Corriente Independiente de La Laguna

Archivo para mayo, 2011

El don de la risa


En esta coyuntura, su padrino en A.A. se ríe.

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 27

Antes de empezar mi recuperación del alcoholismo, la risa era uno de los sonidos más penosos que conociera. Yo nunca me reía y cualquiera que se riera me parecía que se estaba riendo de mí. Mi ira y la lástima que tenía de mí mismo me privaban de los placeres más sencillos y de la alegría del corazón. Al llegar al fin de mis días de bebedor, ni siquiera el alcohol podía provocar en mí una risita borracha.

Cuando mi padrino de A.A. empezaba a reír y a señalarme esa lástima de mí mismo y los engaños que alimentaban mi ego, me sentía molesto y herido, pero me enseñaba a no tomarlo todo tan en serio y a enfocarme en mi recuperación. Pronto aprendí a reírme de mí mismo y, finalmente, enseñé a reír también a aquellos a quienes yo apadrinaba. Cada día pido a Dios que me ayude a dejar de tomarme a mí mismo demasiado en serio.

 

 

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Oración de la Serenidad


Reinhold Niebuhr

“Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las cosas que si puedo cambiar y la sabiduría para distinguir la diferencia; viviendo un día a la vez, disfrutando un momento a la vez; aceptando las adversidades como un camino hacia la paz; aceptando, como lo hizo Dios, este mundo pecador tal y como es, y no como me gustaría que fuera; creyendo que Tú harás que todas las cosas estén bien si yo me entrego a Tu voluntad; de modo que pueda ser razonablemente feliz en esta vida e increíblemente feliz Contigo en la siguiente. Amen.”

 

Adelante


Dedicar demasiado tiempo a un alcohólico en particular es negarle a otro la oportunidad de vivir y ser feliz. Uno de los de nuestra agrupación fracasó con sus primeros seis candidatos. Frecuentemente dice que si hubiera seguido trabajando con ellos, podría haber privado de la oportunidad a muchos otros que desde entonces se han recuperado.

* * * *

“Nuestra responsabilidad primordial con el principiante es hacerle una presentación adecuada del programa. Si él o ella no hace nada, o comienza a disputar, no hacemos nada, sino mantener nuestra propia sobriedad. Si empieza a adelantarse, aunque sea poca distancia, con una mentalidad abierta, podemos hacer todo esfuerzo para ayudarle en todo lo que podamos”.

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