Corriente Independiente de La Laguna

Diciembre 26


Comida para el pensamiento.

Control

El control era algo que, o bien temíamos, o bien no conocíamos mucho antes de empezar el programa TA. Nos resistíamos al control porque éste se oponía a nuestra idea de lo que era vivir espontáneamente, y en particular, de comer en forma espontánea. El control era para otra gente “para nuestros hijos tal vez”, pero no para nosotros.

Sin control, mirábamos mientras que el egocentrismo causaba estragos en nuestra vida. Comíamos lo que queríamos y luego, enojados y deprimidos, decíamos y hacíamos lo que queríamos. El problema es que terminábamos sintiéndonos no complacidos en absoluto, sino llenos de disgusto y de desesperación. Quizá oscuramente nos dábamos cuenta de que nuestro sufrimiento se debía a una falta de autocontrol, pero no sabíamos cómo obtener aquello de que carecíamos.

Al dejar a nuestro Poder Superior aquello que llamábamos control, aprendimos lo que significa ser libres. Al usar el concepto de abstinencia de TA para controlar nuestra manera de comer, descubrimos la espontaneidad al vivir. En vez de inhibirnos, el tipo de control que desarrollamos dentro de este programa nos libera de la esclavitud del egocentrismo.

Señor, controla mi vida.

24 horas al día.

Pensamiento del Día.

Estoy contento de ser parte de A.A., de esa gran fraternidad que se está extendiendo a través de todo el mundo. Yo soy sólo uno de los muchos A.A.’s; pero soy uno de ellos. Estoy agradecido de vivir en estos tiempos, cuando puedo ayudar al crecimiento de A.A., cuando se me necesita como parte de su engranaje indispensable para la conservación del movimiento. Estoy contento de poder ser útil, de tener una razón para vivir, un propósito en la vida. Quiero perder mi vida en esta gran causa y en esta forma encontrarla otra vez.

– ¿Estoy agradecido de ser un A.A.?

Meditación del Día.

Estas meditaciones nos pueden enseñar a conservar la calma. Podemos dar servicio a nuestros semejantes, por lo menos en lo poco que se pueda y podemos estar felices al hacerlo. No debemos preocuparnos demasiado por la gente a la que no podemos ayudar. Podemos adquirir el hábito de dejarle los resultados al Poder Superior. Podemos caminar por la vida haciendo lo mejor que se pueda, pero sin una sensación de urgencia o de tensión. Podemos gozar de todas las cosas buenas y de la belleza de la vida, pero al mismo tiempo depender profundamente de Dios.

Oración del Día.

Ruego que dé mi vida a esta causa digna. Pido que goce de la satisfacción que proviene de una buena labor realizada.

Reflexión diaria A.A.

Aceptar éxitos o fracasos.

Además, ¿cómo llegaremos a aceptar los aparentes fracasos o éxitos? ¿Podemos ahora aceptar y resolver cualquiera de las dos situaciones sin desesperación o arrogancia? ¿Podemos aceptar la pobreza, la enfermedad, la soledad y la aflicción, con valor y serenidad? ¿Podemos resueltamente contentarnos con las satisfacciones más humildes, pero a veces más duraderas, mientras se nos niegan los éxitos más prometedores y brillantes?

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 119

Después que encontré a A.A. y dejé de beber, tardé algún tiempo en entender por qué el Primer Paso contiene dos partes; mi impotencia ante el alcohol y la ingobernabilidad de mi vida. De la misma manera, por mucho tiempo yo creía que para estar acorde con los Doce Pasos, me bastaba “llevar este mensaje a los alcohólicos”. Esto era apresurar las cosas. Me estaba olvidando de que había un total de Doce Pasos y además que el Duodécimo Paso tenía más de una parte. Por fin me di cuenta de que para mí era necesario “practicar estos principios” en todos los aspectos de mi vida. Al practicar completamente todos los Doce Pasos, no solamente me mantengo sobrio y ayudo a otro a lograr la sobriedad, sino que también transformo mis dificultades con la vida en una alegría de vivir.

El lenguaje del adiós

Crecimiento interior.

Igual que cuando éramos niños nos quedaban chicos los juguetes y ropa favoritos, a veces ya de adultos nos quedan chicas algunas cosas: gente, empleos, casas. Esto puede causar confusión. Podemos preguntarnos por qué alguien o algo que era tan especial e importante para nosotros el año pasado ya no encaja del mismo modo en nuestra vida hoy. Podemos preguntarnos por qué han cambiado nuestros sentimientos.

Cuando éramos niños, quizá tratamos de que nos quedara una prenda de vestir que era grande para nuestro cuerpo. Ahora, de adultos, podemos atravesar épocas en que tratamos de forzar actitudes que ya hemos rebasado. Quizá necesitemos hacer esto para darnos tiempo y cuenta de la verdad. Lo que funcionaba el año pasado, lo que era tan importante y tan especial para nosotros en tiempos pasados, no nos funciona ya más porque hemos cambiado. Hemos crecido.

Podemos aceptar esto como una parte válida e importante de la recuperación. Podemos permitirnos pasar por la experimentación y por la pena mientras batallamos por hacer algo que nos quede, tratando de averiguar si de veras ya no nos vale y por qué. Podemos explotar nuestros sentimientos y pensamientos acerca de lo que ha ocurrido.

Después podemos guardar los juguetes del año pasado y hacer espacio para los nuevos.

Hoy dejaré que los juguetes del año pasado sean lo que fueron: los juguetes del año pasado. Los recordaré con cariño por el papel que desempeñaron en mi vida. Luego, los guardaré y haré espacio para los nuevos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: