Corriente Independiente de La Laguna

Archivo para enero, 2014

Enero 31


Comida para el pensamiento.

No seas un bote de basura

Un bote de basura es un cilindro que no protesta y que acepta las sobras con que lo llenan. ¿Cuántas veces te has tratado a ti mismo como a un bote de basura? Cuando nos parábamos frente al fregadero y nos comíamos las sobras de los platos, racionalizábamos nuestra conducta diciéndonos que no podíamos tolerar el desperdicio de buena comida. ¿Por qué no recordábamos el daño que estábamos haciéndole a nuestros cuerpos? ¿Qué el cuerpo no vale más que la comida? Ciertamente, vale más que un bote de basura.

Un modo de evitar el desperdicio es preparar únicamente lo necesario para la comida. A veces, nosotros, los comedores compulsivos, nos sorprendemos sobreestimando inconscientemente la cantidad de comida ¡sólo para que sobre algo que nos dé tentación! Otra manera de evitar tirar comida que se puede aprovechar es tener el refrigerador o en el congelador un recipiente para guardar las sobras con las que después se pueda preparar sopa. Todos sabemos cómo guardar raciones completas para usarlas después. Son los bocaditos de aquí y de allá los que nos causan problemas.

Si no se puede hacer nada con lo que sobró en la cacerola, tíralo. Es mejor desperdiciar una pequeña cantidad de comida que romper la abstinencia, que es lo más importante en nuestras vidas.

Enséñame a valorar mi cuerpo más que la comida.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

La tragazón lo aleja a usted de Dios. Sin importar cómo haya Ud. sido educado, sin importar cuál es su religión, sin importar que usted diga que cree en Dios, a pesar de todo eso, levanta un muro entre usted y  Dios por su comer compulsivo. Usted sabe que no está viviendo en la forma que Dios quiere que lo haga. Como resultado, tiene usted ese terrible remordimiento. Cuando usted llega a T.A. empieza a cumplir con la demás gente y con Dios. Una vida sobria es una vida feliz, porque renunciando a la bebida nos hemos liberado de nuestra soledad y de nuestro remordimiento.

– ¿Tengo verdadera comunión de sentimientos con las demás personas y con Dios?

Meditación del Día.

Creo que todos los sufrimientos y todos los sacrificios son de valor para mí. Cuando sufro, estoy siendo probado. ¿Puedo confiar en Dios sin importar lo mal que me sienta? ¿Puedo decir: hágase TU voluntad sin importar cuán derrotado me halle? Si puedo, mi fe es auténtica y práctica. Opera tanto en los tiempos malos como en los buenos. La Divina Voluntad está actuando en una forma que se encuentra más allá de mi limitada comprensión; sin embargo, puedo confiar en ella.

Oración del Día.

Ruego porque pueda aceptar el sufrimiento a mi paso. Ruego poder aceptar el dolor y la derrota como parte del Plan de Dios para mi surgimiento espiritual.

Reflexión Diaria A.A.

Nuestro bienestar común tiene la preferencia

La unidad de Tragones Anónimos es la cualidad más preciada que tiene nuestra Sociedad . . . Nos mantenemos unidos o T.A. muere.

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 135

Nuestras Tradiciones son los elementos clave en el proceso de desinflar el ego necesario para lograr y mantener la sobriedad de Tragones Anónimos. La Primera Tradición me recuerda que no debo atribuirme el mérito ni la autoridad por mi recuperación. El anteponer a todo nuestro bienestar común me recuerda no convertirme en un curandero en este programa; yo soy todavía uno de los pacientes. Modestos veteranos construyeron la sala de hospital. Sin ella, yo dudo que estuviera vivo. Sin el grupo, pocos tragones se recuperarían.

Mi participación activa en una renovada entrega de la voluntad me hace posible alejarme de la necesidad de dominar y del deseo de reconocimiento, los cuales desempañaron un papel muy significativo en mi alcoholismo activo. Supeditar mis deseos personales al desarrollo del grupo contribuye a la unidad de T.A. que es crucial para toda recuperación. Contribuye a que tenga presente que el total es mayor que la suma de sus partes.

El lenguaje del Adiós

Pidamos lo que necesitamos

Una noche estaba yo sola, harta y exhausta. Había estado viajando sin cesar, lejos de mis amigos y de mi familia. Había volado de regreso a casa esa noche, pero parecía que nadie se había dado cuenta. La gente estaba acostumbrada a verme en casa. Ya era tarde y empecé a discutir con Dios. “He estado fuera trabajando duro. Me siento sola. Necesito saber que alguien me quiere. Tú me has dicho que Te diga lo que necesito, y esta noche, Dios mío, necesito particularmente la presencia de energía masculina. Necesito un amigo, alguien en quien yo confíe que le guste estar conmigo en una forma no sexual. Necesito que me abracen. Pero, ¿dónde estás?

Me recosté en el sillón y cerré los ojos. Estaba demasiado cansada para hacer cualquier otra cosa que no fuera dejar ir lo que sentía. El teléfono sonó unos minutos después. Era un antiguo colega que se había convertido en mi amigo. “Hola, chica”, me dijo. “Te oyes muy cansada y con necesidad de hablar. Quédate exactamente donde estás. Voy para allá a darte un masaje en los pies. Me parece que eso es exactamente lo que necesitas”.

Media hora después tocó mi puerta. Trajo una pequeña botella con aceite y suavemente me dio masaje en los pies, me abrazó, me dijo cuánto me quería y luego se fue. Sonreí. Había recibido exactamente lo que había pedido. Es seguro confiar en Dios.

 

Hoy recordaré que a Dios le importa lo que yo necesito, especialmente si me importa a mí.

Enero 30


Comida para el pensamiento.

Come menos, disfruta más

Antes de unirnos a T.A., comíamos más y disfrutábamos menos. Entre más comíamos, más grasa teníamos que cargar y más trabajo nos costaba hacer cualquier cosa, ya no digamos disfrutarla. Al sentirnos llenos y culpables, a menudo ni siquiera disfrutábamos lo que estuviéramos comiendo.

Cuando nuestros cuerpos no están sobrecargados con demasiada grasa y comida, tenemos energía para realizar actividades nuevas. Nuestras mentes están más ágiles cuando no están drogadas con carbohidratos refinados. Nuestras emociones son más serenas y positivas cuando no estamos llenos de desesperación y de odio contra nosotros mismos.

Liberados de la terrible compulsión de comer más y más, tenemos tiempo y energía para aprender un nuevo deporte, para leer un cuento a un niño, para escribir un poema. Cualquier cosas que escojamos hacer, la disfrutamos más cuando no comemos en exceso.

Cuando guardamos la abstinencia, nos sentimos bien con nosotros mismos. Cuando nos sentimos bien con nosotros mismos, nos sentimos a gusto con la vida.

Que comprenda que para mí, menos comida significa mayor disfrute.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Una vida tragando no es una vida feliz. La comida en exceso me aparta de las demás personas y de Dios. Una de las peores cosas que trae la tragazón es la soledad y una de las mejores que entrega T.A. es el compañerismo. La comida en exceso me aparta de las demás personas que realmente me interesan: mi esposa y mis hijos, mi familia y mis amigos verdaderos. Sin importar cuánto pueda quererlos, yo levanto un muro entre ellos y yo por causa de la comida en exceso. Me alejo de una compañía verdadera con ellos. Como resultado, estoy terriblemente solo.

– ¿Me he librado de mi soledad?

Meditación del Día.

Algunas veces me apartaré a un lugar tranquilo de retiro con Dios. En ese lugar hallaré redención, curación y fuerza. Planearé momentos tranquilos de vez en cuando, momentos en que me comunicaré con Dios y surgiré descansado y fortalecido para realizar la labor que Dios me ha concedido llevar a cabo. Sé que Dios jamás me entregará una carga superior a la que puedo sostener. Es en la serenidad y la paz donde radica todo el éxito verdadero.

Oración del Día.

Ruego poder fortalecer mi vida interior y poder hallar la serenidad. Pido que puedan ser devueltas a mi alma la tranquilidad y la paz.

Reflexión Diaria A.A.

Libre de… libre para

“Vamos a conocer una nueva libertad. . .”

ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 78

Para mí el ser libre significa tanto la liberación de como la libertad para. Primero disfruto de la liberación de la esclavitud del alcohol. ¡Qué alivio! Luego, empiezo a experimentar la liberación del temor – temor a la gente, de la inseguridad económica, del compromiso, del fracaso, del rechazo. Entonces, empiezo a disfrutar de la libertad para – la libertad para optar por la sobriedad, para ser quien soy, para expresar mi opinión, para experimentar la paz del espíritu, para amar y ser amado, y la libertad para desarrollarme espiritualmente. Pero ¿cómo puedo ganar estas libertades? El Libro Grande dice claramente que aun antes de hacer la mitad de mis reparaciones empezará a conocer una “nueva” libertad, que no es la vieja libertad para hacer lo que más me complaciera, sin consideración alguna de los demás, sino una nueva libertad que hace posible que las promesas de mi vida se hagan realidad. ¡Qué alegría ser libre!

El lenguaje del Adiós

Libertad religiosa

“…. un Poder Superior a nosotros mismos….” “Dios, según lo concebimos” Estás palabras nos introducen a la espiritualidad en los Doce Pasos. Son las primeras dos referencias a Dios, y en ellas se usan esas palabras por una razón.

Cada uno de nosotros tiene la libertad de definir y de concebir a nuestro Poder Superior -Dios- como quiera. Esto significa que no traemos nuestra afiliación religiosa a nuestros grupos de recuperación. Significa que no tratemos de imponer nuestras creencias religiosas, ni lo que nosotros entendemos por Dios, a nadie. No usamos a nuestros grupos de apoyo ni a nuestras reuniones para ganar conversos. No tratamos de forzar los detalles particulares de nuestras creencias religiosas en los demás.

Nos damos a nosotros mismos, y a todos los demás, el derecho a concebir personalmente a ese Poder Superior.

Hoy respetaré la concepción que las otras personas tienen acerca de Dios, así como la mía propia. No permitiré que los juicios de los otros acerca de mis creencias me causen angustia y ansiedad. Buscaré crecer espiritualmente en la recuperación, con o sin la ayuda de una religión o una denominación en particular.

Enero 29


Comida para el pensamiento.

El amor no tiene calorías

Seguir los Doce Pasos desarrolla una nueva capacidad para amar. Cuando hacemos a un lado el orgullo y los sentimientos de culpa, nos podemos relacionar en forma más auténtica con aquellos que amamos. T.A. nos proporciona las herramientas para escapar de la prisión del yo.

Nuestras falsas defensas empiezan a derrumbarse. A medida que vamos aprendiendo a aceptarnos ya  amarnos a nosotros mismos por la gracia de Dios, podemos volvernos a los demás y prodigarnos. Comer en exceso nos destruye; amar nos fortalece. Al crecer dentro del programa, amamos más y nos damos más. A cambio, recibimos un gozo y una satisfacción nuevos.

El hecho de amar más puede comenzar con el simple acto de anotar el teléfono de un compañero de T.A. y llamarle durante la semana. Puede significar tomar cinco minutos para concentrarnos completamente en lo que está tratando de decir un niño o un amigo. La comida no es un sustituto de las relaciones interpersonales. Necesitamos nutrir aquellas que ya tenemos y construir otras a medida que nos hacemos menos dependientes de la comida y nos comprometemos a amar más.

Enséñame Tu amor, mi Dios querido.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

¡Qué peso pone sobre sus hombros el desperdicio de dinero!

Se dice que los miembros de T.A. han pagado la más elevada cuota de entrada de todos los miembros de clubes del mundo por haber malgastado tanto dinero en tragar. Jamás seremos capaces de poner en cifras cuánto fue. No sólo malgastamos nuestro propio dinero sino también el dinero que debíamos haber gastado en nuestras familias. Cuando usted llega a T.A. esta terrible carga del dinero malgastado cae de sus hombros. Nosotros los tragones estábamos llegando a tener los hombros redondos a causa de soportar todas esas carga que la comida en exceo puso sobre nuestras espaldas. Pero cuando llegamos a T.A. obtenemos una maravillosa sensación de alivio y libertad.

¿Puedo echar los hombros hacia atrás y mirar a la cara de nuevo al mundo entero?

Meditación del Día.

Creo que el futuro está en manos de Dios. Él sabe mejor que yo lo que el futuro me reserva. No estoy a merced del destino ni abofeteado por la vida. Estoy siendo conducido en forma muy definida a medida que trato de reconstruir mi vida. Yo soy el constructor, pero Dios es el arquitecto. Me toca construir lo mejor que pueda bajo SU dirección.

Oración del Día.

Ruego porque pueda depender de Dios, ya que Él ha planeado mi vida. Pido poder vivir mi vida como creo que Dios quiere que la viva.

Reflexión Diaria A.A.

La alegría de compartir

“La vida tendrá un nuevo significado. Ver a las personas recuperarse, verlas ayudar a otras, ver cómo desaparece la soledad, ver una agrupación desarrollarse a tu alrededor, tener una multitud de amigos – ésta es una experiencia que no debe perderse. Sabemos que no querrás perdértela. El contacto frecuente con recién llegados y entre unos y otros es el punto luminoso de nuestras vidas.”

ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 83

Saber que todo recién llegado con quien comparta tiene la oportunidad de experimentar el alivio que yo he encontrado en esta Comunidad, me llena de alegría y gratitud. Siento que todas las cosas descritas en AA. les sucederán a ellos, así como me han sucedido a mí, si ellos aprovechan la oportunidad y abrazan el programa de todo corazón.

El lenguaje del Adiós

Asiste a las reuniones

“Aún me sorprende, después de haber estado años en recuperación, lo fácil que me resulta convencerme a mí mismo de no asistir a las reuniones. También me sigue sorprendiendo lo bien que me siento cando sí voy”.

Anónimo.

No tenemos por qué quedarnos atascados en nuestra aflicción y malestar. Tenemos una alternativa inmediata que nos ayudará a sentirnos mejor: asistir a una reunión, a un grupo de apoyo de Doce Pasos.

¿Por qué resistirnos a lo que puede ayudarnos a sentirnos mejor? ¿Por qué quedarnos con nuestra obsesión o depresión cuando asistir a una reunión -aunque ésta sea una reunión adicional- nos ayudará a sentirnos mejor? ¿Acaso estamos demasiado ocupados?

Cada semana tiene 168 horas. Destinar una o dos horas a una reunión puede maximizar nuestro potencial para las otras 166.  Si nos quedamos en nuestro “rollo codependiente”, fácilmente nos podemos pasar la mayoría de nuestras horas de vigilia, obsesionados, quedándonos sentados sin hacer nada, echados en la cama sintiéndonos deprimidos, o satisfaciendo las necesidades de otra gente. No dedicar esas dos horas a asistir a una reunión puede hacer que desperdiciemos las otras horas que nos quedan.

¿Demasiado cansado? No hay nada tan revigorizante como volver a tomar el paso. Asistir a una reunión puede lograr que lo retomemos.

Hoy me acordaré de asistir a las reuniones de ayuda.

Enero 28


Comida para el pensamiento.

Bienaventurados los que tienen hambre

Cuando estamos saturados y llenos de comida, no hay lugar para las cosas del espíritu. Tenemos ganas de echarnos una siesta en vez de trabajar en forma productiva o de entretenernos en forma placentera. Durante nuestra carrera como comedores compulsivos, ¿cuántas horas hemos desperdiciado en la cama, durmiendo los efectos de un atracón?

No comer más de lo necesario es mantener nuestras mentes y cuerpos en un estado de alerta y de disposición para la acción. Decir “no” a los azúcares y harinas que desequilibran nuestro nivel de azúcar en la sangre es mantener nuestro nivel de energía en óptimo estado.

A medida que vamos eliminando el exceso de peso y nos deshacemos de la grasa que nos debilita, probablemente experimentemos periodos de hambre. No tiene nada de malo tener hambre. A menudo, cuando sentimos hambre es cuando más humildes somos y cuando estamos más dispuestos a escuchar a nuestro Poder Superior.

Aceptar el hambre física con serenidad es ser espiritualmente fuertes.

Oro porque mi hambre me acerque a Ti, Señor.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

¡Qué pesada carga colocan las crudas sobre tus hombros! ¡Qué terrible castigo físico que todos hemos pasado! Los aniquiladores dolores de cabeza, los nervios de punta, las sacudidas y bailoteos, los sudores fríos y calientes. Cuando usted llega a T.A. y deja de tragar, esa terrible carga de las crudas cae de sus hombres. ¡Qué peso coloca el remordimiento sobre sus espaldas! Ese terrible castigo mental que todos hemos experimentado, avergonzados de las cosas que hemos dicho y hecho, temerosos de enfrentarnos a la gente a causa de lo que pudieran pensar de nosotros, temerosos de las consecuencias de lo que hicimos cuando estábamos tragados. ¡Qué horroroso apaleo sufre la mente! Cuando usted llega a T.A. esa terrible carga del remordimiento cae de sus espaldas.

¿Me he librado de esas cargas de las crudas y el remordimiento?

Meditación del Día.

Cuando un hombre busca seguir la senda del espíritu, ello significa frecuentemente la desviación completa de la senda del mundo que, hasta entonces, ha seguido.  Pero es una desviación que conduce a la felicidad y a la paz. Se esfuerzan por traer la paz, normalmente, las aspiraciones y ambiciones de un hombre. ¿Traen las recompensas del mundo descanso del alma y felicidad? ¿O se vuelven cenizas?

Oración del Día.

Ruego porque no esté tan aburrido, desilusionado o disgustado. Pido que no deposite mi confianza en las sendas del mundo, sino en la senda del espíritu.

Reflexión Diaria A.A.

El tesoro del pasado

“El mostrarle a otros que sufren cómo se nos ayudó, es precisamente lo que hace ahora que la vida nos parezca de tanto valor. Confíe en la idea de que el tenebroso pasado, estando en manos de Dios, es su más preciada posesión, clave de la vida y de la felicidad de otros. Con ella puede usted evitarles a otros la muerte y el sufrimiento.”

ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 115

Qué regalo es para mí darme cuenta de que todos aquellos años de aparente inutilidad, no fueron desperdiciados. Las experiencias más degradantes y humillantes acaban convirtiéndose en las herramientas más poderosas para ayudar a otros a recuperarse. Por conocer las profundidades de la vergüenza y de la desesperación, puedo ofrecerles una mano cariñosa y compasiva y saber que la gracia de Dios está siempre a mi alcance.

El lenguaje del Adiós

Estoy en el momento presente

A menudo, una de nuestras mayores preguntas es: “¿qué sucederá?” Podemos preguntarnos esto acerca de nuestras relaciones, de nuestro trabajo, de nuestra recuperación, de nuestra vida. Es fácil enredarnos en pensamientos preocupantes.

El preocuparnos acerca de lo que va a pasar nos impide funcionar hoy de manera efectiva. Nos impide hacer hoy nuestro mejor esfuerzo. Nos impide aprender y dominar las lecciones de hoy. Permanecer en el presente, hacer nuestro mejor esfuerzo y participar plenamente el día de hoy  es todo lo que necesitamos para asegurarnos de que lo que va a suceder mañana será lo mejor. Preocuparse acerca de lo que ocurrirá mañana es hacer una contribución negativa al futuro. Vivir en el aquí y en el ahora es, con mucho, lo mejor que podemos hacer, no nada más para el hoy, sino para el mañana. Esto ayuda a nuestras relaciones, a nuestra carrera, a nuestra recuperación y a nuestra vida.

Las cosas saldrán bien si las dejamos. Si necesitamos concentrarnos en otro futuro que no sea planear, lo único que necesitamos es afirmar que éste será bueno.

Rezo pidiendo fe en que mi futuro será bueno si vivo el hoy bien y en paz. Recordaré que quedarme en el presente es lo mejor que puedo hacer para mi futuro. Me concentraré en lo que está sucediendo hoy en vez de en lo que va a ocurrir mañana.

Enero 27


Comida para el pensamiento.

Lo suficiente es ya un festín

La frenética búsqueda de más y más ha caracterizado a muchas de nuestras vidas. Creímos que si tan sólo tuviéramos más dinero, más ropa, más actividad sexual, más comida, más cosas, estaríamos felices y satisfechos.

Entre más consumimos, peor nos sentimos. Ningún bien material satisfará nuestra hambre emocional y espiritual. Aprendamos a conocer a nuestro Poder Superior y aprendamos que Él satisface nuestra necesidad, no nuestra voracidad. Él alimenta nuestro corazón y nuestro espíritu fortalecidos espiritualmente, logramos el control físico.

Nuestro plan de alimentación balanceado llena nuestras necesidades corporales. La cantidad es suficiente. Lo aceptamos y nos sentimos cómodos como ello. Y más que eso, aprendemos la verdad del antiguo dicho Zen que dice: “Lo suficiente es ya un festín”.

Que esté yo contento con lo suficiente en vez de querer más.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Un tragón soporta una espantosa carga sobre él. ¡Qué carga coloca sobre nuestros hombros la mentira! La comida en exceso, hace embusteros de todos nosotros los tragones. Con objeto de obtener la tragazón que necesitamos, tenemos que mentir a todas horas. Tenemos que mentir sobre dónde hemos estado y lo que hemos estado haciendo. Un hombre que está mintiendo está vivo a medias solamente, a causa del constante temor de ser descubierto. Cuando usted llega a T.A. y se torna honrado, aquella terrible carga de la mentira cae de sus hombros.

– ¿Me he librado de esa carga de la mentira

Meditación del Día.

Creo que el mundo espiritual y también en el material no existe espacio vacío. A medida que los temores y las preocupaciones salen de mi vida, llegan las cosas del espíritu a ocupar sus lugares. Tras la tempestad viene la calma. Tan pronto como me libere de temores, odios y egotismos, el amor de Dios, la paz y la calma pueden venir.

Oración del Día.

Ruego porque pueda liberarme de todos los temores y resentimientos, porque la paz y la serenidad puedan ocupar su lugar. Pido porque pueda limpiar mi vida del mal, para que pueda venir el bien.

Reflexión Diaria A.A.

Liberado de la culpa

“Tuvimos que dejar de echar la culpa a otras personas.”

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 50

Cuando llego a estar dispuesto a aceptar mi propia impotencia, empiezo a darme cuenta de que el echarme a mí mismo la culpa de todos los problemas de mi vida puede ser una especie de engreimiento que me precipitaría nuevamente a la desesperación. El pedir ayuda y escuchar atentamente los mensajes inherentes en los Pasos y en las Tradiciones, hacen posible cambiar esas actitudes que retardan mi recuperación. Antes de unirme a AA. tenía tal deseo de aprobación por parte de personas en posición de poder, que estaba dispuesto hasta sacrificarme a mí mismo y a otros para ganarme un puesto en el mundo. Invariablemente fracasaba. En el programa tengo verdaderos amigos que me aman, que me entienden, que se interesan en ayudarme a descubrir la verdad acerca de mí mismo. Con la ayuda de los Doce Pasos, yo estoy capacitado para construirme una mejor vida, cubre de culpabilidad y de necesidad de auto-justificación.

El lenguaje del Adiós

Necesitamos de la gente

Podemos encontrar el equilibrio entre el necesitar demasiado de la gente y no permitirnos necesitar absolutamente a nadie. Muchos de nosotros tenemos necesidades de dependencia del pasado que no han sido satisfechas. Aunque queremos que los demás satisfagan nuestro deseo de ser amados en forma incondicional, podemos haber elegido gente que no pueda, o no quiera, ser un apoyo para nosotros.

Algunos de nosotros estamos tan necesitados emocionalmente por el hecho de no haber sido amados, que ahuyentamos a la gente al hacerles ver que la necesitamos demasiado.

Otros nos vamos al extremo opuesto. Podemos habernos acostumbrado  a que la gente no nos apoye, de modo que la evitamos. Luchamos contra nuestros sentimientos de necesidad de los demás volviéndonos demasiado independientes, no permitiéndonos ya necesitar a nadie.

Algunos de nosotros no dejamos que la gente nos apoye. Sea como sea, estamos dejando inconcluso un asunto importante. Nos merecemos otra cosa mejor. Cuando cambiemos, nuestras circunstancias cambiarán.

Si estamos demasiado necesitados de los demás, respondemos aceptando esa parte necesitada que tenemos. Nos dejamos curar el dolor de necesidades pasadas que no se satisficieron. Dejamos de decirnos a nosotros mismos que no somos dignos de amor porque no nos han amado de la manera como queríamos y necesitábamos.

Si hemos cerrado la parte de nosotros que tiene necesidad de la gente, nos disponemos a abrirnos, a ser vulnerables, a permitir que nos amen. Nos permitimos tener necesidades. Tendremos el amor que deseamos y que necesitamos cuando empecemos a creer que somos dignos de ser amados, y cuando permitamos que esto ocurra.

Hoy lucharé por lograr el equilibrio entre el necesitar demasiado a los demás y el no permitirme necesitar a la gente. Me permitiré recibir el amor que se me ofrece.

Enero 26


Comida para el pensamiento.

Planeación

En nuestro grupo hay un dicho que dice que si fracasamos al planear, planeamos fracasar. Si no tenemos un plan de alimentación diario, somos vulnerables al ataque del impulso y de los viejos hábitos.

La mayoría hemos descubierto que necesitamos escribir nuestras tres comidas. Muchos seguimos reportándoselas a nuestro padrino, incluso después de los 21 días iniciales de abstinencia. Luego, ya podemos dedicarnos a nuestras actividades del día si preocuparnos qué vamos a comer. Nos sentimos libres de vivir sin la obsesión por la comida.

A menudo, nuestro orgullo se crece ante la idea de hablarle a otra persona para pedirle ayuda. No queremos comprometernos con un plan de alimentación. Recordemos que ya hemos tratado de hacerlo a nuestra manera y esa vieja costumbre no funcionó. Dispongámonos a intentar una nueva forma que le ha funcionado a cientos de miembros de T.A. que ahora tienen un peso normal.

Señor, por Tu gracia, que pueda seguir hoy mi plan de alimentación.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Cuando nos convertimos en “tragones” los malos efectos de la comida llegan a sobrepasar cada vez más a los buenos efectos. Pero el aspecto extraño de ello es que sin importarnos lo que nos causó la tragazón: pérdida de nuestra salud, de nuestros trabajos, de nuestro dinero y de nuestros hogares, todavía nos aferrábamos a ella y dependíamos de ella. Nuestra dependencia de la comida llegó a ser una obsesión. En T.A. encontramos una nueva visión de la vida. Aprendemos cómo cambiar de pensamiento “tragón” a pensamiento sobrio y descubrimos que ya no podemos depender de la comida para nada. Dependemos de un Poder Superior en lugar de ella.

– ¿He renunciado yo enteramente a aquella dependencia de la comida en exceso?.

Meditación del Día.

Trataré de conservar mi vida tranquila y serena. Esta es mi gran tarea: hallar paz y adquirir serenidad. No tengo que albergar pensamientos perturbadores. Sin importar qué temores, preocupaciones y resentimientos pueda tener, tengo que tratar de pensar en cosas constructivas hasta que llegue la calma. Solamente cuando estoy tranquilo puedo actuar como un conducto para el espíritu de Dios.

Oración del Día.

Ruego poder levantar en lugar de derribar. Pido poder ser constructivo y no destructivo.

Reflexión Diaria A.A.

Rigurosa honestidad.

“¿Quién desea ser rigurosamente honesto y tolerante? ¿Quién quiere confesar sus defectos a otra persona, o reparar todos los daños que ha ocasionado? ¿A quién le interesa someterse a un Poder Superior, y aun menos pensar en la oración y la meditación? ¿Quién desea sacrificar su tiempo y energía para tratar de llevar el mensaje de AA  a otra persona que esté sufriendo? No, al tragón común y corriente, egocéntrico en extremo, no le interesa esta perspectiva, a menos que se vea obligado a ella para salvar su vida.”

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 26

Yo soy alcohólico. Si bebo me moriré. ¡Santo Cielo, qué poder, qué energía y qué emoción genera en mí esta simple declaración! Pero realmente, es todo lo que yo necesito saber hoy. ¿Estoy deseoso de permanecer vivo hoy? ¿Estoy dispuesto a mantenerme sobrio hoy? ¿Estoy dispuesto a pedir ayuda y estoy dispuesto a dar ayuda a otro tragón que esté sufriendo hoy? ¿Me doy cuenta de la naturaleza mortal de mi situación? ¿Qué debo hacer hoy, para permanecer sobrio?

El lenguaje del Adiós

Ya no estamos enganchados

Podemos aprender a no quedarnos enganchados en conductas poco sanas, contraproducentes, en nuestras relaciones, conductas tales como cuidar obsesivamente de los demás, controlar, devaluarnos a nosotros mismos y creer mentiras.

Podemos aprender a ver estas conductas, a identificarlas y a decir que no vamos a permitirnos quedar atrapados en ellas. A menudo, la gente, conscientemente o sin pensar, hace cosas que nos arrastran a una serie de conductas contraproducentes que llamamos codependencia. Lo más frecuente es que estos “ganchos” pueden ser casi deliberados, y los resultados, predecibles.

Alguien se puede poner frente a nosotros y comentar algo o lanzar un suspiro acerca de un problema, sabiendo o esperando que esa conducta nos enganche para que nosotros nos hagamos cargo de él. Eso es manipulación.

Cuando la gente se ponga frente a nosotros y comente o suspire por algo, y luego diga tímidamente, “Pero no importa, tú no te preocupes por ello”, eso es un truco. Necesitamos reconocerlo. Estamos a punto de que nos envuelva si permitimos que esto ocurra.

Podemos aprender a insistir en que la gente nos pida sin cortapisas lo que quiere y necesita. ¿Cuáles son las palabras, las señales, las miradas, los comentarios, las claves que nos enganchan en una conducta predecible, a menudo contraproducente?

¿Qué te hace sentir simpatía por alguien? ¿Qué te hace sentir culpa? ¿Qué te hace sentirte responsable de otro?

Nuestro punto fuerte es que nos preocupemos demasiado por los demás. Nuestro punto débil es que a menudo subestimamos a la gente con la que tratamos. Ella sabe lo que está haciendo. Es tiempo de que abandonemos nuestra ingenua suposición de que la gente no hace lo que mejor le conviene, y no necesariamente lo que mejor nos conviene a nosotros.

También debemos observarnos a nosotros mismos. ¿Lanzamos “ganchos” a los demás, les lanzamos miradas, comentarios, con la esperanza de engancharlos? Necesitamos asistir en comportarnos con los demás en forma honesta y directa, en vez de esperar que vengan en nuestro rescate.

Si alguien quiere algo de nosotros, insistamos en que esa persona nos pida las cosas directamente. Pidámonos lo mismo a nosotros mismos. Si alguien lanza el anzuelo, no tenemos por qué morderlo.

Hoy estaré consciente de las “conductas gancho” que me llevan a convertirme en cuidador de los demás y que me hacen sentir victimado. Ignoraré los comentarios, las miradas y las palabras que me enganchan, y esperaré de los demás la conducta directa y honesta que merezco.

Enero 25


Comida para el pensamiento.

Afila las herramientas

Lo que hacemos cada día no es tan importante; lo significativo es cómo lo hacemos. Si estamos practicando la abstinencia, trabajando el programa y manteniendo el contacto con nuestro Poder Superior, entonces cualquier cosa que hagamos durante el día marchará sobre ruedas.

Cuando mostramos una actitud de descuido y pereza en cuanto a la abstinencia, cuando nos negamos a usar las herramientas de T.A. para la recuperación y nos olvidamos de los Doce Pasos, seguramente tendremos problemas. Cuando no estamos en contacto con nuestro Poder Superior y con nuestros amigos de T.A., entonces nada marchará como debiera.

Si sientes que te has vuelto descuidado, haz la llamada telefónica que tanto habías evitado, lee y relee la literatura del grupo, asiste hoy a una reunión de T.A.. Escucha dentro de ti la voz callada que usa Dios para darte entusiasmo y dirección.

Cada uno de nosotros puede convertirse en instrumento de Dios si trabaja bien los Pasos de este programa.

Hazme un instrumento efectivo para hacer Tu voluntad.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Acostumbrábamos depender de la comida para muchas cosas. Dependíamos de la comida para disfrutar de las cosas. Derribaba nuestra timidez y nos ayudaba a pasar “un buen rato”. Dependíamos de la comida para ayudarnos cuando nos sentíamos mal físicamente. Si sufríamos un dolor de muelas o simplemente una tristeza, nos sentíamos mejor después de comer. Dependíamos de la comida para ayudarnos cuando nos sentíamos decaídos mentalmente. Si habíamos tenido un día duro en la oficina o si nos habíamos peleado con nuestras esposas, o si simplemente las cosas parecían estar en contra nuestra, nos sentíamos mejor bajo la influencia de la comida. Para nosotros los tragones, llegó a ser de tal modo que dependíamos de la comida casi para todas las cosas.

¿He vencido yo esa dependencia de la comida?

Meditación del Día.

Creo que la entrega completa de mi vida a Dios es la base de la serenidad. Dios ha dispuesto muchas moradas para nosotros. No contemplo esa promesa como si se refiriera solamente a la otra vida. No contemplo esta vida como la lucha continua para obtener las recompensas de la otra vida. Creo que el Reino de Dios está dentro de nosotros, y que podemos disfrutar de la “vida eterna” aquí y ahora.

Oración del Día.

Ruego porque pueda liberarme de todos los temores y resentimientos, porque la paz y la serenidad puedan ocupar su lugar. Pido porque pueda limpiar mi vida del mal, para que pueda venir el bien.

Reflexión Diaria A.A.

unos a otros – lo que necesitamos.

. . . AA le dice a todo verdadero bebedor:  Usted es miembro de AA si usted lo dice . . . nadie puede impedírselo”.

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 147

Durante muchos años, cuando reflexionaba sobre la Tercera Tradición (“El único requisito para ser miembro de AA es querer dejar de beber”), me parecía ser de valor solamente para los principiantes. Les servía como garantía de que nadie les podría excluir de AA Hoy me siento profundamente agradecido por el desarrollo espiritual que esta Tradición me ha traído. No voy buscando a la gente claramente diferente a mí. La Tercera Tradición, que hace resaltar la única forma en que la otra gente y yo nos parecemos, me ha hecho posible conocer y ayudar a todo tipo de tragón, quienes igualmente me han ayudado a mí. Carlota, una atea, me enseñó un más alto criterio del honor y de la ética; Carlos, que es de otra raza, me enseñó la paciencia; Patricio, un homosexual, me conducía por su ejemplo a la verdadera compasión; la joven María dice que el verme en las reuniones, con treinta años de sobriedad, le hace seguir volviendo. La Tercera Tradición aseguraba que se satisfaría lo que necesitábamos – los unos a los otros.

El lenguaje del Adiós

El Paso Uno

Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol, que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.

Paso Uno de Al-Anón

Para los codependientes en recuperación, hay muchas versiones diferentes del Paso Uno. Algunos de nosotros admitimos la impotencia ante el alcohol o ante el alcoholismo de otra persona. Otros admitimos la impotencia ante la gente; otros más ante el impacto de haber crecido dentro de una familia de tragones.

Una de las palabras más significativas del Primer Paso es la palabra admitimos, así, en plural. Nos hemos reunido porque tenemos un problema en común, y al reunirnos, encontramos una solución común.

Al ser miembros de algún programa de Doce Pasos, muchos de nosotros descubrimos que, aunque nos hayamos sentido solos en nuestro dolor, otros han experimentado un sufrimiento similar. Y ahora muchos se están uniendo en una recuperación similar.

Admitimos, ¿quiénes? nosotros. Una parte importante de la recuperación. Una experiencia compartida. Una fuerza que se comparte, que es más fuerte porque se comparte. Una esperanza compartida, de una vida y relaciones mejores.

Hoy estaré agradecido por toda esa gente alrededor del mundo que se llama así misma “codependiente en recuperación”. Me ayuda saber que cada vez que uno de nosotros dan un paso hacia adelante, empuja al grupo entero hacia adelante.

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