Corriente Independiente de La Laguna

Junio 19


Comida para el pensamiento.

Hagamos un inventario

Culpar a las circunstancias y a otras personas por nuestras propias dificultades resulta destructivo.  Nosotros no podemos controlar las circunstancias externas ni a los demás, pero sí podemos trabajar en nuestro cambio.  Para cambiar, primero necesitamos estar conscientes de las actitudes y características que nos acarrean problemas.  Si comemos en exceso o hacemos un berrinche cuando no nos salimos con la nuestra, entonces necesitamos aprender a funcionar sin exigir que todo vaya de acuerdo con nuestro propio horario y preferencias personales.

Hacemos un inventario en el Paso Cuatro y seguimos haciéndolo en el Paso Diez.  Ésta es una herramienta valiosa para nuestro crecimiento interior.  El resultado es sorprendente, pues a medida que reconocemos y empezamos a corregir nuestros defectos personales, nuestras relaciones con los demás mejoran notablemente.  Con un cambio positivo en nuestra conducta y actitudes, veremos en forma automática la manera como los demás cambian sus actitudes hacia nosotros.

Hacer un inventario implica reconocer nuestras cualidades así como nuestros defectos.  En TA medimos nuestra riqueza no por lo que tenemos, sino por lo que hemos dado.

Enséñame a dar.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Todos los días tenemos que hacer una elección de nuestra vida. Podemos emprender la senda que conduce a la locura y la muerte, sin olvidar que nuestra próxima tragada bien puede ser la última. O podemos tomar el camino que lleva a una vida razonablemente feliz y útil. La elección nos pertenece cada día de nuestras vidas. Dios nos concede que emprendamos el camino debido.

 –  ¿He hecho hoy mi elección?.

Meditación del Día.

El propósito real en la vida es progresar espiritualmente. Para hacer se tiene que seguir por el camino de buscar el bien diligentemente. Las ocultas maravillas espirituales son reveladas a aquellos que buscan ese tesoro incansablemente. Después, se tiene que seguir por la senda de la obediencia a la voluntad de Dios, hasta que finalmente se alcancen alturas espirituales cada vez más elevadas. Trabajar en el plano material queda en segundo término dentro del propósito principal de la vida. Las cosas materiales que más se necesitan son aquellas que ayudan a lograr lo espiritual.

Oración del Día.

Ruego porque pueda seguir progresando espiritualmente. Pido poder hacer de ello el propósito principal de mi vida.

Reflexión diaria A.A.

Regeneración a.a.

Tal es la paradoja de las sugerencias en A.A.: la fortaleza que se levanta de la derrota y la debilidad completa; la pérdida de la vida antigua como condición para encontrar una nueva vida.

A.A. LLEGA A SU MAYORÍA DE EDAD, p. 49

Los miles de palizas que me dio el alcohol no me animaron a admitir mi derrota. Yo creía que conquistar a mi “enemigo-amigo” era mi obligación moral. En mi primera reunión A.A. fui bendecido con el sentimiento de que estaba bien que admitiera mi derrota ante una enfermedad que no tenía nada que ver con mis “fibras morales”. Instintivamente supe que estaba en presencia de un gran amor cuando crucé las puertas de A.A. Sin ningún esfuerzo de mi parte llegué a darme cuenta de que era bueno y apropiado amarme a mí mismo, como Dios lo ha dispuesto. Mis pensamientos me habían tenido cautivo y mis sentimientos me liberaron. Estoy agradecido.

El lenguaje del adiós.

Hagamos la vida más fácil.

La vida no tiene por qué ser dura.

Sí, hay veces que necesitemos soportar, batallar y confiar en nuestras habilidades para la supervivencia. Pero no tenemos por qué hacer la vida, el crecimiento, la recuperación, el cambio o nuestros asuntos cotidianos tan duros todo el tiempo.

Hacer que la vida sea tan dura es un remanente de nuestro martirio, un sobrante de las viejas maneras de pensar, de sentir y de creer.

Somos valiosos, aunque la vida ya no sea tan dura. Nuestro valor y nuestra valía no se determinan por lo duro que batallemos.

Si la estamos haciendo tan dura, podemos estar haciéndola más dura de lo que necesita ser, dijo una mujer.

Aprende a dejar que las cosas ocurran fácil y naturalmente. Aprende a dejar que los eventos, y tu participación en ellos, caigan en su sitio. Puede ser fácil ahora. Más fácil de lo que ha sido. Podemos ir con la marea, quitarnos el mundo de los hombros y dejar que nuestro Poder Superior nos facilite el camino hacia donde necesitemos estar.

Hoy dejaré de batallar tan duro. Dejaré mi creencia de que la vida y la recuperación tienen que ser duras. La remplazaré con la creencia de que puedo andar este viaje tranquilo y en paz. Y a veces, de hecho, puede ser divertida.

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