Corriente Independiente de La Laguna

Junio 29


Comida para el pensamiento.

La alegría de abstenerse

Para alguien que ha sufrido la angustia física, emocional y espiritual de la compulsión de comer, abstenerse no es una restricción sino un alivio.  Nos aliviamos de la indigestión, del letargo, de la grasa y del tormento de un antojo que nunca se satisface.

Si solamente pensamos en los aspectos negativos de la abstinencia, por ejemplo, en los alimentos que no podemos comer, nos sentiremos infelices.  Si seguimos concentrados en la comida, en vez de en la vida y el espíritu, nos resultará difícil la abstinencia. El programa TA nos da un nuevo sistema de prioridad y nos abre la puerta a una nueva vida si estamos dispuestos a dejar fuera nuestra preocupación por la comida y entramos de lleno en ella.

Es bueno sentirnos llenos de energía y no llenos de comida.  Es satisfactorio descubrir nuevas maneras de dar.  Hay un gozo profundo en el crecimiento espiritual que logramos día con día.  Todas esas alegrías son producto de la abstinencia.

Damos gracias por las alegrías de la abstinencia.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

El programa de Tragones Anónimos implica un esfuerzo continuo de mejoramiento. No puede haber un largo período de descanso. Tenemos que tratar de trabajar en él en todo momento. Debemos tener en el pensamiento continuamente que un programa que no puede medirse en años, porque un tragón nunca logra cumplirlo a la perfección, ni se cura jamás. El tragonismo es tan sólo “arrestado” mediante el diario vivir del programa. En todo sentido, es un programa infinito. Lo vivimos día a día, o más exactamente, momento a momento; ahora.

 –  ¿Estoy siempre esforzándome por mejorar?

Meditación del Día.

Toda la vida es una preparación para algo mejor por venir. Dios tiene un plan para cada cual y para su vida, y se realizará si se trata de cumplir su voluntad. Dios tiene proyectadas cosas para cada quien, mucho más allá de lo que pueden imaginarse ahora. Pero hay que prepararse para estar dispuesto a recibir esas cosas mejores que vendrán. Ahora es el momento de usar la disciplina y entrar en oración. El momento de la expresión llegará más tarde. La vida puede inundarse de júbilo y alegría aquí y allá. Por eso, hay que prepararse para esas cosas mejores por venir.

Oración del Día.

Ruego porque pueda prepararme para las cosas mejores que Dios me tiene destinadas. Pido poder confiar en Dios para el futuro.

Reflexión diaria A.A.

Un efecto de onda

Habiendo aprendido a vivir en medio de la felicidad, les enseñaríamos a todos el camino . . . Sí, los miembros de A.A. soñábamos esos sueños. Y era natural, pues la mayoría de los alcohólicos somos idealistas en bancarrota . . . Porque, entonces, no podíamos compartir nuestro modo de vivir con todos los demás.

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 164

 

El gran descubrimiento de la sobriedad me llevó a sentir la necesidad de divulgar las “buenas nuevas” al mundo de mi alrededor. Regresaron los grandioso pensamientos de mis días de bebedor. Más tarde, me di cuenta de que concentrarme en mi propia recuperación era un proceso de plena dedicación. A medida que me iba convirtiendo en un ciudadano sobrio de este mundo, observaba un efecto de onda el cual, sin ningún esfuerzo consciente de mi parte, alcanzaba cualquier “entidad allegada o empresa ajena”, sin desviarme de mi propósito primordial de mantenerme sobrio y ayudar a otros alcohólicos a lograr la sobriedad.

El lenguaje del adiós.

La voluntad de Dios.

La voluntad de Dios se da a pesar de nosotros, no a causa de nosotros.

Podemos tratar de averiguar lo que Dios tiene en mente para nosotros, buscando, hurgando, hiper vigilantes para investigar la voluntad de Dios como si fuera un tesoro enterrado, escondido más allá de nuestro alcance. Si lo encontramos, ganamos el premio. Pero si no tenemos cuidado, lo perdemos. No es así como funciona.

Podemos creer que tenemos que caminar sobre cascarones, diciendo, pensando y sintiendo lo correcto, al tiempo que de alguna manera nos obligamos a estar en el lugar correcto en el momento correcto para descubrir la voluntad de Dios. Pero eso no es cierto.

La voluntad de Dios para nosotros no está escondida como un tesoro enterrado. No tenemos que controlarla ni que forzarla. No tenemos que caminar sobre cascarones para que se dé.

Está justo dentro de nosotros y alrededor nuestro. Está ocurriendo ahora mismo. A veces es callada y sin novedades, e incluye las disciplinas cotidianas de la responsabilidad y del aprender a cuidar de nosotros mismos. A veces nos está curando cuando estamos envueltos en circunstancias que disparan viejas penas y asuntos inconclusos.

A veces es grandiosa.

Nosotros desempeñamos una parte. Tenemos responsabilidades, incluyendo la de cuidar de nosotros mismos. Pero no tenemos que controlar la voluntad de Dios para nosotros. Se nos está cuidando.

Estamos protegidos. Y el Poder que cuida de nosotros y nos protege nos ama muchísimo.

Si es un día callado, confía en la quietud. Si es un día de acción, confía en la actividad. Si es tiempo de esperar, confía en la pausa.

Si es tiempo de recibir lo que hemos estado esperando, confía en que eso ocurrirá claramente y con fuerza, y recibe el regalo con alegría.

Hoy confiaré en que se está haciendo la voluntad de Dios en mi vida como es necesario. No me pondré ansioso ni me alteraré indagando vigorosamente la voluntad de Dios, tomando las acciones necesarias para controlar el curso de mi destino o preguntándome si la voluntad de Dios me ha pasado de largo y la he perdido!

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