Corriente Independiente de La Laguna

Archivo para noviembre, 2010

Primero lo primero


Mi prioridad en la vida debe ser recuperarme de la compulsión por la comida. Si no estoy bien con la comida, nada está bien en mi vida. Cuando dejar de comer compulsivamente se convierte en mi prioridad, elijo ir a una reunión, o trabajar el programa antes que hacer otras cosas. Eso me da paz, tranquilidad y recuperación. Una vez he hecho lo que tenía que hacer hoy para estar bien con la comida, me queda tiempo para hacer otras cosas. Si estoy mal con la comida, terminare antes o después en brazos de la depresión, las indigestiones, de la cocina al sofá. Y entonces no tendré tiempo para nada, solo habrá comida en mi cabeza Lo primero soy yo, por encima de todo, y para tenerme a mi mismo necesito trabajar el programa de TA’. Si no, no tengo nada, porque me pierdo en mi obsesión por la comida.

Una poderosa tradición


En los años anteriores a la publicación del libro Alcohólicos Anónimos, no teníamos nombre . . . Por un escaso margen, se decidió titular nuestro libro “La Salida” . . . Uno de nuestros primeros miembros solitarios . . . descubrió doce libros publicados con ese título . . . Así fue que “Alcohólicos Anónimos” se convirtió en el título de preferencia. Y así fue que conseguimos un título para nuestro libro, un nombre para nuestro movimiento y, como ya estamos comenzando a ver, una tradición de la más alta importancia espiritual.

La tradición de A.A.: cómo se desarrolló, p. 35-36

¡Cuántas veces un Poder Superior se ha hecho sentir en momentos cruciales de nuestra historia! En aquellos primeros días la importancia que el principio de anonimato adquiriría fue, si acaso, vagamente percibida. Parece que el azar contribuyó aun en la selección de un nombre para nuestra Comunidad.

Dios no desconoce el anonimato y frecuentemente aparece en los asuntos humanos disfrazado de “suerte”, “azar” o “coincidencia”. Si el anonimato, algo fortuitamente, se convirtió en la base espiritual de nuestras Tradiciones, quizá Dios estaba actuando anónimamente en nuestro beneficio.

Una rigurosa honestidad


A medida que seguimos el programa TA, descubrimos que no podemos ser rigurosamente honestos acerca de lo que comemos a menos que lo seamos acerca de nuestras otras acciones. Una vez que nuestro Poder Superior como nosotros lo concibamos se hace cargo de nuestras vidas, ocurre una limpieza general. En forma gradual, nos vamos dando cuenta que tenemos que abandonar las actitudes y actividades que minan nuestra integridad.

El proceso de limpieza puede ser doloroso. Implica enfrentar aspectos de nosotros mismos que preferiríamos que permanecieran ocultos, aún ante nosotros mismos: nuestra dependencia, orgullo, egoísmo, avaricia. Con frecuencia, el sexo y el dinero son áreas en las cuales necesitamos revisar nuestras actitudes y prácticas. Lo que estamos haciendo es cambiar de una postura egocéntrica a una postura centrada en un Poder Superior a nosotros mismos, y el cambio no siempre es suave.

Una honestidad rigurosa exhibe las relaciones perjudiciales tal como son. Ilumina nuestras motivaciones, que no siempre son las mejores y algunas hasta son tóxicas. Al amor y cuidado de nuestro Poder Superior nos sirve de apoyo mientras se exhiben nuestras debilidades. Por medio de Su poder curativo, nos fortalecemos y sanamos.

Concédeme la capacidad para practicar una rigurosa honestidad en todas las áreas de mi vida.

Comiendo por mamá


Cuando fuimos unos niños, hacíamos feliz a mamá cuado nos comíamos lo que ella nos daba. Es que nuestras emociones estaban muy enlazadas con las de ella, cuando ella estaba contenta, nosotros estábamos felices también. Quizá desarrollamos la equivocada noción de que entre más comiéramos, más feliz estaría mamá y, por lo tanto, más contentos nos sentiríamos nosotros.

Puede ser que esta ilusión persista hasta nuestra vida adulta. En algún nivel, nosotros quizá aún no nos hayamos dado cuenta de que ninguna cantidad de comida que comamos hará a mamá permanentemente feliz, del mismo modo que no nos hará felices a nosotros. Muchas veces quizá comimos para darle gusto a mamá, en vez de hacerlo porque realmente quisiéramos la comida. En el inconsciente, puede ser que aún pensemos que podemos complacerla consumiendo más comida de la que necesitemos.

Con frecuencia, trabajar el programa de TA nos da luz acerca de otras cosas que estamos haciendo para poder darle gusto a otra persona. Como cada individuo es responsable de su propia felicidad, no hay nada que podamos hacer para asegurar la felicidad de otra persona. Darnos cuenta de esto en lo profundo de nuestro ser es una poderosa herramienta para mantener la abstinencia.

Que me dé cuenta de lo inútil que resulta comer para darle gusto a otra persona.

Reanudar tan pronto como sea posible


Ocasionalmente . . . nos sobrecoge una rebeldía tan deprimente que sencillamente no podemos orar. cuando esto acontece, no debiéramos pensar muy mal de nosotros mismos. Debiéramos simplemente tratar de reanudar la oración tan pronto como sea posible, haciendo lo que sabemos que es lo mejor para nosotros.

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 111

Algunas veces grito, pataleo y le doy la espalda a mi Poder Superior. Entonces mi enfermedad me dice que soy un fracaso y que si me mantengo enojado, con toda seguridad me emborracharé. En esos momentos de terquedad es como si me hubiera resbalado al borde de un precipicio y hubiera quedado agarrándome con una mano. El párrafo arriba citado es mi red de seguridad porque me insta a probar un nuevo comportamiento, tal como ser bondadoso y paciente conmigo mismo. Esto me asegura que mi Poder Superior esperará hasta que nuevamente yo esté dispuesto a correr el riesgo de soltarme para caer en la red y orar.

Mantener y usar nuestras herramientas


Lo que hacemos cada día no es tan importante, lo que si es importante es como lo hacemos. Si estamos abstinentes, trabajando el programa y en contacto con el Poder Superior. Entonces cualquier cosa que hagamos durante el día ira como debe ser.

Cuando  nos   volvemos  descuidados   e  indiferentes  con   nuestra  abstinencia, negligentes para usar las herramientas del programa y olvidamos los Doce Pasos, entonces podemos estar seguros de que tendremos problemas. Cuando no estamos en contacto con nuestro Poder Superior ni con nuestros compañeros de grupo, entonces nada va como debiera ir.

Si sientes que estas volviéndote descuidado, has esa llamada telefónica que no quieres hacer. Lee y relee la literatura, ve a tu junta de ese día. Escucha dentro de ti mismo la callada voz que Dios usa para inferirte entusiasmo y dirección.

Cada uno de nosotros se convierte en herramienta de Dios si nos mantenemos trabajando adecuadamente nuestro programa.

¿Cual es el peligro principal que tenemos que vigilar cuando tratamos de seguir nuestro plan de alimentación?


Sobre todo nuestro pensamiento. Nuestro pensamiento irracional puede hacernos ver nuestro plan de comidas como una pérdida de libertad, cuando la verdad es que lleva a la libertad. Esta ilusión puede mantenernos esclavos de la comida para siempre. También, recordemos no concentrarnos solamente en nuestro plan de comidas. El programa de recuperación de TA es un programa de tres partes – físico, emocional y espiritual. Centrarnos solo en la recuperación física generalmente no resulta en abstinencia, la fuerza de voluntad por sí misma no nos dará la abstinencia. Tenemos que trabajar las tres partes del programa si queremos conseguir y mantener una abstinencia duradera.

 

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