerca de alguien que me está haciendo daño, inevitablemente volveré a coger mi manta.

He ganado respeto por crear ambientes cálidos, donde no se necesiten las cobijas, o al menos no se necesiten por tanto tiempo. He ganado confianza en la forma como la gente se cura y lidia con la vida.

Dios, ayúdame a estar abierta y a confiar en el proceso que me está curando de todo lo que he negado acerca de mi pasado. Ayúdame a esforzarme por tener conciencia y lograr la aceptación, pero también ayúdame a practicar la amabilidad y la compasión hacia mí mismo –y hacia los demás- en aquellas ocasiones en que haya usado la negación.

Agosto 30


Comida para el pensamiento.

Seamos honestos con nosotros mismos

El día que nos demos cuenta de que somos comedores compulsivos y de que siempre lo seremos, y que por lo mismo no podemos permitirnos ninguna desviación en lo tocante a la comida, ese día empezaremos a tomar seriamente el programa TA. Las medias tintas no funcionan. Las excepciones que aún persisten en nuestra mente nos derrotarán. Empezar el programa con la idea de abandonarlo cuando hayamos bajado cierta cantidad de kilos no nos conducirá al éxito.

Sólo un compromiso honesto y total a la abstinencia y al programa de TA nos dará la capacidad para dejar de comer en forma compulsiva. Si creemos que podemos desviarnos un poquito por aquí y otro por allá, nos estamos engañando a nosotros mismos. Nuestra enfermedad es progresiva, y a menos que sigamos los pasos que se delimitan en el programa, eventualmente nos destruirá.

Si no somos honestos con nosotros mismos, nos sentimos divididos, débiles y enfermos. Volvernos honestos significa ser fuertes y estar bien.

Que me dirija la verdad.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

La experiencia práctica demuestra que nada asegurará tanto la inmunidad contra la comida como el trabajo intenso con otros tragones. Hay que llevar el mensaje a otros tragones. Usted puede ayudar como nadie más puede hacerlo. Usted puede obtener la confianza que los demás no han logrado. La vida tendrá un nuevo significado para usted. Observar la recuperación de las personas, verlas ayudar a otros, a su vez, ver desvanecerse la soledad, ver crecer en torno suyo un compañerismo, tener una legión de amigos, es una experiencia que no debe usted perder.-

– ¿Estoy siempre preparado y dispuesto para ayudar a otros tragones?

Meditación del Día.

Uno de los secretos de la vida plena es el arte de dar. La paradoja de la vida es que, cuanto más se da, más se recibe. Si usted dedica su vida al servicio de otros, la salvará. Puede usted dar plenamente y vivir así, plenamente. Es usted rico en un aspecto, -tiene un espíritu que es inagotable. No permita que un pensamiento mezquino o egoísta le impida compartir ese espíritu. Dé y siga dando amor, ayuda, comprensión y simpatía. Haga entrega de su descanso y comodidad personal, de su tiempo, su dinero, y lo más importante de todo, de usted mismo, y vivirá plenamente.

Oración del Día.

Ruego porque pueda vivir para dar. Pido poder aprender este secreto de vivir plenamente.

Reflexión diaria A.A.

El único requisito

En una ocasión . . . cada grupo de A.A. tenía infinidad de requisitos de afiliación. Todos estaban aterrados de pensar que algo o alguien pudiera hacer zozobrar la embarcación . . . La lista total resultó larguísima. Si todas las reglas se hubiesen hecho obedecer en todas partes, nadie hubiera podido ser miembro de A.A. . . .

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 147-148

Yo estoy agradecido de que la Tercera Tradición solamente requiere que tenga el deseo de dejar de beber. Por años había estado rompiendo promesas. En la Comunidad no tenía que hacer promesas, no tenía que concentrarme. Solamente tenía que asistir a una reunión, en una condición nublada, para saber que estaba en casa. No tuve que jurar amor eterno. Aquí, gente desconocida me abrazó. “Todo mejorará”, decían, y, “tú puedes lograrlo un día a la vez”. Ellos dejaron de ser desconocidos para convertirse en amigos cariñosos. Le pido a Dios que me ayude a llegar a la gente que desea sobriedad y que me mantenga agradecido.

El lenguaje del adiós.

Pensamiento del Día.

Aceptemos nuestro mejor esfuerzo.

No tenemos que hacer las cosas mejor de lo que podemos, nunca.

Haz las cosas lo mejor que puedas por el momento, luego déjalo ir.

Si necesitamos volverlas a hacer, podremos hacerlas lo mejor posible en otro momento, después.

No podríamos hacer más ni mejor las cosas de lo que somos capaces de hacerlas en este momento. Nos castigamos a nosotros mismos y nos  volvemos locos esperando más de lo que razonablemente podemos hacer mejor por ahora

Esforzarse por la excelencia es una cualidad positiva.

Esforzarse por la perfección es autoderrotista.

¿Quién nos dijo que esperaba que hiciéramos y diéramos más? ¿Quién nos privó siempre de su aprobación? Llega un momento en que sentimos que hemos hecho las cosas lo mejor posible. Cuando llegue ese momento, déjalo ir.

Hay días en que pensamos que hemos hecho las cosas mejor que nunca yel resultado puede ser inferior a lo que esperábamos. Deja ir esos momentos también. Vuelve a empezar mañana. Trabajemos hasta que se vuelva mejor lo mejor que podemos hacer las cosas

Hay momentos para la crítica constructiva, pero si eso es lo único que nos damos a nosotros mismos, nos daremos por vencidos.

Concedernos autoridad y hacernos cumplidos a nosotros mismos no nos hará flojos. Nos nutrirá y nos hará capaces de dar, de hacer y de ser lo mejor.

Hoy haré las cosas lo mejor que pueda. Dios mío, ayúdame a dejar de                     criticarme a mí mismo para que pueda apreciar lo lejos que he llegado.

Agosto 29


Comida para el pensamiento.

Ama a Dios y sigue el programa

¡Qué claro se vuelve todo cuando en nuestras vidas, la abstinencia y la recuperación ocupan el primer lugar! A medida que nos recuperamos, crece nuestro amor por el Poder Superior que ha hecho posible esta nueva vida, Amar a Dios y trabajar el programa se vuelve el propósito principal de cada día. De esto sigue todo lo demás.

Cuando estamos confundidos y agobiados por exigencias en conflicto en cuando a nuestro tiempo y atención, necesitamos apartarnos un momento y ponernos de nuevo en contacto con el Dios interior. Mientras estemos tratando sinceramente de hacer Su voluntad, no tienen por qué contrariarnos las respuestas negativas de los demás, sea real o imaginaría su desaprobación.

Al igual que nuestro Poder Superior es un foco de nuestro amor, seguir el programa se convierte también en un foco para nuestras energías y anhelos. Sea cual sea nuestra situación, cada uno de nosotros es capaz de crecer espiritualmente, y son este crecimiento y este progreso los que nos dan una satisfacción profunda y duradera.

Acepta mi amor y mi trabajo.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

No podemos seguir adelante sin la oración y la meditación. Al despertar, pensemos acerca de las 24 horas que tenemos por delante. Consideremos nuestros planes para el día. Antes de iniciarlos, pidamos a Dios encaminar nuestro pensamiento. Nuestro pensamiento se colocará en un plano mucho más elevado cuando iniciemos el día con la oración y la meditación. Concluimos este período de meditación con una súplica de que, a través del día, se nos muestre cuál ha de ser nuestro siguiente paso. La base de todas nuestras súplicas es  ”Hágase hoy en mí, y a través de mí, TU voluntad”.-
– ¿Soy sincero en mi deseo de hacer hoy la voluntad de Dios?

Meditación del Día.

Hay que vivir con la inspiración de la bondad y de la verdad. Es el espíritu de la honradez, de la pureza, del altruismo y del amor. Es fácilmente alcanzable si estamos dispuestos a aceptarlo sinceramente. Dios nos ha dado dos cosas: Su espíritu y la facultad de elegir “aceptarlo o no- según lo deseemos. Tenemos el don del libre albedrío. Cuando escogemos la senda del egoísmo, la codicia y el orgullo, estamos rehusando aceptar el espíritu de Dios. Cuando elegimos la senda del amor y del servicio, aceptamos el espíritu de Dios que fluye dentro de nosotros y hacemos nuevas todas las cosas.

Oración del Día.

Ruego poder escoger el justo camino. Pido poder seguirlo hasta el final.

Reflexión diaria A.A.

Escojo el anonimato

Estamos convencidos de que la humildad, por medio del anonimato, es la mayor protección que siempre podrá tener Alcohólicos Anónimos.

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 196

Ya que en A.A. no hay reglas, yo me sitúo donde más me conviene, así es que escojo el anonimato. Quiero que mi Dios me utilice a mí, humildemente, como uno de sus instrumentos en este programa. El sacrificio es el arte de dar de mí generosamente, permitiendo que la humildad reemplace a mi ego. Con sobriedad, yo reprimo el deseo de gritar al mundo, “yo soy miembro de A.A.” y experimento alegría y paz interior. Permito que la gente vea los cambios en mí y espero que ellos me pregunten qué me sucedió. Pongo los principios de espiritualidad antes de juzgar, de buscar faltas y de criticar. Quiero amor y cariño en mi grupo para poder desarrollarme.

El lenguaje del adiós.

Adueñémonos de nuestra energía.

Aprende a guardar tu energía en el interior.

Women, Sex, and Addiction(Mujeres, sexo y adicción)Dra. Charlotte Davis Kasl

Por muchas razones podemos haber dominado el arte de regalar nuestra energía. Podemos haberlo aprendido cuando éramos pequeños porque los sentimientos que teníamos eran demasiado abrumadores para sentirlos, y no sabíamos cómo procesarlos.

Gran parte de nuestra obsesión, de nuestra intensa atención en los demás, se hace para facilitar esta experiencia “fuera delcuerpo” que llamamos codependencia.

Nos obsesionamos, balbuceamos, nos ponemos ansiosos. Tratamos de controlar a los demás, de cuidarlos como nanas y de hacer alharacas cerca de ellos. Nuestra energía se desparrama sobre quien sea.

Nuestra energía es nuestra energía. Nuestros sentimientos, pensamientos, asuntos, amor, sexualidad; nuestra energía física, espiritual,, sexual, creativa y emocional es nuestra.

Podemos aprender a tener límites sanos – parámetros sanos – acerca de nosotros y de nuestra energía. Podemos aprender a guardar energía en nuestro interior y a manejar nuestros asuntos.

Si estamos tratando de escapar de nuestro cuerpo, si nuestra energía se está derramando fuera de nosotros en forma enfermiza, podemos preguntarnos qué está pasando, qué nos está lastimando, qué estamos evitando, qué necesitamos afrontar, con qué necesitamos lidiar.

Luego, podemos hacerlo. Podemos volver a casa a vivir dentro de nosotros mismos.

Hoy guardaré mi energía dentro de mi cuerpo. Me mantendré centrado y dentro de mis límites. Dios mío, ayúdame a dejar ir mi necesidad de escapar de mí mismo. Ayúdame a enfrentar mis asuntos para que me sienta a gusto viviendo dentro de mi cuerpo.

Agosto 28


Comida para el pensamiento.

Estar dispuestos

Cuando comíamos en exceso, éramos negativos y nos sentíamos temerosos. Alternábamos entre evitar el trabajo y sentirnos responsables de todo el mundo y de todas las cosas. Una parte importante de nuestra recuperación es la disposición: estamos dispuestos a cambiar, dispuestos a abstenernos, dispuestos a aprender. A medida que vamos trabajando el programa, nos disponemos a que nuestro Poder Superior nos libere de nuestros defectos de carácter.

Todo esto no ocurre de la noche a la mañana. Cuando nos desalentamos y cometemos errores, estamos dispuestos a probar de nuevo, a seguir la guía de nuestro Poder Superior. A medida que vamos teniendo la evidencia de Sus cuidados, empezamos a confiar en que Él no nos pedirá más de lo que somos capaces de hacer.

Estar dispuestos es estar listos para dejarnos guiar por Dios. No brincamos prematuramente dentro de las situaciones como tampoco cerramos nuestras mentes, rehusándonos al cambio. Estamos dispuestos a crecer y a servir pero, especialmente, a creer.

 

Señor, incrementa mi disposición.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Tenemos que continuar haciendo nuestro inventario personal y seguir con la corrección de los nuevos errores que vayan surgiendo a medida que avanzamos. Tenemos que crecer en comprensión y efectividad. No es ésta una cuestión que se realice de la noche a la mañana; debe proseguir durante el tiempo que dure la vida. Hay que continuar vigilando el egoísmo, la falta de honradez, el resentimiento y el temor. Cuando estos se producen, pedimos a Dios inmediatamente que los elimine. No debemos descansar sobre nuestros laureles. Si lo hacemos, nos encaminamos a la aflicción. No estamos curados de nuestro tragonismo. Lo que realmente tenemos es una suspensión diaria, condicionada al mantenimiento de nuestro estado espiritual.-

– ¿Estoy yo analizando mi condición espiritual diariamente?

Meditación del Día.

La felicidad no puede buscarse directamente; es un fruto del amor y del servicio. El servicio es una ley de nuestro ser. Con amor en el alma, siempre existe algún servicio para los semejantes. Sobre el amor y el servicio se construye una vida de fortaleza, alegría y satisfacción. Un hombre que odia o que es egoísta, está yendo contra la ley de su propio ser. El mismo se aparta de Dios y de sus semejantes. Los pequeños actos de amor y estímulo, de servicio y de ayuda, liman las asperezas de la vida y ayudan a suavizar la senda. Si realizamos estas cosas, no podemos menos que recibir nuestra parte de felicidad.

Oración del Día.

Ruego poder entregar mi parte de amor y servicio. Pido no llegar a cansarme en mis intentos de hacer las cosas debidas.

Reflexión diaria A.A.

ALIGERAR LA CARGA

El mostrarle a otros que sufren cómo se nos ayudó es precisamente lo que hace ahora que la vida nos parezca de tanto valor . . . el tenebroso pasado . . . [es la] clave de la vida y de la felicidad de otros.

ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 115

Desde que logré mi sobriedad, he sido curado de muchos dolores: traicionar a mi compañero, dejar a mi mejor amigo y echar a perder las esperanzas que mi madre tenía depositadas en mí. En cada caso, alguien del programa me habló de un problema similar y pude compartir lo que me sucedió a mí. Cuando conté mi historia, ambos nos levantamos con los corazones aligerados.

El lenguaje del adiós.

Cuidemos de nosotros mismos en el trabajo.

Está bien cuidar de nosotros mismos en el trabajo. No solo está bien, es necesario.

Cuidar de nosotros mismos en el trabajo significa que lidiemos adecuadamente con los sentimientos; que asumamos la responsabilidad que tenemos hacia nosotros mismos. Nos desapegamos cuando sea necesario el desapego.

Fijamos límites cuando necesitemos hacerlo.

Negociamos conflictos; tratamos de separar nuestros asuntos de los asuntos de otras personas y no esperamos la perfección de nosotros mismos ni de los demás.

Dejemos ir nuestra necesidad de controlar lo que no podemos controlar. En vez de ello, nos esforzamos por la paz y la gobernabilidad, por adueñarnos de nuestro poder para ser lo que somos y para cuidar de nosotros mismos.

No toleramos el abuso, ni abusamos ni maltratamos a nadie más.

Trabajamos por dejar ir nuestro miedo y por desarrollar una confianza adecuada. Tratamos de aprender de nuestros errores, pero nos perdonamos a nosotros mismos cuando los cometemos.

Tratamos de no colocarnos en empleos que no era posible que funcionaran, o en empleos que no son adecuados para nosotros. Si nos encontramos en una de esas circunstancias, enfrentamos responsablemente el asunto.

Averiguamos cuáles son nuestras responsabilidades y generalmente nos ceñimos a ellas, a menos que se llegue a otro acuerdo. Dejamos espacio para los grandes días y para aquéllos no tan grandes.

Somos gentiles y amorosos con la gente siempre que sea posible, pero somos asertivos y firmes cuando eso es lo que se necesita.

Aceptamos nuestros puntos fuertes y los acrecentamos. Aceptamos nuestras debilidades y limitaciones, incluyendo las limitaciones de nuestro poder.

Nos esforzamos por dejar de tratar de controlar y de cambiar lo que no es asunto nuestro cambiar. Nos concentramos en lo que es nuestra responsabilidad y en lo que podemos cambiar.

Fijamos metas razonables. Nos tomamos en cuenta a nosotros mismos.

Luchamos por lograr el equilibrio.

A veces nos permitimos una buena sesión de congoja para echar todo para afuera, pero lo hacemos apropiadamente, de forma que nos cuidemos a nosotros mismos y liberemos nuestros sentimientos, no para sabotearnos. Nos esforzamos por evitar los chismes maliciosos y otras conductas contraproducentes.

Evitamos la competencia, luchando por la cooperación y por un espíritu amoroso. Entendemos que nos pueden caer bien algunas personas que trabajen con nosotros y caernos mal otras, pero nos esforzamos por encontrar armonía y equilibrio con todo el mundo. No negamos lo que sentimos hacia cierta persona, pero nos esforzamos por mantener buenas relaciones de trabajo siempre que sea posible.

Cuando no sabemos, decimos no sabemos. Cuando necesitamos ayuda, la pedimos directamente. Cuando el pánico se apodera de nosotros, lo tratamos como un asunto separado y tratamos de no permitir que nuestro trabajo y nuestra conducta sean controlados por el pánico

Nos esforzamos por cuidar responsablemente de nosotros mismos pidiendo de forma adecuada lo que necesitemos en el trabajo, y al mismo tiempo, sin descuidarnos a nosotros mismos.

Si somos parte de un equipo, luchamos por hacer un trabajo de equipo sano como una oportunidad para aprender cómo trabajar en cooperación con los demás.

Si algo se vuelve loco o se siente loco, si nos encontramos trabajando con una persona adicta o que tiene algún tipo de disfunción que sea problemática, no nos volvemos más locos negando el problema. Lo aceptamos y en paz tratamos de averiguar lo que necesitamos hacer para cuidar de nosotros mismos.

Dejamos ir nuestra necesidad de ser mártires o rescatadores en el trabajo. Sabemos que no tenemos que permanecer en situaciones que nos hagan infelices. En vez de sabotear un sistema o a nosotros mismos, planeamos una solución positiva, comprendiendo que necesitamos hacernos responsables de nosotros mismos en el camino.

Dejamos de ser víctimas y trabajamos creyendo que merecemos lo mejor. Practicamos la aceptación, la gratitud y la fe.

Por un solo día a la vez, nos esforzamos por disfrutar lo que es bueno, por resolver los problemas que nos toca resolver, y en el trabajo damos el regalo que somos nosotros mismos.

Hoy pondré atención a las conductas de recuperación que podría practicar para mejorar mi vida laboral. Cuidaré de mí mismo en el trabajo. Dios mío, ayúdame a dejar ir mi necesidad de ser victimado por el trabajo. Ayúdame a estar abierto a todo lo bueno de que dispongo a través de mi trabajo.

Agosto 27


Comida para el pensamiento.

Aceptemos la realidad

El fracaso, la muerte, el divorcio, la enfermedad, la traición, todo esto es parte del mundo en que vivimos. Mortificados, buscamos en nuestra mente la explicación, pero no somos capaces de obtener respuestas satisfactorias. Rezamos pidiendo serenidad para aceptar la realidad de la vida.

Antes tratábamos de negar la realidad comiendo en exceso, pero lo único que conseguíamos era que nuestra realidad fuera peor. A menudo nos sentimos como si estuviéramos en un largo camino de subida. Que no se nos olvide que si no fuera por la abstinencia y por nuestro Poder Superior, rápidamente nos iríamos cuesta abajo.

Sea cual sea nuestra situación, es mejor encararla con franqueza que engañarnos a nosotros mismos con exceso de comida. Ninguno escapamos al dolor y al sufrimiento. Al entregarle éstos a nuestro Poder Superior, nuestras penalidades nos fortalecen, en vez de destruirnos.

Que tengamos el valor y la fortaleza para aceptar la vida como es.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Tenemos que estar dispuestos a hacer reparaciones a todas aquellas personas a las que hemos perjudicado. Tenemos que hacer todo lo que podamos para reparar el daño causado en el pasado. Cuando hacemos reparaciones, cuando decimos ”Lo siento”, es seguro que, por lo menos la persona quedará impresionada por nuestro sincero deseo de enderezar las cosas. A veces la persona a quien estamos haciendo reparaciones admite su propia falta y así desaparecen muchas enemistades que por mucho tiempo han existido. Nuestros acreedores más implacables nos sorprenderán a veces. En general, tenemos que estar dispuestos a hacer lo que debemos sin importar cuáles pueden ser las consecuencias que nos sobrevengan.-

– ¿He hecho un sincero esfuerzo para hacer reparaciones a las personas que he perjudicado?

Meditación del Día.

La gracia de Dios cura la falta de armonía y el desorden en las relaciones humanas. Se ponen directamente en manos de Dios todos los asuntos de cada quien, con toda su confusión y dificultades. Él comienza a realizar la curación de toda la falta de armonía y del desorden. Se puede creer que Él no causará más dolor al hacerlo que el que ocasionaría un médico al paciente a quien proyecta hacerle una curación. Se puede tener fe en que Dios hará todo lo que sea necesario en la forma menos dolorosa posible. Pero hay que estar dispuesto a someterse al tratamiento de Él, aun cuando ahora no se pueda ver ni el significado ni el propósito mismo.

Oración del Día.

Ruego porque pueda someterme voluntariamente a cualquier disciplina espiritual que sea necesaria. Pido poder aceptar todo lo que se necesite para vivir una vida mejor.

Reflexión diaria A.A.

CENTRAR NUESTROS PENSAMIENTOS

Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, la dependencia de A.A. en un Poder Superior atravesó su primera gran prueba. Muchos miembros de A.A. entraron al servicio militar y fueron destinados a diferentes partes del mundo. ¿Serían capaces de aguantar la disciplina, sostenerse en el fragor de la batalla y soportar . . . ?.

COMO LO VE BILL, p. 200

Centraré mis pensamientos en un Poder Superior. Lo entregaré todo a ese poder dentro de mí. Seré un soldado de ese poder, sintiendo la fuerza del ejercito espiritual tal como existe hoy en mi vida. Permitiré que una ola de unión espiritual me conecte a este Poder Superior por medio de mi gratitud, obediencia y disciplina. Que yo permita que este poder me guíe con órdenes para el día. Que los pasos que dé hoy puedan fortalecer mis palabras y mis acciones, que yo sepa que el mensaje que llevo es mío para compartir, regalo generoso de ese poder superior a mí mismo.

El lenguaje del adiós.

Negligencia.

La negligencia – no actuar en el momento oportuno – es una conducta autoderrotista. Produce ansiedad, culpa, desarmonía y que tengamos una machacona conciencia de la tarea que la vida nos está diciendo que es tiempo de hacer.

No siempre estamos siendo morosos cuando dejamos algo para después.

A veces, hacer algo antes del momento preciso puede ser tan contraproducente como esperar demasiado.

Podemos aprender a discernir la diferencia. Escúchate a ti mismo.

Escucha al universo. ¿A qué se le ha pasado ya el tiempo de que lo hicieras y te está creando ansiedad y te está aguijoneando por dentro? ¿Hay algo en tu vida que estés evitando porque no quieres enfrentarlo? ¿Se está haciendo cada vez más grande la ansiedad por estarlo posponiendo? A veces, la ira, el miedo o el sentirse impotente puede motivar la negligencia. A veces, la negligencia simplemente se ha convertido en algo habitual.

Confía en ti mismo y escúchate a ti, a tu Poder Superior y al Universo. Vigila los signos y señales. Si es tiempo de hacer algo, hazlo ahora. Si aún no es tiempo, espera hasta que sea el momento oportuno.

Dios mío ayúdame a estar a tiempo y en armonía con mi vida. Ayúdame a sintonizarme al Divino Orden y a la Divina Regulación del Tiempo y a confiar en ellos.

Agosto 26


Comida para el pensamiento.

Un programa vivo

Los Doce Pasos son un programa para vivir y también un programa vivo. Seguirlos no es algo que hacemos de una vez por todas, sino algo que repetimos una y otra vez, siempre a mayor profundidad. Ellos son nuestros lineamientos para cada día.

Nuestro programa se desarrolla a medida que madura nuestra comprensión. Cuando entramos a TA, la abstinencia física de la compulsión de comer bien podría ser lo único que podíamos manejar. A medida que aprendemos de nuestros compañeros de grupo y estamos cada vez más expuestos al poder del mismo, nuestro programa empieza a incluir otros elementos emocionales y espirituales. Las posibilidades de desarrollo son ilimitadas.

Una cosa lleva a la otra. La fuerza creativa que guía a TA dirige nuestros esfuerzos individuales. Cuando estamos abiertos a los retos y dispuestos a abandonar nuestro egocentrismo, obtenemos un progreso que nos gratifica y nos sorprende. Este programa no solamente funciona si lo seguimos, sino que también crece junto con nosotros.

Te damos gracias por Tu espíritu creativo.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Si todavía estamos aferrados a algo que no podamos dejar, debemos pedir a Dios sinceramente que nos ayude a estar dispuestos a dejar eso también. No podemos dividir nuestras vidas en compartimientos y quedarnos con algunos de ellos. Debemos entregárselos todos a Dios. Debemos decir:  ”Creador mío, estoy ahora dispuesto a que tengas todo lo que soy, bueno y malo. Ruego porque tú elimines cada uno de mis defectos de carácter que se interponga en el camino de mi utilidad para ti y para mis semejantes.”

– ¿Estoy todavía aferrado a algo que no quiero dejar?

Meditación del Día.

Las leyes de la naturaleza no pueden ser cambiadas, y deben ser obedecidas si se va a permanecer sano. En ningún caso se hará excepciones. Hay que someterse a las leyes de la naturaleza, o ellas terminarán por destruirnos. Y en el reino del espíritu, en todas las relaciones humanas, hay que someterse a las leyes morales y a la voluntad de Dios. Si se continúan quebrantando las leyes de la honradez, de la pureza, del desinterés y del amor, cada quien será quebrantado en cierto grado. Las leyes morales y espirituales de Dios, como las leyes de la naturaleza, son inquebrantables. Si no se es íntegro, puro, desinteresado y amoroso, no se está viviendo de acuerdo con las leyes del espíritu y habrán de sufrirse las consecuencias.

Oración del Día.

Ruego poder someterme a las leyes de la naturaleza y a las leyes de Dios. Pido poder vivir en armonía con todas las leyes de la vida.

Reflexión diaria A.A.

Entregarlo

Aunque sabían que tenían que ayudar a otros alcohólicos para permanecer sobrios, este motivo se volvió secundario. Fue superado por la felicidad que encontraron en darse a otros.

ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 146

Para mí, estas palabras se refieren a una transferencia de poder, a través del cual, Dios, como yo lo concibo, entra en mi vida. Con la oración y la meditación, yo abro canales y luego establezco y mejoro mi contacto consciente con Dios. Entonces, por la acción recibo el poder que necesito para mantener mi sobriedad cada día. Manteniendo mi condición espiritual, dando a otros lo que tan gratuitamente se me ha dado a mí, se me concede el indulto diario.

El lenguaje del adiós.

Reparemos daños.

Reparamos directamente a cuantos nos fue posible el daño causado, excepto cuando el hacerlo implicaba perjuicio para ellos o para otros.

Paso Nueve de Al-Anón.

Cuando reparemos daños, necesitamos ser claros acerca de la causa por la que estamos ofreciendo disculpas y de la mejor manera de decir que lo sentimos. Lo que realmente estamos haciendo con nuestra reparación es asumir la responsabilidad de nuestra conducta.

Necesitamos estar seguros de que el proceso mismo no sea contraproducente o doloroso.

A veces necesitamos disculparnos directamente por una cosa que hemos hecho en particular o por la parte que nos corresponde en un problema.

Otras, en vez de decir “lo siento”, lo que necesitamos hacer es trabajar por cambiar nuestra conducta hacia la persona.

Hay veces en que sacar a relucir lo que hemos hecho y ofrecer disculpas por ello empeoraría las cosas.

Tenemos que confiar en el momento adecuado, en la intuición, y en la guía en este proceso de la reparación de daños. Una vez que estemos dispuestos, podemos dejarlos ir y proseguir con nuestra reparación en forma pacífica, consistente, armoniosa. Si nada nos parece bien o apropiado, si sentimos que lo que estamos a punto de hacer provocaría una crisis o causaría estragos, necesitamos confiar en ese sentimiento.

Aquí cuentan la honestidad, el ser abiertos y el estar dispuestos.

En paz y armonía podemos esforzarnos por poner en claro nuestras relaciones.

Merecemos estar en paz con nosotros mismos y con los demás.

Hoy estaré abierto a reparar cualquier daño que necesite reparar con la gente. Esperaré la Guía Divina en el proceso de hacer cualquier reparación que no tenga bien clara.

Actuaré cuando se me guíe a hacerlo.

Dios mío, ayúdame a dejar ir mi miedo de enfrentar a la gente y asumir la responsabilidad de mi conducta. Ayúdame a saber que no estoy menoscabando mi autoestima al hacer esto; la estoy mejorando.

Agosto 24


Comida para el pensamiento.

Ejercicio

Estamos hechos para ser físicamente activos. Cuando estábamos cargados de comida y grasa, probablemente tratábamos de movernos lo menos posible. Ahora que comemos por motivos de salud, tenemos la energía necesaria para ejercitar nuestros cuerpos.

Subir por las escaleras en vez de hacerlo por el elevador, caminar en vez de ir en coche, unos cuantos ejercicios calisténicos cuando necesitamos hacer una pausa en el trabajo, brincar la cuerda, son algunas de las muchas opciones que tenemos para empezar un programa de ejercicio por etapas. No necesitamos entrenar hasta convertirnos en atletas olímpicos, pero sí para mantener en buen estado de funcionamiento nuestros cuerpos.

A diario necesitamos también del ejercicio mental, emocional y espiritual. Leer algo que valga la pena, abstenernos de la crítica, hacerle un favor a alguien en forma anónima, apartar tiempo para la meditación y la oración, son acciones que desarrollan nuestras mentes, nuestros corazones y nuestros espíritus. Nuestro crecimiento dentro del programa depende de que cada día superemos la resistencia y la inercia, y de que tomemos pasos concretos para mejorar.

Señor, que por Tu poder me sobreponga a la flojera.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Cuando vimos nuestros defectos, hicimos una lista de ellos. Los pusimos ante nuestros ojos por escrito. Admitimos honestamente nuestros errores y estuvimos dispuestos a rectificarlos. Analizamos cuidadosamente nuestros temores. Le pedimos a Dios que eliminara estos temores y empezamos a vencerlos. Muchos de nosotros necesitamos repasar nuestra vida sexual. Llegamos a la creencia de que las potencias sexuales eran una concesión de Dios, y que por lo tanto eran buenas si se usaban adecuadamente; jamás debe utilizarse el sexo en forma ligera o egoísta, ni debe ser despreciado o aborrecido. Si la cuestión sexual nos perturba, intensificamos nuestras energías para ayudar a los demás y en esa forma apartamos nuestros pensamientos del motivo que nos moleste.

– ¿Estoy enfrentando mis problemas sexuales en forma adecuada?

Meditación del Día.

Hay que aferrarse a la creencia de que todo es posible con Dios. Si esta creencia es verdaderamente aceptada, puede considerarse como la escalera por la cual puede ascender el alma humana desde lo más profundo de su fondo de desesperación hasta las más sublimes alturas de la paz de pensamiento. Para Dios es posible cambiar la manera de vivir. Cuando se mira el cambio en otra persona, a través de la gracia de Dios, no se puede dudar de que todo sea posible en la vida de las personas mediante la fortaleza que proviene de la fe en Aquel que nos gobierna a todos.

Oración del Día.

Ruego poder vivir con esperanza. Pido poder creer profundamente que todas las cosas son posibles con Dios.

Reflexión diaria A.A.

Un enigma que da resultados.

Puede ser posible encontrar explicaciones de experiencias espirituales similares a las nuestras, pero yo he tratado frecuentemente de explicar la mía propia y sólo ha sido posible narrar la historia de ella. Conozco la sensación que me dio y los resultados que me ha traído, pero me doy cuenta de que nunca podré entender completamente su más profundo cómo y por qué.

COMO LO VE BILL, p. 313

Yo tuve una profunda experiencia espiritual durante una reunión abierta de A.A., la cual me hizo decir abruptamente, “¡soy alcohólico!”. No he tomado un solo trago desde ese día. Yo podría decirles las palabras que oí justo antes de mi admisión y cómo me afectaban, pero el porqué sucedió esto, no lo se. Creo que un poder superior a mí mismo me eligió para recuperarme, sin embargo no sé por qué. Trato de no preocuparme ni elucubrar sobre lo que todavía no sé; en cambio, confío en que si continúo practicando los Pasos y los principios de A.A. en mi vida, compartiendo mi experiencia, seré amorosamente guiado hacia una profunda y madura espiritualidad en la cual se me irá revelando más y más. Por el momento, es para mí un regalo confiar en Dios, practicar los Pasos y ayudar a otros.

El lenguaje del adiós.

Paso Ocho

Hicimos una lista de todas aquellas personas a quienes habíamos ofendido y estuvimos dispuestos a reparar el daño que les causamos

Paso Ocho de Al-Anón.

El paso Ocho no es para castigarnos; es para liberarnos de la culpa, de la ansiedad y de la discordia.

Empezamos haciendo una lista de todas las personas a quienes hemos hecho algún daño en nuestro camino, mientras luchábamos por sobrevivir. Probablemente nos hemos hecho más daño a nosotros mismos que a cualquier otra persona, de modo que pongámonos en primer lugar en la lista.

A menudo, nuestra tendencia es sentirnos culpables por todo lo que hemos hecho, acerca de todo mundo con quien hemos entrado en contacto. Estos son sentimientos de culpa gratuitos. Escribir nos ayuda a aclarar si nos estamos castigando sin razón o no. Pero necesitamos estar abiertos a la guía a medida que trabajamos este Paso echándolo todo para afuera y poniéndolo sobre el papel, para que podamos sanar.

Una vez que hemos hecho la lista, nos esforzamos por disponernos a reparar los daños causados a todas las personas que aparezcan en ella porque así es como nos curaremos. Reparar el daño no significa sentirse culpable y avergonzado, y castigarse uno mismo; significa que nos traguemos nuestro orgullo y nuestras defensas, y que hagamos lo que podamos para cuidar de nosotros mismos.

Nos preparamos para mejorar nuestra autoestima asumiendo la responsabilidad de nuestras conductas. Nos disponemos a restaurar nuestras relaciones con nosotros mismos, con los demás y con nuestro Poder Superior.

Hoy me abriré a un entendimiento honesto con la gente que he dañado.

Dios mío, ayúdame a dejar ir mis defensas y mi orgullo. Ayúdame a estar dispuesto a reparar los daños que he causado, para que pueda mejorar mis relaciones conmigo mismo y con los demás.

Agosto 23


Comida para el pensamiento.

Envidia.

Cuando mi interior veía tu exterior, yo comía en exceso. La envidia de lo que los otros aparentaban ser y de las posesiones que tenían era el principal gatillo que disparaba la conducta de comer en forma compulsiva, ya que recurría a la comida para compensar una carencia aparente. Ninguna cantidad de comida puede satisfacer la envidia.

¿Por qué es que otra persona parece ser mucho más afortunada, talentosa o feliz que nosotros? Estamos dolorosamente conscientes de nuestras incapacidades y presos a envidiar a cualquiera que parezca ”tenerlo todo”. Mirar a la imagen externa o a la máscara es engañoso; sin embargo, nos impide ver que detrás de ella hay un ser humano que también tiene problemas y dificultades, como nosotros.

Quiénes somos, cuál es nuestra situación y qué tenemos son regalos que Dios nos ha dado. Lo que hacemos de nosotros mismos es el regalo que le damos a Dios. Entre más busquemos hacer su voluntad, menos envidiaremos las capacidades y posesiones de nuestro vecino. La paz interior que recibimos a través de este programa nos llena de tal gratitud que cada vez hay menos lugar para la envidia.

Señor, aparta de mí la envidia.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Todos los que hemos aceptado los principios de A.A. nos hemos enfrentado con la necesidad de hacer una total limpieza de nuestro yo interior. Debemos ver de frente y deshacernos de todo aquello que dentro de nosotros mismos nos han estado bloqueando. Por eso hacemos un inventario honesto. Buscamos los defectos de nuestro carácter que ocasionaron nuestro fracaso. El resentimiento es uno de los más graves. La vida que encierra resentimientos profundos sólo lleva a la futilidad y a la infelicidad. Si hemos de vivir, debemos liberarnos de la ira.

– ¿Estoy libre del resentimiento y de la ira?

Meditación del Día.

Hay que tener presente la meta por la que se está luchando: la vida buena que se está tratando de alcanzar. No hay que permitir que las pequeñas cosas nos desvíen de la senda. No hay que dejarse vencer por las pequeñas pruebas y molestias de cada día. Hay que tratar de ver el propósito y el proyecto a los que todo va conducido. Si al escalar una montaña se mantiene la vista en cada lugar pedregoso o difícil, ¡qué fatigoso es el ascenso! Pero si se piensa que cada paso conduce a la cúspide de la realización, desde donde se revelará ante nosotros un glorioso panorama, entonces el ascenso será llevadero y se logrará la meta.

Oración del Día.

Ruego porque pueda darme cuenta que la vida, sin una meta, es vana. Pido poder encontrar la vida buena por la que es digno luchar.

Reflexión diaria A.A.

Llevar el mensaje al hogar

¿Podremos llevar a nuestra vida familiar, a veces tan perturbada, el mismo espíritu de amor y tolerancia que llevamos a nuestro grupo de A.A.?

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 118

Los miembros de mi familia sufren los efectos de mi enfermedad. Amarlos y aceptarlos como ellos son – tal como amo y acepto a los miembros de A.A. – hace retornar el amor, la tolerancia y la armonía a mi vida. Ser cortés y respetar las fronteras personales son prácticas necesarias en todos los aspectos de mi vida.

El lenguaje del adiós.

El cuidado de uno mismo.

¿Cuándo nos volveremos dignos de ser amados? ¿Cuándo nos sentiremos seguros? ¿Cuándo tendremos toda la protección, los mimos y el amor que tanto merecemos? Lo tendremos cuando empecemos a dárnoslo a nosotros mismos.

Más allá de la codependencia.

La idea de darnos a nosotros mismos lo que queremos y necesitamos puede causar confusión, especialmente si hemos pasado muchos años no sabiendo que está bien que nos cuidemos a nosotros mismos. Quitar nuestra energía y nuestra concentración de los demás y de sus responsabilidades y poner esa energía sobre nosotros y nuestras responsabilidades es una conducta de recuperación que se puede adquirir.

La aprendemos a través de la práctica cotidiana.

Empezamos por relajarnos, respirar profundamente y dejar ir los miedos lo suficiente para sentirnos lo más en paz que podamos.

Luego, nos preguntamos a nosotros mismos: ¿qué necesito hacer para cuidar de mí mismo hoy, o en este momento? ¿Qué necesito y qué quiero hacer? ¿Qué demostraría amor y autorresponsabilidad? ¿Estoy atrapado en la creencia de que los otros son responsables de hacerme feliz, de que son responsables de mí? Entonces, lo primero que debo hacer es corregir mi sistema de creencias. Yo soy responsable de mí mismo.

¿Me siento ansioso y preocupado por una responsabilidad que he estado descuidando? Entonces, tal vez necesito dejar ir mis miedos y atender esa responsabilidad.

¿Me siento abrumado, fuera de control? Quizás necesite volver al primero de los Doce Pasos.

¿He estado trabajando demasiado? Tal vez lo que necesite hacer sea darme un descanso y hacer algo divertido.

¿He estado descuidando mi trabajo o mis tareas cotidianas? Entonces, tal vez lo que necesite hacer es volver a mi rutina.

No hay una receta, una fórmula, una guía para el cuidado de uno mismo. Cada uno de nosotros tiene una guía, y esa guía está en nuestro interior. Necesitamos hacernos la pregunta: ¿Qué necesito hacer para cuidar amorosa, responsablemente de mí mismo? Luego, necesitamos escuchar la respuesta. Cuidar de uno mismo no es tan difícil. La parte más desafiante está en confiar en la respuesta, y en tener el valor de actuar conforme a ella una vez que la hemos escuchado.

Hoy me concentraré en cuidar de mí mismo.

Confiaré en mí mismo y en mi Poder Superior para guiarme en este proceso.

Agosto 22


Comida para el pensamiento.

Abstinencia emocional.

Cuando nuestra forma de comer estaba fuera de control nuestras emociones también lo estaban. Incluso después de que hemos aceptado la abstinencia física de la compulsión de comer, es probable que aún tengamos descontroles emocionales. Esta pérdida de control nos deja exhaustos y causa estragos en nuestra relación con las personas que amamos.

Los Doce Pasos son nuestra guía para la abstinencia emocional. Ellos son los medios con los cuales podemos vivir sin que nos destruyan la ira, la envidia, el miedo y cualquier otra emoción negativa. Trabajar sobre los Pasos nos libera de la esclavitud de nuestras reacciones egocéntricas, irracionales, que nos perjudican tanto como a los demás.

Al darnos cuenta del daño que nos hace permanecer en un estado de ira y de resentimiento, gradualmente vamos siendo capaces de entregarle estos sentimientos a nuestro Poder Superior antes de que se nos vayan de las manos. Aceptarnos a nosotros mismos significa que podemos aceptar a los demás como son sin tratar de manipularlos ni de esperar que sean perfectos. Controlados por nuestro Poder Superior, aprendemos a evitar los descontroles emocionales.

Que recuerde hoy la importancia de la abstinencia emocional.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Aquellos que no se recuperan son personas por su naturaleza incapaces de ser honradas consigo mismas. Existen tales desafortunados. Pero no es culpa suya. Parecen haber nacidos así. Son naturalmente incapaces de captar y desarrollar una forma de vivir que exige una estricta sinceridad. Sus probabilidades de éxito son inferiores al promedio. Existen también aquellos que sufren graves desórdenes emocionales y mentales; pero muchos de ellos se recuperan si tienen la capacidad de ser honrados.

– ¿Soy totalmente honrado conmigo mismo y con los demás?

Meditación del Día.

Se puede sacar provecho de las faltas, fracasos, pérdidas y sufrimientos. No es tan importante lo que suceda como el provecho que se pueda sacar de ello. Hay que tomar los sufrimientos, las dificultades y las penalidades y sacar provecho de ellas, utilizándolas para ayudar a alguna persona desafortunada que padezca por esas mismas dificultades. En esa forma algo provechoso resultará de ese sufrimiento y el mundo será un lugar mejor por esa causa. El bien que se haga cada día seguirá viviendo, después de que hayan desparecido las dificultades y las penalidades, después que hayan desaparecido los problemas y el dolor.

Oración del Día.

Ruego poder sacar provecho de mis faltas y fracasos. Pido que algo bueno resulte de mi dolorosa experiencia.

Reflexión diaria A.A.

Buscar la estabilidad emocional.

Cuando progresamos todavía más, nos dimos cuenta de que la mejor fuente posible de estabilidad emocional es el mismo Dios. Vimos que la dependencia de Su perfecta justicia, perdón y amor era saludable, y funcionaría donde nada más podría hacerlo. Si realmente dependíamos de Dios, no podíamos hacer muy bien el papel de Dios ante nuestros semejantes ni sentiríamos el vivo deseo de depender completamente de la protección y del cuidado humanos.

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 123

Toda mi vida dependía de otra gente para mis necesidades y mi seguridad, pero hoy ya no puedo vivir así. Por la gracia de Dios, he admitido mi impotencia ante la gente, lugares y cosas. Era un verdadero “adicto a las personas”; dondequiera que fuera tenía que tener a alguien que me prestara alguna clase de atención. Era una actitud que solamente podía empeorar, porque cuanto más dependía de otros y más atención les exigía, menos recibía.

He dejado de creer que cualquier poder humano pueda quitarme aquel sentimiento de vacío. Aunque sigo siendo un ser humano frágil que tiene que practicar los Pasos de A.A. para anteponer este principio a mi personalidad, sólo un Dios amoroso me puede dar paz y estabilidad emocional.

El lenguaje del adiós.

Responsabilidad para con los miembros de la familia.

“Todavía recuerdo a mi madre apretándose el corazón, amenazando con tener un infarto y morir, y echándome la culpa a mí!”

Anónimo.

Para algunos de nosotros, la idea de que éramos responsables de los sentimientos de otras personas tuvo su raíz en la niñez y nos fue imbuida por miembros de nuestra familia nuclear. Nos pueden haber dicho que hacíamos desgraciados a nuestra madre o a nuestro padre, llevándonos directamente a la idea de que también éramos responsables de hacerlos felices. La idea de que éramos responsables de la felicidad o de la infelicidad de nuestros padres puede infundirnos sentimientos exagerados de poder y de culpa.

No tenemos esta clase de poder con nuestros padres, sobre sus sentimientos o sobre el curso de sus vidas. No tenemos por qué permitirles que tengan este tipo de poder sobre nosotros.

Nuestros padres lo hicieron lo mejor que pudieron. Pero aun así nosotros no tenemos por qué aceptar una creencia suya que no sea una creencia sana. Podrán ser nuestros padres, pero no siempre tienen la razón. Podrán ser nuestros padres, pero sus creencias y conductas no siempre son sanas y no son siempre las que más nos convienen.

Somos libres de examinar y de elegir nuestras creencias. Deja ir la culpa. Deja ir los sentimientos excesivos e inadecuados de responsabilidad hacia los padres y otros miembros de la familia. No tenemos por qué permitir que sus creencias destructivas nos controlen a nosotros, a nuestros sentimientos, a nuestros conductas o a nuestra vida.

Hoy empezaré el proceso de liberarme de cualquier sentimiento autoderrotista que mis padres me puedan haber transmitido.

Me esforzaré por tener ideas y límites adecuados en lo que concierne a cuánto poder y cuánta responsabilidad  tengo realmente en mi relación con mis padres.

Agosto 21


Comida para el pensamiento.

Dioses falsos

Nuestro Poder Superior es aquel a quien recurrimos en tiempos de dificultad. En el pasado, nos inclinamos por la comida, con lo que de hecho la convertimos en nuestro Poder Superior, sin darnos cuenta de lo que estábamos haciendo. La comida no es capaz de ser un Poder Superior para nadie; la comida es una cosa. Al volvernos a la comida en situaciones difíciles, nos engañábamos a nosotros mismos con un falso dios.

Quizá en lo recóndito de nuestra mente todavía existan algunos dioses falsos. Tal vez pensemos que tener más dinero o un emocionante romance podrían darnos seguridad y felicidad permanentes. El deseo de ser populares puede estar llevándonos a pensar equivocadamente que podemos complacer a todo el mundo si luchamos con ahínco para conseguirlo.

La belleza del programa TA consiste en que nos muestra, día a día, al Poder Superior que no nos defraudará. Cuando vemos a nuestros falsos dioses como lo que son, crecemos en verdad. La comunión diaria con Dios, como cada quien lo concibe, nos brinda una relación íntima con Aquél a quien podemos recurrir en tiempos de dificultad.

Gracias por revelarme mis falsos dioses.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

¿Quién eres tú para decir que no hay Dios? Este reto se dirige a todos nosotros. ¿Somos capaces de negar que haya un proyecto y propósito en todo lo que es la vida tal como la conocemos? O ¿Estamos dispuestos a admitir que la fe en cierta clase de Divino principio es una parte de nuestro todo, tanto como lo es el sentimiento que tengamos por un amigo? Encontramos una gran realidad en el fondo de nosotros mismos, si no nos enfrentamos a nosotros tal como realmente somos. En último análisis, es sólo allí donde puede encontrarse a Dios. Cuando encontramos esta realidad dentro de nosotros recuperamos nuestra mente sana.-

– ¿He encontrado yo la gran realidad?

Meditación del Día.

“Mirad, yo hago nuevas a todas las cosas”. Cuando se emprende una nueva forma de vida, se dejan muchas cosas atrás. Sólo el espíritu apagado a la tierra es el que no puede remontarse. Hay que aflojar los lazos que atan a la tierra. Son sólo los deseos terrenales los que nos atan. La nueva libertad depende de la capacidad de elevarse por encima de las cosas terrenales. Las alas rotas pueden recobrar una fuerza y belleza antes desconocidas. Si así se desea, puede cada quien ser liberado.

Oración del Día.

Ruego poder liberarme de lo que me detiene. Pido que mi espíritu pueda remontarse en libertad.

Reflexión diaria A.A.

Solamente tratamos

Mi estabilidad me llegó al tratar de dar, no de exigir que se me diera . . .

LO MEJOR DE BILL, p. 43

Mientras que yo trate, con alma y corazón, de pasar a otros lo que a mí se me pasó, y no exija nada a cambio, la vida me es buena. Antes de entrar al programa de Alcohólicos Anónimos nunca fui capaz de dar sin exigir algo a cambio. Muy poco sabía yo que, una vez que empezara a dar libremente de mí mismo, comenzaría a recibir, sin nunca esperar o exigir nada. Lo que recibo hoy es el don de la “estabilidad”, como le pasó a Bill: estabilidad en mi programa A.A. y estabilidad dentro de mí mismo; pero sobre todo, estabilidad en mi relación con mi Poder Superior, a quien yo he elegido llamar Dios.

El lenguaje del adiós.

Desapeguémonos en las relaciones.

Cuando al principio nos vemos expuestos al concepto del desapego, muchos de nosotros lo encontramos objetable y cuestionable. Podemos pensar que desapegarse significa que a uno no le importan los demás.

Podemos creer que al controlar, al preocuparnos, y al tratar de forzar las cosas a que sucedan, estamos demostrando cuánto nos importan.

Podemos creer que el controlar, el preocuparnos y el forzar las cosas, de alguna manera afectarán el resultado que deseamos.

Controlar, preocuparse y forzar no funcionan. Aunque tuviéramos razón, el controlar no funciona. En algunos casos, puede impedir el resultado que esperamos.

A medida que practicamos el desapego con la gente en nuestra vida, empezamos lentamente a aprender la verdad. Desapegarse, y de preferencia desapegarse con amor, es una conducta en las relaciones que sí funciona.

También aprendemos algo más. El desapego – el dejar ir nuestra necesidad de controlar a la gente – mejora todas nuestras relaciones.

Le abre la puerta al mejor resultado posible. Reduce nuestro nivel de frustración y nos libera a nosotros mismos y a los demás para vivir en paz y armonía.

Desapegarse quiere decir que nos importamos nosotros mismos y que nos importan los demás. Nos libera para tomar las mejores decisiones posibles. Nos capacitan para fijar los límites que necesitamos establecer con la gente. Nos permite tener nuestros sentimientos, dejar de reaccionar e iniciar un posible curso de acción. Alienta a los demás a hacer lo mismo.

Le permite a nuestro Poder Superior entrar en escena y obrar.

Hoy confiaré en el proceso de desapegarme con amor. Entenderé que no solo estoy dejando ir; estoy dejando ir las cosas y dejando actuar a Dios.

Estoy amando a los demás, pero también me estoy amando a mí mismo.

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